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La nostalgia de los patriarcas

carlosmarmol · 5 julio, 2023 ·

Todos los seres humanos somos mortales, pero los patriarcas del PSOE indígena, hacedores de la Santa Autonomía (incluyendo sus corrupciones), profesan, en su fuero interno, la firme convicción de que su tiempo en este valle de lágrimas –la depresión del Guadalquivir, paisaje mítico de la Baja Andalucía– es indefinido. Creen que antes de ellos no existía más que el franquismo (olvidando la tradición del republicanismo liberal y reformista) y piensan que, salvo sus herederos, nada es bueno. Su imperio, sin embargo, se derribó (sin caerse) hace un lustro, cuando el Reverendísimo se convirtió en su legatario natural. El Gran Laurel mora ahora en un templo sin vestales –el Quirinale– donde nada, salvo algunas caras, ha cambiado. Ellos están fuera. Sus adversarios políticos, dentro. El régimen perdura, aunque a la siciliana: alterando su epidermis para mantener incólume el ánima. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Voltaire, la libertad como (sagrada) impertinencia

carlosmarmol · 30 junio, 2023 ·

No existe nada equiparable al placer de sacarle la lengua al destino. Voltaire, cuyo verdadero nombre era François-Marie Arouet (1694-1778), temió siempre, acaso debido a esa forma de fatídico atavismo que comienza en la infancia y ya no nos abandona nunca, ser aniquilado por una muerte prematura. Sus biógrafos certifican que vivió hasta los 84 años, lo cual puede interpretarse como una gran victoria si no fuera porque en contra del destino no caben las batallas estériles: todas las historias, que es lo mismo que decir todos los individuos, tienen un punto y final. A fuerza de dilatarlo, el filósofo francés, del cual la editorial barcelonesa Arpa acaba de publicar ahora una suculenta biografía escrita por Martí Domínguez, conseguiría muchos de sus eminentes logros intelectuales, aunque su vida –relatada en este libro al modo de una novela de iniciación– es una búsqueda incesante más que el itinerario de una certeza. Voltaire perseguía el horizonte –la libertad absoluta– y quien emprende semejante tarea no deja ya de estar persistentemente en el camino. En constante movimiento mental. Podríamos pues describir sus días (los estrictamente terrestres) como una larga y provechosa sucesión de escalas: el libro de Martí Domínguez documenta cada una de ellas en detalle –origen, familia, estudios, amores y caprichos, filias y fobias súbitas– y nos devuelve de ese olvido que crea el tiempo y de la oscuridad de la ignorancia el retrato de un hombre vitalista, que hizo de la impertinencia un arte y convirtió el acto de pensar –sin importar las consecuencias– en su vocación esencial. 

Las Disidencias en Letra Global.

‘Manca finezza’

carlosmarmol · 29 junio, 2023 ·

Vivimos en una sociedad extraña donde querer quedar bien y la búsqueda del interés personal son cuestiones más importantes que la verdad y la justicia, dos conceptos (ancestrales) que definen a la verdadera condición humana y que parecen haber quedado arrinconados en una esquina de la historia. A tres semanas escasas para las elecciones del 23J, hemos visto al Insomne Sánchez hacer un carrusel por todas las televisiones del mundo, sonrientemente desesperado ante un final que parece inevitable; al Reverendísimo, Il Signore de la Marisma, organizar un debate parlamentario –innecesario e insoportable– únicamente para hacer suya la bandera del arco iris y a un tribunal de la Audiencia de Sevilla, formado por tres magistradas, eximir completamente a Griñán de su condena de cárcel, mientras mantiene entre rejas al resto de los encausados por el saqueo de los ERES. Nada importa, salvo el propio interés. Que los políticos hagan teatro (malo) o que Griñán eluda la cárcel que merecen sus actos y exigen sus omisiones, como ya hemos escrito otras ocasiones, en contra del coro de plañideras y la docta opinión de los heraldos (pensionados) no son sorpresas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La justicia de la desigualdad

carlosmarmol · 28 junio, 2023 ·

Miguel Servet, el teólogo y científico español al que el puritano Calvino quemó en la hoguera en la Ginebra (protestante) del siglo XVI por defender la libertad de pensamiento, creía que cada uno es como Dios lo ha hecho, pero sostenía también –imperdonable herejía– que todos podemos llegar a convertirnos en una persona distinta en función de nuestra voluntad. La idea de que la verdadera identidad la escriben los actos, en lugar de los dichos, explica bien el sustrato político con el que se ha resuelto el destino del expresidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, condenado por dos delitos –prevaricación y malversación– y, tras una pirueta que se ha dilatado meses, eximido hace días por la Audiencia de Sevilla de la condena que esta misma institución le impuso hace tres años y medio, en noviembre de 2019. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La ola reaccionaria y otras abstracciones

carlosmarmol · 27 junio, 2023 ·

Uno de los delirios más extendidos entre la izquierda posmoderna, cincelada a partir de la libre interpretación de los sectarismos de la vieja, consiste en esa creencia (adolescente) de que la suma de determinadas minorías sociales, sea por acumulación o adición (por supuesto interesada y, en buena medida, arbitraria), termina configurando una mayoría hegemónica. No existe creencia más estúpida: la política, al contrario que la aritmética, no funciona con los parámetros (exactos) de la ciencia. Por mucho que bufen los politólogos, dos y dos no siempre suman cuatro. Y son los matices quienes destruyen las grandes categorías. El fenómeno tiene su origen en el singular proceso de aggiornamento del PSOE indígena y explica el travestismo zen de la siniestra neocomunista. Ambos sostienen, en contra de las evidencias, que todas las personas tenemos una identidad dominante que es antagónica a todas las otras posibles. Y lo dicen mientras predican la (imposible) diversidad de las sectas. Ninguno de estos cráneos privilegiados entendió a Walt Whitman, el gran poeta temprano del prosaísmo, cuando proclamó: “I Contain Multitudes” (“Yo soy multitudes”). 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell