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Literatura

‘Mondo Cyberpunk’

carlosmarmol · 24 octubre, 2024 ·

Todos, en mayor o en menor medida, vivimos inmersos en un mundo de ficción. Puede tratarse de una fabricación mental, articulada mediante el lenguaje verbal y las creencias culturales heredadas; o de un artificio inducido a través de las pantallas de los móviles, las tablets y los ordenadores. El canal no es baladí –el medio condiciona el mensaje– pero el fenómeno, antes y ahora, es equivalente: quien controla y dirige nuestro pensamiento administra una parte esencial de nuestra vida, por mucho que a veces se crea lo contrario. Internet, que nació como un espacio absoluto de libertad, es ya el principal mercado capitalista del orbe, con independencia de la actividad, también digitalizada, de las bolsas y los foros financieros. Vivimos enganchados a la red, que saquea nuestros datos íntimos a cambio de contenidos y de un océano de información (desordenada) que hemos convertido en el nuevo oráculo de Delfos. En paralelo, la realidad va asemejándose a los negros presagios de las novelas de ciencia-ficción. Así lo parece. Uno de los signos de estos tiempos es que la verdad ahora depende de las opiniones, en lugar de obedecer a la disciplina de hechos. Muchas de estas fantasías, consideradas locuras proféticas y narraciones anticipatorias, son parte de nuestra vida cotidiana.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

El resurgir (editorial) de la España de los 40

carlosmarmol · 23 octubre, 2024 ·

La historia –como dejó escrito Mark Twain– no se repite, pero a veces rima. Puede hacerlo en consonante –mediante un calco formal– o en asonante, de forma lateral y aproximada. Los hechos del pasado y del presenten rara vez son exactos, pero admiten tonalidades, variaciones y un cierto grado de reiteración. Acaso por eso desde hace dos años han empezado a coincidir en las librerías novelas sobre la España de los años cuarenta con libros históricos que revisan los mitos políticos de entonces, no excesivamente distintos a las espirales y calamidades de la vida pública presente, a excepción del hambre, reemplazada ahora por la precariedad social.

Las Disidencias en The Objective.

Byron: el prodigio de la prosa espontánea

carlosmarmol · 20 octubre, 2024 ·

Con George Gordon Byron (1788-1824), conocido sobre todo por su título –“Yes, my lord”, decía Polidori, su médico de cámara, por boca de José Luis Gómez en Remando al viento, la película dirigida por Gonzalo Suárez–, existe un curioso malentendido. Se le tiene por un gran poeta –y en efecto lo fue– y también se le recuerda por su perfil biográfico, donde se condensan, diríamos que de forma perfecta, todos los arquetipos del artista romántico. Un aristócrata bala perdida, seducido por la pasión extrema de la libertad, el ánimo de un espíritu indomable y un final semejante al de los grandes mártires. È ben trovato, ma non è vero. Byron, que era cojo desde su más tierna infancia por culpa de una malformación congénita en su pie derecho, deslumbró a casi todos sus contemporáneos con su seductora impertinencia, una bisexualidad plena –que no invalidó sus encendidos lances con las féminas, incluida su hermana Augusta, como explica Fiona MacCarthy en su excelente biografía Byron. Vida y leyenda (Debate)– y una poesía que, a pesar del tópico con el que se le sitúa en uno de los anaqueles de la biblioteca universal, no es excesivamente revolucionaria desde el punto de vista métrico. A modo de ejemplo, véase su predilección por la octava rima italiana. Su modernidad está en otro sitio.

Las Disidencias en The Objective.

Francesc Cambó: caudillaje y catalanismo

carlosmarmol · 12 octubre, 2024 ·

Uno de los lugares comunes de la historiografía patriótica, esa forma de oxímoron, es que cada pueblo debe escribir su propia Historia a través de sus historiadores. De hecho, se trata de una desafortunada norma, como si nacer en un lugar, ese azar con el que comienza nuestro destino, acaso otorgase la patente de corso del monopolio o permitiera el imposible de la infalibilidad. La Historia es una suma de hechos e interpretaciones. Los primeros, igual que ocurre en el periodismo, son sagrados; las segundas, al contrario que las opiniones, se deben a lo factual, lo que reduce el margen de libertad del historiador –que no es (ni debe ser) un artista– de forma que su lectura del pasado no sea gratuita o caprichosa, sino argumentada. Es justo lo que encontramos en el ambicioso ensayo que Borja de Riquer, profesor emérito en Barcelona e investigador del catalanismo y el franquismo –vinculados estrechamente, a pesar de lo que afirma la propaganda independentista–, ha dedicado a la figura de Francesc Cambó (1876-1947), de profesión prohombre. Patriarca de la Lliga, ministro brevísimo en los gobiernos borbónicamente monárquicos de Maura durante la Restauración, empresario y criatura sacudida por la obsesión del mando y la necesidad psicológica de ser quien lleve siempre la batuta, incluso aunque no haya orquesta.

Las Disidencias en The Objective.

Álvaro Pombo y la teología de las grandes pequeñas cosas

carlosmarmol · 11 octubre, 2024 ·

La novela moderna, como sabemos todos, es mucho más que un mero ejercicio de narración. Se trata de una síntesis de materiales dispares, muchos de ellos de acarreo, especulativos, compositivos, psicológicos, verbales o conceptuales, disimulados mediante un relato general (o aparente) donde la trama no es necesariamente lo más importante –sin que ésta sea un asunto insignificante) y con esa fascinante capacidad, igual que un diamante, de reverberar de forma distinta según sea el ángulo desde el que lo contemplemos y la luz que lo ilumine. Unas veces deslumbra; otras, sencillamente, se limita a brillar en mitad de la oscuridad. En la carrera de Álvaro Pombo (1939) hay libros de estas dos categorías: indudables obras maestras, como Santander 1936, El héroe de las mansardas de Mansard o El metro de platino iridiado, y otras narraciones que, siendo muy sólidas e inequívocamente superiores a otras obras coetáneas, no terminan de fascinar con tan rotunda intensidad. Desde que el escritor santanderino, cumplidos ya los ochenta y cinco años, regresase a Anagrama, el sello donde comenzó a publicar y que atesora los derechos de la mayor parte de sus libros, tras dejar Destino, donde editó ese magnífico capriccio que es Retrato del vizconde en invierno, uno de sus mejores libros sobre la senectud y la vejez, parece librar una ardua batalla contra el tiempo que, aunque por desgracia no podrá saldarse con la victoria, muestra un superlativo talento y un sentido de la dignidad encomiable.

Las Disidencias en Letra Global.

Guerra seculares, discordias presentes

carlosmarmol · 5 octubre, 2024 ·

No deja de ser un hecho irónico, al tiempo que una seria advertencia, que el tormentoso tránsito entre la república y el principado romano, que conservó el alto teatrum del Senado a cambio de concentrar todo el poder imperial en la dinastía sucesiva de Césares de la primitiva gens Iulia, pusiera punto y final categórico a las interminables guerras civiles que durante catorce largos años precedieron a la entronización definitiva del Pontifex Maximus. El mensaje, sin duda alguna, es inquietante: una asamblea colectiva, aunque de raíz patricia y elitista, que comenzó teniendo treinta miembros, más tarde creció hasta alcanzar los trescientos sillones y acabaría con novecientos, no fue capaz de evitar las sangrientas discordias entre los propios romanos, al contrario que el absolutismo, que trajo una aparente paz (institucional) aunque no pusiera fin a la violencia política, entreverada desde entonces con sórdidas disputas familiares. Los ilustres julios continuaron matándose entre sí durante mucho tiempo –ya fuera con un golpe de daga o mediante el sutil arte de los venenos–, pero las dimensiones políticas de estos conflictos, sin dejar de ser trascendentes en términos históricos, jamás volvieron a provocar la intensa desestabilización de los tiempos previos.

Las Disidencias en The Objective.

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Ilustraciones: Daniel Rosell