• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo 'indie' | Literatura 'underground' | Edición 'avant-garde'

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • La Vanguardia
    • The Objective
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • Diario de Sevilla
    • El Correo de Andalucía
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Prosaica Press
    • Geographica
    • Revista de Occidente
    • Letra Global
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Crónicas Indígenas
    • ‘Bestiarium’
    • Las Tribunas
    • Los Aguafuertes
    • La Noria
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Literatura

Gloria, leyenda, paganismo y asombro del ‘Quattrocento’

carlosmarmol · 21 septiembre, 2025 ·

La literatura es un universo en el cual rigen, entre otras, dos leyes capitales. En primer lugar, la ley de la gravedad: cualquier elevación excesiva, sobre todo cuando la altura retórica pierde contacto con la realidad y se convierte en pura impostación, antes o después termina descendiendo, ya sea de forma paulatina o súbita. Y, en segundo lugar, acostumbra a confundirse lo nuevo con la novedad, dos términos que, como ya explicó Octavio Paz en un fabuloso ensayo dedicado a la poesía moderna – Los hijos del limo–, no son exactamente términos equivalentes, sino complementarios. Si ambas leyes continúan vigentes se debe a que el hombre tiene la costumbre de olvidar –no digamos ya en este presente tecnológico, anchísimo y ajeno– el sendero de la tradición y confundir lo reelaborado con la innovación. 

Las Disidencias en The Objective.

Rivero Taravillo, el poeta que sabía todos los versos

carlosmarmol · 19 septiembre, 2025 ·

Nunca fumó, pero dentro de unas horas su cuerpo desaparecerá de este mundo para convertirse en humus (o en humo) y alimentar así la rueda, quisiéramos creer que eterna, de las transformaciones.Quienes tuvimos las suerte de conocerlo no hemos dejado de hacernos la misma pregunta: “¿Por qué?”. Por supuesto, no encontramos respuesta, salvo la aceptación estoica. Desde que el primer hombre de la especie fatigase un día la tierra, descubriendo con sorpresa el sonido de sus pasos sobre la arena del planeta –esa noria colosal que no deja de girar, pero que todos los días se detiene para alguien en concreto, cobrándose cada jornada vidas ajenas, como si respondiera al mecanismo de un artefacto de tortura– la muerte no ha dejado de confirmar la descripción de Calderón de la Barca: “[La muerte] siempre es temprana y no perdona a nadie”. Tampoco a los mejores. 

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Céline y la moral de los depravados

carlosmarmol · 19 septiembre, 2025 ·

El destino más terrible para un escritor no es la falta de lectores o el olvido que un día todos seremos. De ambas cosas puede uno salvarse, incluso después de muerto, si se dan determinadas circunstancias y la Fortuna, esa cruz sin caridad, decide regalarnos una prórroga bajo la forma de la memoria ajena. De lo que no puede huir ningún autor es de que los demás y sus lectores lo conviertan en un lugar común. En un rostro replicado hasta el infinito sobre el fondo de un lienzo inmóvil. A este Purgatorio, preámbulo del temido Infierno, conducen siempre las viudas, ciertos viudos profesionales, la adoración sentimental, las modas y, por supuesto, las funestas maledicencias, convertidas ya en unas de las instituciones de censura más activas de nuestro tiempo. En esta situación está desde su muerte Louis-Ferdinand Auguste Destouches (1894-1961), más conocido como Céline, que fue uno de los apellidos de su abuela, después de su madre y, finalmente, el indiscutiblemente suyo. 

Las Disidencias en Letra Global.

Cristóbal Colón o los secretos de la efigie del Almirante

carlosmarmol · 16 agosto, 2025 ·

Saber demasiadas cosas de un personaje en ocasiones equivale a ignorarlo casi todo sobre él. La información no es siempre conocimiento. Quien conoce a alguien en exceso puede no reparar en lo esencial: la forja del carácter individual que, tras muchas lunas y soles, fue construyéndose primero, y deshaciéndose después, con la suma de sus días y de sus noches sobre la Tierra. Sin duda, es el caso de Cristóbal Colón. ¿Quién ignora que fue el descubridor de América? ¿Cómo olvidar que, igual que Jesucristo, la Historia Universal puede dividirse en antes y después de su existencia?  Y, sin embargo, es tal la cantidad de biografías, estudios, cuentos y fábulas que se han contado –y siguen contándose– sobre su persona desde 1492, el año que le pertenece en los anales de la Eternidad, que es una misión difícil, por no decir imposible, resumir su imagen a lo estrictamente cierto. ¿Cómo fue el marino al que la monarquía castellana apoyó, concediéndole privilegios tan asombrosos como imposibles de respetar, para navegar hacia el Oeste en busca de las riquezas y las especias sacras de las Indias? 

Las Disidencias en The Objective.

Muñoz Molina lee ‘El Quijote’

carlosmarmol · 25 julio, 2025 ·

Con El Quijote sucede lo mismo que con algunos obituarios que leemos de vez en cuando en los periódicos. Existe gente que, a la hora de hacer el correspondiente elogio fúnebre (o la censura, que de todo hay en la larga historia de este género), subraya tanto los méritos como los títulos de nobleza del finado, a modo de último homenaje a su figura. Después están aquellos otros que, incapaces de sujetarse a sí mismos, dedican unas breves líneas al muerto para, sin empacho ni apuro, ponerse a hablar de sí mismos, con alguna mención circunstancial sobre el deceso, de modo que la despedida de quien ha pasado a mejor vida se convierte así en una obscena autoreivindicación que confunde lo esencial con lo accesorio. El Eclesiastés, uno de los innumerables libros de la Biblia (cosa que aclaramos de forma preventiva e irónica: en estos tiempos nadie sabe bien quién puede ser su lector), ya advirtió hace siglos del demonio de la vanidad: Vanitas vanitatum, et omnia vanitas. Lo hacía en vano, por supuesto, porque a la hora de coger la pluma o de acercarse a un micrófono más pronto que tarde termina manifestándose el egocentrismo.

Las Disidencias en Letra Global.

Manual de filosofías pedestres

carlosmarmol · 18 julio, 2025 ·

Acaso la culpa la tuviera el Romanticismo, que en contra de la Ilustración, su inmediato precedente, instauró al individuo como único patrón para juzgar el arte de la modernidad más temprana, elevando así al sujeto a la cima del Parnaso e identificando la subjetividad como única poética, pero lo cierto y verdad es que el talento (literario) acostumbra a ser un hecho contagioso y la inteligencia es saludablemente promiscua. Se comprende bien cuando uno se topa con los grandes autores –Cervantes, Shakespeare, Borges, Goethe–, esas cimas que nos parecen inalcanzables. Ante ellos cualquier escritor no experimenta –o sólo sucede durante un breve instante– pánico ni siente el amedrentamiento de saberse incapaz de emularlos. Sucede lo contrario: la lectura de los clásicos –entiéndase esta categoría en todo su espectro– es lo que más anima a otro escritor a ponerse a escribir, con independencia del resultado. En literatura rigen las leyes del círculo virtuoso: los buenos escritores hacen mejores a sus lectores y a otros autores; los mediocres, en cambio, todo lo aplanan.

Las Disidencias en Letra Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 19
  • Ir a la página 20
  • Ir a la página 21
  • Ir a la página 22
  • Ir a la página 23
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 128
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell