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Crónicas Indígenas

La agonía del sanchismo y el populismo posmoderno

carlosmarmol · 5 septiembre, 2026 ·

“Nuestros padres mintieron: eso es todo”. Jon Juaristi resumió con este verso, inspirado en uno de los epitafios que Kipling escribió sobre los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial –“Si alguno pregunta por qué morimos, diles que fue porque nuestros padres nos engañaron”–, sencillo y rotundo, la calamidad de su generación política, que creyó que matar por la imaginaria patria (vasca) era un destino heroico que exigía la muerte ajena y la propia. Nada es más peligroso que asumir, sin someterlas a revisión, las convicciones políticas de quienes nos precedieron: el fielato a determinadas herencias familiares y culturales conduce al desastre. Hubo un tiempo en el que entre la clase política española, primero durante la Transición, y después entre sus herederos, se instaló la idea de que el relativismo era un instrumento útil para la convivencia. Despreciar la gravedad de la realidad, después del largo y oscuro tiempo de la dictadura franquista, lleno de prohibiciones y doctrinas, parecía ser un atenuante frente a la visceralidad ibérica.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

Ceuta, los muros de Troya y las playas del Trampolín

carlosmarmol · 22 agosto, 2026 ·

Diez años, diez, estuvieron acampados los aqueos, venidos de los distintos reinos griegos –mayores y menores– del antiguo Mediterráneo, el viejo mar de color tinto, en las playas de Troya, a la espera de una oportunidad para tomar la ciudad amurallada del Helesponto, situada en el Estrecho de los Dardanelos. Homero cuenta el último episodio –la cólera de Aquiles– de esta larga batalla en la Ilíada, donde se presenta como epopeya la lucha por el control del comercio marítimo entre el Mare Nostrum y el Negro. La magia de las analogías permite trazar un arco entre la antigua edad del bronce de Grecia y la invasión de Ceuta, sin aqueos ni troyanos, pero con españoles desamparados por su propio gobierno –el Rey ha hecho saber ya de qué lado está– y un ejército de invasores, entre los que hay inmigrantes desvalidos, pero también gente de otra calaña. La España del Norte de África, convertida en Calcuta, es desde hace veinte días un territorio de guerra. Hay muertos –el centenar de ahogados en el mar, de los que nadie se acuerda ya ni en Rabat ni en La Mareta–, asediadores y asediados. Lo que no se ve por ningún lado es materia épica, en buena medida porque los dioses ya son objetos de arqueología y los héroes no tienen sitio en el mundo posmoderno.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

Eclipse sobre Rabat, capital del ‘Protectorado España’

carlosmarmol · 15 agosto, 2026 ·

Está escrito en los periódicos de papel, esos viejos animales mitológicos. A comienzos de mayo de 1898, cuando la flota española era hundida frente a las costas de Cavite (Filipinas) y los norteamericanos ocupaban Manila, dos meses antes de que la escuadra del almirante Cervera fracasase en el agónico intento de proteger Santiago de Cuba de las hostilidades militares de Estados Unidos –“Usted envié las ilustraciones; yo pondré la guerra”, le dijo Hearst, magnate de la prensa amarilla, a Frederick Remington, el dibujante que su periódico mandó para ilustrar el episodio del hundimiento del Maine–, y Puerto Rico corriese idéntica mala fortuna, Guerrita, Fuentes y Bombita, tres matadores míticos, lidiaron seis toros, seis, de la ganadería de Murube en la plaza de Las Ventas. La empresa pensó en suspender el festejo debido al grave duelo de ultramar, pero la autoridad gubernativa desechó la idea por completo: “No hay que deprimir al público”.
Los cafés estaban llenos y los teatros no suspendieron sus funciones. Nadie lloró el ocaso definitivo del imperio español, lo que –bien mirado– debería vacunarnos para siempre ante las apelaciones al patriotismo de los políticos (de entonces y de ahora).

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

La obscena omnisciencia de Sánchez y el desajuste español

carlosmarmol · 8 agosto, 2026 ·

Una de las señales más evidentes de la grave profundidad de la decadencia española, que empezó hace casi dos décadas con el estallido de la burbuja inmobiliaria y se ha ido prolongando, sin tregua ni freno, hasta la invasión consciente y alevosa de Ceuta, organizada e impulsada por el régimen de Marruecos, y que acaso sea el punto último de no retorno, es que todas las calamidades de nuestra vida política suceden fuera de su sitio natural.
El Rey no puede visitar las dos ciudades españolas del Norte de África por prohibición del Gobierno, que en esta cuestión sigue la nefasta costumbre de sus antecesores. Por eso, para expresar su respaldo a los ceutíes, que son las víctimas –junto a los inmigrantes ahogados– a las que el sanchismo ignora, tiene que organizar una reunión alternativa con el presidente de Ceuta en Marivent (Mallorca). A 997 kilómetros de distancia del Tarajal.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

La España ardiente de Nerón, la Ceuta (bereber) de Sánchez

carlosmarmol · 1 agosto, 2026 ·

Las casualidades –como sabemos todos– no existen en política, del mismo modo que las guerras, que vienen a ser su prolongación a través de medios violentos, nunca se libran en el vacío. A lo que deberíamos prestar atención para desentrañar lo que está pasando delante de nuestros ojos, desordenado y en apariencia sin sentido, es a ciertas coincidencias. A través de ellas podemos encontrar un significado cierto a la sucesión de calamidades de este tórrido verano, augurios de la batalla definitiva que acaba de iniciarse a un año escaso –o quizás menos– para las próximas elecciones generales. La legislatura feneció de muerte natural una vez consumada la investidura y tras validarse la ley de amnistía, que convierte un acto de piedad –el perdón de los delitos– en un negocio. Desde entonces nuestra vida pública se reduce a un largo asedio (que no triunfa) y a una resistencia que se presenta como heroica y numantina, sin serlo en absoluto, y que ahora se ha convertido en un movimiento estratégico hacia lo que Clausewitz, el filósofo prusiano del arte del combate, denominó retirada hacia el interior.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

Zapatero, testaferro de Sánchez y la ley de la ‘omertá’ socialista

carlosmarmol · 25 julio, 2026 ·

Toda la devastación moral del sanchismo, que es una forma sostenida, particular y concreta de destruir una democracia heredada e imperfecta –la española– que, desde el crack inmobiliario de 2008, convertido después en una grave crisis financiera, y causa capital de la insolvencia de deuda soberana que estuvo cerca de provocar la intervención de la UE sobre nuestra economía, está condensada en una espléndida –as usual– sentencia de Shakespeare: “Tiene el aspecto de una flor inocente, pero conozco la serpiente que se oculta en su interior”. Macbeth (Acto I, Escena V). Se trata de una advertencia sobre la doblez de los traidores, que fingen ser de una manera y, de espaldas al público, actúan de otra. Al pronunciarla, Lady Macbeth, que sabe que debe asesinar a Duncan para arrebatarle el trono, aconseja a su esposo que oculte sus verdaderas intenciones bajo el disfraz de la sumisión, de forma que nadie pueda percibir la llama de su íntima ambición. Toda una lección sobre la verdad de la política en esta semana en la que el testaferro de Zapatero ha reconocido que el expresidente dirigía una red dedicada al tráfico (fenicio) de influencias y a escapar de Hacienda, que tampoco es que se tomase excesivo interés –¿por orden de quién?– en inspeccionar sus actividades y las de su familia.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

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Ilustraciones: Daniel Rosell