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El Mundo

Mayoría en la sauna

carlosmarmol · 31 enero, 2023 · Deja un comentario

Los tristanes lo auguran (porque les pagan para eso), la tendencia no lo desmiente pero el presagio, igual que la inesperada calamidad, todavía no está por completo en el aire. Todavía no. Queda aún tiempo. Para que el Reverendísimo hiciera un ocho de ocho el 28M, cosa que no parece improbable, pero que ahora mismo dista de ser segura, tendría que producirse no tanto un milagro –que vuelva la lluvia– cuanto un trasvase de votos prestados tan intenso como en junio. Parece difícil. Aquel tren de primera clase, donde los pasajeros de segunda y hasta los maquinistas votaron a los viajeros de primera, ya ha pasado. Quizás para siempre. No es nada sencillo que vuelva a transitar por la estación de las gestas en dirección a Granada. Allí sí es probable que Marifrán (algoritmo) Carazo sea la alcaldesa, al contrario que en Huelva, que es la agrupación más ruda de la derecha indígena, sin que los socialistas del condano sean ilustres erasmistas. El Quirinale va a ver avanzar la marea azul (verde) por las ciudades medias y destacadísimos pueblos de la República, pero ya está. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El suelo de la verdad

carlosmarmol · 27 enero, 2023 · Deja un comentario

Es cosa sabida, aunque no siempre comprendida, que el dinero preocupa tanto a los muy ricos como a los pobres en extremo. Los primeros porque deben conservarlo. Los segundos porque no lo tienen en la proporción, con la frecuencia o en la cantidad suficiente. A ambos inquieta porque lo necesitan, ya sea para presumir (antes de irse a la tumba, lo que no deja de ser una extravagancia absurda) o para sobrevivir. Habrá quien se pregunte qué sucede con las famosas clases medias, aquellas que no pasan hambre pero tampoco nadan en la abundancia. Su situación es análoga. Quienes forman parte de este batallón, menguante en la Marisma desde la crisis financiera que provocó el estallido de la burbuja inmobiliaria, inflada con la inestimable colaboración de la eterna corrupción política, piensan –erróneamente– que la ley de la gravedad no rige en términos sociales y que la espuma de la cerveza tiende –y debe– rebosar el borde del vaso. Esto es: nunca se conciben a sí mismas como posibles desclasadas y aspiran de forma casi universal (aunque sea en vano) a convertirse en una clase superior. Este imaginario, por descontado, es una ficción. Isaac Newton es infalible.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Los sepulcros de Jerusalén

carlosmarmol · 24 enero, 2023 · Deja un comentario

Una de las peores formas de demagogia consiste en hacer carrera, y de camino engordar el patrimonio personal, gracias a la manipulación (interesada) de las desgracias ajenas. Un hábito que afecta –casi sin excepciones– a todo el arco político, pero que es especialmente recurrente en el caso concreto de los socialistas indígenas. Desde que perdieron el Quirinale aquel gélido mes de diciembre de 2018 o no dan pie con bola o repiten, cual infantes de una madrasa integrista, los mismos argumentarios, adolescentes y añejos, de la Santísima Transición. La culpa, por supuesto, así lo ha explicado el Quietista Espadas, es de la prensa, que no presta atención al descomunal talento que habita en la calle San Vicente. No han entendido todavía que su tragedia viene de lejos y va para largo. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Varado en La Sagra

carlosmarmol · 20 enero, 2023 · Deja un comentario

El mundo digital es asombroso. Permite fingir la sabiduría que no tienes moviendo la yema de un dedo. Diluye la distancia geográfica. Recuerda lo que has olvidado –acaso porque jamás lo viviste– y te permite hasta esquivar el saludo a aquellos que no se lo merecen fingiendo un doctísimo ensimismamiento. No ayuda a la concentración, pero lo parece. Tiene también sus inquietantes desventajas: anula la privacidad, sustituye la inteligencia crítica por la artificial y  corona al despótico algoritmo (y sus intereses) como nuevo monarca absoluto. Al Reverendísimo esta semana le ha ayudado a descubrir –en cuestión de segundos– el alto grado de desvertebración de la Marisma, que es territorial sin dejar de ser mental. Nuestro Gran Laurel, nunca lo suficientemente elogiado (por sus heraldos), quedose el miércoles atrapado en un AVE mañanero en dirección a Madrid, rompeolas de todas las Españas. Y decidió (llámenlo indiscreción o transparencia; para gustos, los colores) compartir el trance en sus redes oficiales en un nuevo capítulo de la subyugante serie Vita Privata

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El litoral paternalista

carlosmarmol · 17 enero, 2023 · Deja un comentario

Una de las variantes más abyectas de populismo clientelar es el paternalismo. Dícese de aquellas relaciones basadas en la dependencia merced a las cuales alguien compra la voluntad de otro con la concesión de un canonjía, o una prebenda familiar, aduciendo hacerle un bien. Todos los favores implican una contraprestación. Moral o material. Ninguno se basa en la bondad, sino en el interés (en este caso, mutuo). En la Marisma ha regido históricamente esta forma de dominio, camuflada bajo la figura de los (falsos) buenos patrones a los que convenía acercarse para merecer su generosidad o cobrar (en especie) el ejercicio de la servidumbre. Se trata de una práctica de las antiguas sociedades feudales de siervos y señores que continúa siendo una de las grandes invariantes culturales de la República Indígena. Sirve para (casi) todo. Explica el caciquismo del XIX, donde se compraban votos a cambio de monedas, y el franquismo. Fue la base de la hegemonía del (difunto) socialismo que creó la autonomía. Y es la piedra sobre la que se alza la Iglesia del Santo Escabeche, cuyo único mandamiento es: “Huye del reformismo como si fuera Il Diavolo”. ¿Puede extrañarle a alguien que el do ut des sea en la Marisma un patrimonio social? 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell