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Marsé, el último gran deicida

carlosmarmol · 9 agosto, 2020 · Deja un comentario

Juan Marsé (1933-2020) escribía novelas y relatos pero, en contra de lo que acostumbra a decirse, lo hacía como un poeta. Un poeta extraño. Alguien que no se consideraba tal, de igual manera que rechazaba, incluso de forma violenta, la ridícula condición de intelectual y todas las asociaciones y tópicos sobre el arte literario. Él no perseguía instaurar un ritmo al construir una frase y, desde luego, no parecía ser aficionado a componer versos o regodearse en lirismos, aunque en sus libros –si los leemos con detenimiento– subyace, como un sustrato milagroso, uno de los rasgos que definen a la poesía moderna: la construcción mediante palabras de un universo vivencial particular. Suele decirse, y en su momento lo escribió Vargas Llosa en el extraordinario ensayo que dedicó a la obra de Gabriel García Márquez–Historia de un deicidio (Barral Editores)– que un novelista es un asesino de ídolos sagrados. Alguien que suplanta a Dios para reemplazarlo mediante la creación de criaturas y geografías imaginarias. “Escribir novelas es un acto de rebelión contra la realidad, que es la creación de Dios”.

Las Disidencias en #LetraGlobal.

Optimismo e inconsciencia

carlosmarmol · 8 agosto, 2020 · Deja un comentario

El optimismo de nuestros políticos es tal que, dados los oscuros tiempos que vivimos, puede terminar siendo mortal. Literalmente. Uno se pregunta los motivos por los que hace algo más de un mes escaso levantaron el confinamiento sin que hubiera avance alguno en el frente sanitario y no encuentra otra razón, porque no existe, más que el interés económico, que no es exactamente lo mismo que el interés general. En caso contrario, no se comprende que llamen nueva normalidad a la inconsciencia institucional, para la que la hacienda vale más que la vida. El incremento de los rebrotes, que multiplican los contagios exponencialmente, no es que fuera una hipótesis. Es que era una certeza y, ahora, una desgracia capital. ¿Se podía haber hecho mejor? Indudablemente. El problema es que, igual que en el juego de la mosqueta -¿dónde está la bolita?-, nuestros gobernantes han pasado de ser unos perfectos irresponsables -minimizaron el riesgo del coronavirus y no calibraron la factura social que arrastraría- a transferirnos a los ciudadanos toda la responsabilidad que ellos jamás tuvieron.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Andalucía frente a Bruselas

carlosmarmol · 7 agosto, 2020 · Deja un comentario

La Junta de Andalucía, representación institucional de la gran autonomía del Sur, tiene un problema histórico con la realidad: la presiente, pero nunca termina de asumirla por completo. El resultado de este desajuste óptico es que su sociedad –una cultura cuyo imaginario mental remite a un pretérito universo agrario– padece cada cierto tiempo, y probablemente con más intensidad que otras, un violento choque contra las evidencias. Samuel Johnson, humanista inglés, dejó escrito que el predominio de la fantasía sobre la razón puede considerarse una forma de locura. “Podemos tomarnos el capricho de elegir la fantasía como nuestra aliada” –escribe en su Carta a Boswell (1774)– “pero como guía debemos seguir la razón”. En Andalucía, con frecuencia, se ha hecho lo opuesto: arrinconar la razón en favor de una agradable ensoñación. Ocurrió durante los 36 años de los sucesivos gobiernos socialistas y acontece, de nuevo, con las derechas reunidas, cuyo cambio (sin cambio) se ha convertido en la perpetuación definitiva de vicios políticos previos. El último episodio de esta obstinación ha quedado patente en la reunión de los presidentes autonómicos con el Gobierno central para discutir el reparto de las ayudas europeas ante el impacto del coronavirus.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

El derecho a importunar

carlosmarmol · 5 agosto, 2020 · Deja un comentario

Agosto irrumpe en nuestras vidas con el exilio real, tercera fase del plan de metamorfosis de la monarquía que comenzó con la abdicación regia y siguió con el repudio filial, instantes súbitos de la reforma lampedusiana de nuestra más alta magistratura. El Reverendísimo, luz que nos guía hacia las estrellas, 24 horas después del destierro monárquico, nos informa: «Respeto la decisión de Juan Carlos I. La forma política del Estado español es la monarquía parlamentaria y en un Estado serio las instituciones son incuestionables. Mi apoyo al Rey Felipe VI». El primer argumento es personal -y, por tanto, irrelevante-, el segundo es una obviedad (constitucional, eso sí) y el tercero es directamente cuestionable. No tanto por la decisión del emérito, sino por un principio básico: en democracia todo es cuestionable mientras se respete la ley. ¿Está acaso queriendo decir Il Presidentino que Él, como representante de la autonomía, que en estas cuestiones de Estado no tiene nada que opinar porque carece de competencias ciertas, es también incuestionable?

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Apuntes sobre el desastre

carlosmarmol · 3 agosto, 2020 · Deja un comentario

Una de las últimas tendencias en los medios de comunicación consiste en intentar compensar la habitual sucesión de noticias aciagas –cuyo origen es el coronavirus en su doble condición de pandemia y pavorosa crisis económica– con alguna historia positiva o inspiradora, como se dice ahora. Vano intento. No existe nada que nos haga pensar tanto, y tan velozmente, como un desastre o la inminencia de una catástrofe. Es una ley natural: el cerebro y el corazón se aceleran ante la posibilidad de la muerte o la certeza de la ruina. Si alguna enseñanza debemos sacar de la nueva normalidad –que ni es nueva ni tampoco ordinaria–, es que la existencia es una lucha constante por la supervivencia, no un espectáculo rosáceo y amable. El mundo piruleta no existe. Quien tenga cierta edad, lo sabe.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell