• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

La Noria

Volar alto

carlosmarmol · 21 marzo, 2016 · Deja un comentario

Sevilla es una ciudad que ama sus propios tópicos, los cultiva y los alimenta. Probablemente por su extraña incapacidad para redefinirse a sí misma a partir de parámetros distintos a los tradicionales. La realidad, sin embargo, arroja por todos sitios argumentos que nos hacen proclamar una íntima convicción: Sevilla es dadaísta, pero no lo sabe. Las señales aparecen por doquier: el verdadero humor indígena, que nada tiene que ver con la gracia a sueldo, es profundamente surrealista; el caos es nuestro principal motor creativo y el nonsense, más que una filosofía posmoderna, aquí es un regalo cotidiano.

La Noria del sábado en El Mundo.

Epístola magallánica

carlosmarmol · 12 marzo, 2016 · Deja un comentario

Estimado prócer y acordado regidor: Sevilla es la ciudad de la doblez y los sobrentendidos. Un predio húmedo de brea, pez, sebo y aceite donde el cinismo se practica como si fuera una de las artes de la marinería. Al contrario de lo que cree el vulgo, esta variante de la impostura no es rebeldía. Supone, más bien, conformismo: el de quienes creen que nada importa si, a cambio de no mover un dedo, se ahorran litigios y, de camino, igual recaudan alguna dádiva de provecho gracias a las desgracias del prójimo. El método corriente, V.M. lo ha padecido, es ponerse de perfil, mirar para otro lado, guardar silencio y simular no conocer a quien te saluda por la calle.

La Noria del sábado en El Mundo.

Los ofendidos

carlosmarmol · 5 marzo, 2016 · 2 comentarios

No hay nada que irrite más a los dogmáticos que la libertad ajena. Hace unos días vimos reunirse en la Plaza Nueva a decenas de personas para reclamar al Pleno, donde se sientan sus representantes, que no discutieran una moción de IU para que los ediles no participen en actos religiosos. La propuesta fue desestimada, lo que supone un acto de normalidad democrática: un concejal propone algo en función de sus compromisos electorales y el resto votan en función de los suyos. Las mayorías mandan; las minorías son respetadas. Todo razonable y, como dicen en la Argentina, obvio. En Sevilla, sin embargo, se ha interpretado como un pecado contra la historia sagrada.

La Noria del sábado en El Mundo.

La guerra de los señoríos

carlosmarmol · 27 febrero, 2016 · Deja un comentario

La leyenda cuenta que cuando Javier de Burgos, natural de Motril, trazó las fronteras internas de España, que son las provincias, calculó sus límites por la duración de un viaje de un día a caballo. Otras tesis señalan, con embeleso, que su inspiración fueron los primitivos senderos de los reyes hispánicos. Viene a dar lo mismo, igual que la discusión sobre si su origen está en la Constitución liberal (ma non troppo) de Cádiz, donde el liberalismo ya sólo es una forma de freír pescado. En la historia hay antecedentes para cualquier cosa.

La Noria del sábado en El Mundo.

Tenebrario

carlosmarmol · 20 febrero, 2016 · Deja un comentario

Los grandes cuadros nunca muestran directamente lo que retratan. Lo evocan. La Sevilla de las postrimerías del XVII, la urbe que según Pierre Chaunu ya había empezado a dejar de ser Sevilla, está resumida, sin aparecer, en la atmósfera del prodigioso lienzo de Murillo que estos días de invierno tardío ha regresado, gracias a uno de esos laberintos circulares de la historia, al Hospital de los Venerables. El San Pedro Penitente, confiscado por el Mariscal Soult, muestra a un apóstol descalzo, igual que un poeta místico, junto a una cueva oscura. A sus pies, un libro caído de pastas blancas, pesado como un pecado mortal. La vista busca el cielo. Los ojos, llenos de lágrimas. Se diría que el gesto es de pavor. Un paisaje tenebroso, al fondo; delante, una llave solitaria. Eso es todo. Desvelar su enigma es tarea del espectador.

La Noria del sábado en El Mundo.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 22
  • Ir a la página 23
  • Ir a la página 24
  • Ir a la página 25
  • Ir a la página 26
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 51
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell