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Todo el poder para los ‘soviets’

carlosmarmol · 25 julio, 2022 · Deja un comentario

La política es como un sortilegio de magia negra, capaz de predicar una cosa y aceptar a continuación, sin problemas, la opuesta. Cuando se consumó la Revolución Rusa, ese asalto contra el poder zarista que desde el primer día replicó, superándolo enseguida, el absolutismo de la dinastía de los Romanov, una de las consignas (propagandísticas) que tuvieron mayor fortuna fue la que defendía entregar todo el poder a los soviets. Una suerte de manifiesto (sin principios) que, con la coartada de dar el mando a las asambleas populares formadas por los proletarios y los campesinos, activó la depuración (indiscriminada) de las instituciones del régimen zarista en beneficio de la nueva dictadura de las masas. Su enunciación ocultaba una gigantesca mentira: se pueden cambiar las jerarquías sin usar la violencia política. La muerte, el sectarismo y la tortura no tardaron en manifestarse porque la tiranía, en cualquiera de sus formas, debido a su naturaleza, necesita imponerse a través de métodos violentos. Quienes terminaron encarnando a los desheredados no fueron gente de dicha condición, sino la nomenclatura soviética, encabezada por un Lenin que primero vivió en Europa de las remesas de dinero de su madre y, después, del fondo de reptiles de los alemanes. Hasta que cobró del Estado creado a su capricho, igual que cualquier dios mortal.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

California, el reverso de la quimera del oro

carlosmarmol · 23 julio, 2022 · Deja un comentario

Nadie contempla dos veces el mismo cuadro. Ninguna persona lee de forma idéntica un único libro. Ninguna experiencia es singular. Nada se comparte. Los recuerdos íntimos no son memorias, sino vivencias nuevas. “I was lyin’ in a burned-out basement / With a full moon in my eyes / I was hopin’ for replacement / When the sun burst through the sky” (“Estaba acostado en un sótano quemado / con la luna llena en mis ojos / Esperaba el relevo / cuando el sol estalló a través del cielo”), canta Neil Young en su gloriosa After the Gold Rush, una canción donde se evoca el impacto medioambiental de la fiebre del oro, aquella demencia comunal que entre 1848 y 1855 convirtió a California en un hormiguero a cielo abierto poblado por emigrantes, balas perdidas, aventureros, prostitutas, buscavidas, asesinos, vendedores de baratijas y negociantes con la botas llenas de polvo del resto de la Unión. Todos salieron una mañana incierta a los caminos del Medio Oeste, desde el Sur o el Este, con lo que tenían, cargados también de lo que carecían, hacia Sutter´s Mill, (Coloma) donde las gacetillas anunciaban el descubrimiento de una veta del país de Eldorado, el imaginario  paraíso de la América española, pero situado a miles de kilómetros al Norte de donde se suponía que debía estar un reino cubierto de riqueza mineral. Más de trescientas mil almas cruzaron –a pie y en carretas– montañas, lagos y desiertos con serpientes y hienas para alcanzar el Valle de San Francisco y acabar topándose con las infinitas playas del Pacífico. 

Las Disidencias en Letra Global.

Marisma ‘troppo vero’

carlosmarmol · 22 julio, 2022 · Deja un comentario

La noche antes del discurso de investidura del Reverendísimo, terciopelo humilde para una absolutísima rotunda, más de un centenar de personas esperaban en los servicios de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío a que alguien –un ánima caritativa– les atendiera. Dado este contexto, que es el de la Marisma troppo vero, no cabe compartir, salvo desde la sugestión, el recibimiento triunfal con el que la república oficial ha dado a bienvenida al Gran Laurel del 19J. Ya lo dijo Borges: “Los peronistas son peronistas porque les pagan por ser peronistas”. No hay más secreto: los morenistas, devotos cuyo votos de fe no tienen más de tres años, lo son porque reciben o esperan hacerlo. Ninguna porfía es más duradera que el propio interés. Esta investidura –consummatum est– careció de un momento Gólgota, pero abusó bastante de la amplificación con ritornello, del mismo modo que la oposición, que no es leal, sino fenicia, critica de oficio la falta de concreción –sin presupuestos, sin fechas– de todas las promesas de Il Presidentino, que durante el próximo año, más que gobernar, debe ejercer como profético embajador del genovés Feijóo. No es, ni de lejos, lo mismo que ser un califa. Se entiende, ¿verdad? Ninguna bajada de impuestos tiene verdadero efecto sobre las economías familiares –más allá de lo gestual– si no va acompañada de una reducción notable del gasto autonómico que no sea social. De esto el Reverendísimo huyó en su discurso como del diablo. ¿Por qué? 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Carta de naufragio socialista

carlosmarmol · 22 julio, 2022 · Deja un comentario

Goethe, gran poeta alemán y cortesano (profesional) en el ducado de Weimar, sostenía que el talento de un hombre se educa aprendiendo a vivir en soledad y el carácter se forja frente a la tempestad. Las elecciones en Andalucía, celebradas hace un mes escaso, han significado para Pedro Sánchez algo así como el preludio de un naufragio. El barco todavía no está hundido, pero el capitán, urgido por el exceso de peso y la entrada súbita de agua en la embarcación, ha comenzado a lanzar a parte de la marinería por la borda. Y lo hace sin piedad ni nostalgia. Francesc Cambó, el prócer catalanista, lo dejó dicho: existen dos maneras seguras de alcanzar ese grado de ebullición exacto que denominamos desastre: “pedir lo imposible es una; retrasar lo inevitable, otra”. Justo en este punto (ciego) se encuentra el PSOE. El fracaso cosechado el 19J es un hecho asumido e innegable, pero todavía no está claro si la recuperación electoral es aún un escenario factible o si el factor tiempo, que en política puede operar indistintamente como paliativo o agravante, será un aliado en esta travesía, que acaso pueda ser la última. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

El Jardín de las Hespérides

carlosmarmol · 19 julio, 2022 · Deja un comentario

La duodécima legislatura comienza igual que undécima: con un extraordinario banquete de escabeche servido con abundante moderación, concordia y generosidad, mucha generosidad, aunque, como siempre, a nuestra costa. ¿Esperaban acaso otra cosa, queridos indígenas? «Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen todas las dificultades», dejó escrito Cervantes, que conocía de sobra que las sombras de la concordia suelen traducirse –traduttore, traditore– en un obsceno reparto de canonjías, raciones, sueldos, panes y mantequillas, como diría Góngora, para solaz (metafórico) del simpaticón Aguirre, señor de las Cinque Piaghe y amante de la buena onda, como dicen en la Argentina.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell