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El sectarismo de los mandarines

carlosmarmol · 14 diciembre, 2020 · Deja un comentario

Clifford Geertz, padre de la antropología simbólica, escribió hace 30 años un libro —La interpretación de las culturas— donde, en línea con Max Weber, defiende que la cultura, eso que la mayoría de las veces nadie sabe definir muy bien porque sus límites se han ampliado hasta designar un sinfín de realidades dispares, no siempre amables, es una “telaraña de significados”. Una red de sentido. La placenta en la que pensamos. El símil nos parece exacto si exceptuamos la paradoja de que somos al mismo tiempo la araña que construye su trampa en el aire y sus víctimas. Nuestros mitos pueden terminar devorándonos.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Héroes, charlatanes y populistas

carlosmarmol · 13 diciembre, 2020 · Deja un comentario

“El hombre, en todas partes, es enemigo innato de la mentira”. Lo escribió Thomas Carlyle (1795-1881), epítome del ensayismo romántico, en su famoso tratado Sobre los héroes (Athenaica), publicado en 1841 a partir de seis conferencias dedicadas a la materia heroica que versan sobre dioses, profetas, poetas, sacerdotes, reyes y revolucionarios. Sin embargo, la historia cultural de la humanidad es un largo trayecto cuyas estaciones esenciales delimitan una nutrida colección de ilustres falsedades, llámense religión –la invención trascendente–, arte –la creación artificial– o política, que es la administración de un poder que, aunque se ejerza y mantenga mediante la violencia, no deja de estar basado en una convicción ficcional, como formula el antropólogo Marvin Harris en su opúsculo Jefes, cabecillas y abusones (Alianza): “Cuando un cabecilla da una orden, no dispone de medios físicos certeros para castigar a aquellos que le desobedecen. Si quiere mantener su puesto, dará pocas órdenes”. La contención, lo dice la experiencia, no siempre es uno de los rasgos del poder, que tiende a prescindir de la prudencia de los sabios para ejercer el absolutismo de los que se creen infalibles.

Las Disidencias en #LetraGlobal.

Montero y su idiolecto

carlosmarmol · 12 diciembre, 2020 · Deja un comentario

No hay nada más divertido que exportar (al exterior, como reza el lenguaje oficial de la autonomía) a algunos de los personajes públicos de la Marisma para que todo el mundo descubra el talento que tenemos en la República Indígena. Eso es así. Ha ocurrido siempre. No es nuevo. Nada más pasar Despeñaperros -en dirección a Madrid- la amplificación mesetaria obra el milagro de que a otros les parezca deslumbrante lo que para nosotros es cuestión sabida. Véase el caso de Montero (María Iesu), ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, que se ha hecho famosa entre otras cosas (no cuesta nada ser piadosos) por su singular uso del lenguaje. Ella, orgullosa, argumenta que se expresa «en andaluz». El problema de esta afirmación es que el andaluz, en realidad, no existe ni ha existido nunca. Los indígenas, en todas sus acepciones, hablamos y escribimos en español. A nuestro aire, pero en castellano.

El Bestiarium en El Mundo.

Notas para una relectura del 4D

carlosmarmol · 11 diciembre, 2020 · Deja un comentario

Hubo un tiempo, relativamente cercano, en el que parte de los españoles, sobre todo aquellos que cuarenta años después continúan sin considerarse tales, evitaban a toda costa pronunciar la palabra España. Se trataba, por supuesto, de un acto de rebeldía íntima. Probablemente también era la consecuencia (ambiental) de eso que los alemanes llaman zeitgeist, el espíritu de un tiempo. La explicación, sin dejar de ser política, es básicamente histórica: el franquismo se apropió durante cuatro décadas del nombre de un país que conquistó mediante las armas y el exterminio –literal y figurado– de todos aquellos que no pensaban como su caudillo. No es extraño que se produjera una cierta reacción alérgica: cuando una palabra está cargada de sentido (en este caso, negativo) los hablantes terminan sustituyéndola por una alternativa o, en su defecto, por el eufemismo de ocasión. El nacimiento de las autonomías está relacionado con esta forma indirecta de enunciación moral.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La Constitución y sus allegados

carlosmarmol · 9 diciembre, 2020 · Deja un comentario

Una indudable ventaja de las democracias es que las jornadas patrióticas se ventilan con un día festivo en el que casi todo el mundo -si puede- hace lo que le viene en gana: irse a la playa, poner la chimenea, salir a almorzar o, sencillamente, sestear. Lo que se celebra estos días no es la patria, esa convención social, sino la libertad de no tener que estar atado por fuerza a ninguna bandera, himno o cornetín. Uno de los signos de la evolución de la sociedad española durante las últimas cuatro décadas es que hemos pasado de las juras de bandera -ese acto tan marcial y castrense- a los bostezos (tolerados) frente a la enseña. No es que nos haya salvado de nosotros mismos, pero, al menos, no nos ha hecho peores. Ya es algo.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell