• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Andalucía

La punta del lápiz

carlosmarmol · 19 febrero, 2017 · Deja un comentario

La gran pregunta de la política indígena, el misterio mayor de nuestra vida pública, es si nuestros próceres tienen en el cuerpo tanta piel como presumen. No es una metáfora, sino una incógnita que necesita una urgente solución. Lo explicamos: dentro del manual de frases obvias para animar al personal, ‘su peronísima’, junto a las citas familiares, la reivindicación de su condición femenina -evidencia cuyo mérito es del azar biológico, no suyo-, el uso compulsivo de los pronombres posesivos y las invocaciones a la sanidad y a la educación como el único «ascensor social», siempre usa una frase: «Me voy a dejar la piel». La coloca en mítines, discursos y visitas con independencia del tema, el momento y el lugar. Es su forma de expresar su intenso carácter pasional. Ella es piel y puro sentimiento, que no sensibilidad. Diríamos que cuando la dice no miente, pero no estamos completamente seguros.

Las Crónicas Indígenas del domingo en El Mundo.

La esperanza templaria

carlosmarmol · 12 febrero, 2017 · Deja un comentario

Decíamos (ayer) que una de las obligaciones del escritor (de periódicos) es combatir con argumentos la triste monotonía de la idiotez, que a juicio de Borges resulta más abominable que los vicios de la política patriótica, donde abundan la opresión, el servilismo y la crueldad. Reanudamos las Crónicas Indígenas con tal aspiración, a sabiendas de que el viaje nos llevará a un puerto incierto pero nos hará más sabios. Por supuesto, esperamos que ustedes, queridos indígenas, pasen un buen rato. Nuestra satisfacción está cumplida: observar desde el océano de la libertad el paisanaje de la República Meridional es como la labor de un entomólogo vocacional. La diferencia es que los insectos (disculpen V.M. la franqueza) serán los próceres, los diputados y la élite que vive con los posibles, últimamente menguantes, de la autonomía.

Las Crónicas Indígenas del domingo en El Mundo.

Su Peronísima

carlosmarmol · 12 diciembre, 2016 · Deja un comentario

Tomen asiento. Les va a hacer falta. Susana Díaz, la inminente líder del PSOE postsanchista, que ahora es un reino sin corona, sin cabeza, sin democracia, sin congreso a la vista y donde la sangre derramada por la conspiración todavía mana espesa desde las ventanas del palacio de Elsinor, ha dicho esta semana, tras oír que Sánchez está dispuesto a entregarse en los brazos de Podemos (de momento es un amor platónico; el contacto carnal vendrá después), que los socialistas no están para «personalismos». En realidad, no están para nada porque han desaparecido igual que un vulgar azucarillo en el café, diluidos entre los jacobinos que prometen guillotinas y cielos de amor arcoiris y la derecha abúlica de Rajoy (Mariano).

Los Aguafuertes de los lunes en Crónica Global.

Patriarcas, herederos y viceversa

carlosmarmol · 4 diciembre, 2016 · Deja un comentario

La institución social que mejor encarna nuestra vida pública -y también privada- es la famiglia, convertida casi en una unidad de destino en lo meridional. Con diferentes máscaras, el familiar ha sido también el modelo de organización de nuestras élites políticas. Por lo general, por motivos prosaicos: administrar el presupuesto en favor de la camada o, en su defecto, aspirar a hacerlo mientras se disfrutan las prerrogativas de la democracia formal que se practica en Andalucía. Todos los partidos con algún protagonismo, aunque sea secundario, en el teatro de la autonomía sufren la misma patología: la endogamia orgánica, que en Andalucía siempre ha desplazado al factor institucional. Son los aparatos de los partidos quienes gobiernan, no las instituciones, que sólo funcionan como sus abrevaderos de ocasión. El interés partidario rige por completo el espacio de lo colectivo, reduciendo la idea de res publica de los clásicos a la marginalia. Salvo en asuntos epidérmicos, en Andalucía no se ha producido ninguna alteración de fondo de los valores políticos -los culturales aún reproducen prácticas ancestrales- ni podemos decir que la sustitución de ciertos rostros, que no es sino una hábil forma de simulacro, haya alterado las costumbres. Se manda igual que se ha hecho siempre. Incluso cuando las circunstancias han obligado a gestionar -a la fuerza- algún cambio de liderazgo, los viejos hábitos políticos se han mantenido estables, imperturbables, eternos.

Una crónica-río para el XX Aniversario de El Mundo (Andalucía).

El negocio (político) del capital social

carlosmarmol · 4 diciembre, 2016 · Deja un comentario

Un lugar común vincula en exclusiva el significado del término negocio al ámbito económico. Como sabemos, tan sólo es uno de sus significados. Existen negocios de otro tipo. Industrias cuya rentabilidad no se mide en pérdidas y ganancias, sino en función de factores como la influencia o la intermediación, comisiones aparte. La hegemonía política no tiene un único rostro. Puede ser una sucesión de máscaras que fingen pluralidad donde sólo hay coincidencia de intereses. El concepto que mejor expresa este fenómeno es el capital social, acuñado por el sociólogo francés Pierre Bourdieu. Según su análisis, capital no es sólo el dinero y los bienes materiales. Existe un capital simbólico que reporta a quien lo administra, especialmente si lo hace en régimen de monopolio, rendimientos intangibles que antes o después se convierten en crematísticos. En los negocios no hay espacio para el altruismo. Todo tiene precio. Bourdieu describe el capital social como aquel que se logra por las relaciones que vinculan a un agente (social, político o económico) con un ámbito de decisión. Se trata de un capital difuso, que se retroalimenta y que siempre miente. «Quienes controlan el capital social» -explica Bourdieu- «simulan carecer de interés económico». Así nace el discurso del interés general.

Un análisis para el XX Aniversario de El Mundo (Andalucía).

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 223
  • Ir a la página 224
  • Ir a la página 225
  • Ir a la página 226
  • Ir a la página 227
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 248
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell