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El Mundo

El principio de realidad

carlosmarmol · 8 noviembre, 2022 · Deja un comentario

Desde el mítico diván de Freud en Viena sabemos que los dos mecanismos maestros que gobiernan el cerebro humano son el principio de placer, cuya traducción química es la célebre serotonina, y el principio de realidad, que tiene el defecto de ser inmisericorde, pero a cambio cuenta con la indudable exactitud del realismo frente a las ilusiones arbitrarias y el idealismo egocéntrico. El neurólogo austriaco creía que el gran motor vital -Élan, lo llamaría Bergson- es la huida del dolor, comienzo de un sendero que viaja desde la serenidad al hedonismo. Los grados de autosatisfacción entre dos seres humanos pueden ser múltiples, pero sea en sueños o en los actos de la vigilia lo natural es evitar y apartarse de las situaciones calamitosas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La huella de carbono

carlosmarmol · 4 noviembre, 2022 · Deja un comentario

El Quirinale, según su vocero, se siente muy orgulloso de su última gesta: una aplicación tecnológica para que los municipios puedan calcular la huella de carbono en su territorio. Al parecer, se trata de uno de los –sin duda extraordinarios– avances de la revolución verde que Il Presidentino ha encomendado personalmente al consejero almeriense Fernández-Pacheco (Ramón, el lince) en el contexto virtuoso de la economía azul. No sabemos si en San Telmo habrá algún daltónico, pero si de verdad nos creyéramos la retórica del escabeche –no es el caso– viviríamos sobre un torbellino, dado el impulso y la sucesión constante de novedades con las que cada día nos sorprende el equipo del Gran Laurel. ¡Qué maravilla! Confiamos en que este nuevo invento funcione al menos tan bien como el Radar Covid, otro hallazgo del que ya nadie de acuerda, tal es la velocidad con la que nuestros próceres saltan de la realidad (prosaica) al mundo (virtual) de la tecnología. No sabemos de qué se queja la gente si el Quirinale tiene una aplicación para todo: medir las veces que el Reverendísimo sonríe al día, calibrar las bondades de la rebaja de impuestos, analizar la cuota de influencia del Líder Transversal en Génova y hasta calcular el insignificante grado de oposición interna que queda en el PP tras la absolutísima del 19J y la absorción (fenicia) de los liberales naranjas, que han resultado ser tan materialistas como los marxistas, esas desinteresadas almas de Dios.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Queipo, sangre sin honor

carlosmarmol · 4 noviembre, 2022 · Deja un comentario

El destino es una moneda bifronte que, según sea el carácter de cada hombre, cae de un lado, pero que perfectamente hubiera podido inclinarse por la cara contraria. Los hagiógrafos de Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (1875-1951) dibujan al caudillo golpista, general por orden deAzaña, consuegro de Alcalá-Zamora y, antes, seminarista en León, soldado en Cuba y militar tumultuario en el Rif, como un valeroso héroe que detuvo la amenaza de la turba marxista en el Sur de España en el verano de 1936, pero otros retratos algo más exactos del personaje, cuyos restos salieron en la madrugada del jueves de de la Basílica de la Macarena -construida en la posguerra gracias a una extorsión piadosa de colectas y sacas de dinero público ordenadas por el general, con ínfulas de señorito y pretensiones de duque- sobre el solar de Casa Cornelio, una antigua taberna anarquista destruida en 1931 por el gobierno republicano, lo retratan como un perfecto cobarde, que es una de las condiciones genéticas del traidor.»Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es», escribió Borges.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El optimismo y la calamidad

carlosmarmol · 1 noviembre, 2022 · Deja un comentario

El optimismo, que goza de buena prensa en el mundo contemporáneo, en general adolescente, es una actitud que nace según sople el viento. “El diablo es optimista si cree que puede hacer peores a los hombres”, escribió el gran Karl Kraus. Es sabido que en política, además de convencer y cosechar votos, conviene dominar las artes del astrolabio: quien identifica una tendencia social cuenta con una indudable ventaja (política) para –como cantaba Radio Futura– “aprovechar la ola”. En el Quirinale, sin embargo, donde hasta ahora han gozado de un viento de cola constante –tres años sin una verdadera oposición social y política, sanchismo, atomización de la izquierda, hundimiento de Cs–, parecen haber perdido el sentido de la contención, cosa común cuando se obtiene –sin hacer nada– un triunfo absolutísimo. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

‘Felipe Fan Zone’

carlosmarmol · 30 octubre, 2022 · Deja un comentario

Veinte años, dice el tango, no son nada. Cuarenta son el doble de nada. Y, como escribió Neruda, “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”. El tiempo no perdona y las “ínclitas razas ubérrimas”, a las que cantó Darío, degeneran, aunque de forma dispar. Unos lo hacen acolchados por la pensión máxima (más complementos); otros, gracias a la generosidad que los socialistas –según su autorretrato– instauraron con el dinero de todos. La memoria es una mentira. Y González, héroe del acto en Sevilla por los 40 años de la mayoría de 1982, celebrado en el auditorio de Fibes, con su vibrante atmósfera de plata, transformado ayer en una Felipe Fan Zone, advirtió: “No pretendo decir la verdad, sino cómo viví aquello”. El personal, que ya venía rendido de casa, aplaudía entusiasmado, presto a oír el cantar de gesta (sin hexámetros) de cómo los hijos de Suresnes conquistaron la Tierra Prometida. El Moisés de Bellavista –el que tuvo, retiene– comenzó, igual que Homero en la Ilíada, con una evocación de Guerra, el ausente (por orden de Ferraz), obligando así al presidente del Gobierno a mentar “a Alfonso”, retirado en la paz de los desiertos de Santa Clara, su barrio en el Sur. González, al menos para su quinta, todavía conserva el conjuro. Habló media hora. Suficiente para provocar un silencio reverencial interrumpido únicamente por los aplausos. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell