• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Letra Global

La inteligencia contra el algoritmo: un elogio en favor de los partisanos del libro

carlosmarmol · 4 octubre, 2024 ·

El imparable avance de las nuevas tecnologías asombra al mundo, altera los hábitos sociales y, al menos para las generaciones nacidas durante los últimos treinta años, ha cambiado por completo la vida cotidiana. Sin embargo, inmersos en tan colosal fascinación, nadie parece haberse hecho la pregunta capital de la filosofía política: ¿las máquinas (que ya nos gobiernan) son amigas o enemigas? La célebre distinción de Carl Schmitt, que sitúa el antagonismo en el centro de las relaciones sociales, ha sido desactivada por arte de magia, al tiempo que se extiende la sensación de que la nueva era digital –un universo que surgió como supuesta alternativa al capitalismo y ha terminado convirtiéndose en la última de sus grandes metamorfosis– sólo es el preludio de la creación de lo post-humano.
La historia del siglo XX, que para los nativos digitales equivale a una prehistoria sin internet, móviles y redes sociales, demuestra que bajo las falsas utopías de liberación, sean patrióticas o internacionalistas, nacionalistas o proletarias, a menudo se esconde la faz (oscura) de depuradísimas formas de esclavitud, dogmatismo y muerte. Esta analogía puede provocar desconcierto: comparar la entronización del algoritmo, criatura sin encarnación, matemática abstracta, con los horrores del nazismo o del comunismo tiende a juzgarse exageración o dislate. Pero todos estos fenómenos comparten el mismo principio, una idéntica actitud: desligar al hombre de su condición humana, arrojándolo hacia otro lugar.

Las Disidencias en Letra Global.

Gay Talese: los grandes éxitos del (viejo) nuevo periodismo

carlosmarmol · 27 septiembre, 2024 ·

El periodismo es, sobre todo, una cuestión de método. Una artesanía exigente. Y entre las herramientas para ejercerlo, además de la curiosidad, el dominio de la escritura, los contactos y la capacidad de análisis, que es lo que menos abunda en estos últimos tiempos (tan digitales) del oficio, figura un rasgo personal: la humildad. No es que creamos que todos los grandes periodistas tienen que ser humildes –hay ejemplos que desmienten esta máxima–, pero sí pensamos que sin una cierta actitud terrestre, atenta a las pasiones humanas, que es lo que de verdad hace girar el mundo, es difícil cumplir la misión de contarle a la gente lo que sucede a la gente, como decía Scalfari, el director de La Repubblica, o descubrirle a los lectores que desconocían que Lord Jones estaba vivo –como escribiera G.K. Chesterton– que Lord Jones ha muerto. La consagración de un periodista, que es tarea azarosa y requiere mucho tiempo, se consume, igual que una cerilla, en unos segundos, pero cuando la llama arde –aunque dure sólo un instante– tiene la misma potencia que el sagrado fuego olímpico. Gay Talese (1932) ha visto arder esta lumbre en el pebetero del periodismo muchas veces.

Las Disidencias en Letra Global.

La literatura epistolar de Mario Levrero

carlosmarmol · 20 septiembre, 2024 ·

No existen demasiadas imágenes de Mario Levrero (1940-2004). Las fotografías disponibles, en general, son de escasísima calidad, con una resolución menesterosa y una composición horrenda. Casi se diría que el hombre que aparece retratado en ellas –un escritor sin excesiva fortuna que, entre otros oficios pasajeros y alimenticios (librero, cómico, editor, guionista, editor, dibujante de cómics), se ganó la vida confeccionando crucigramas y pasatiempos en varias revistas de entretenimiento– despreciaba el instante decisivo con el que Cartier-Bresson identificaba la fotografía. Cosa paradójica, pues entre sus aficiones figuraba hacer retratos con su propia cámara. Da la impresión de que a Levrero lo que le interesaba era estar fuera del cuadro, no salir nunca de la penumbra, como si no le diera importancia a la posteridad o despreciase, signo indudable de inteligencia, cualquier clase de gesto o artificio social. Por supuesto, se trata de un espejismo. Levrero tenía un ego colosal, equivalente a una montaña.

Las Disidencias en Letra Global.

La memoria ‘humilde’ de Ignacio Martínez de Pisón

carlosmarmol · 13 septiembre, 2024 ·

Ignacio Martínez de Pisón (1960) es uno de esos tipos que suelen caer bien a (casi) todo el mundo. Una rareza en la república de las letras. Aún más en un mundo como la industria editorial, donde las capillas, las afinidades y los intereses mutuos, igual que sucede en otros ámbitos profesionales, gozan de la indudable atracción de la eficacia, aunque sea a cambio de sacrificar determinados valores morales. Nada es perfecto y no se puede aspirar a todo en esta vida. El escritor aragonés, uno de los autores que mejor ha sobrevivido al irregular devenir de la nueva narrativa, aquel intento de los sellos editoriales de renovar el panorama de las librerías en los comienzos (tan inciertos) de la Santa Transición, acaso como un gesto tardío de autoreivindicación ante la pujanza de la literatura en español que veinte años antes había irrumpido desde América con éxito de crítica, público y ventas, ha mantenido una esforzada carrera de fondo –y esto ya es un gran triunfo– pero no lineal. Sus libros más tempranos (mantiene fuera de catálogo varios títulos) ignoraron de forma consciente la tradición de la narrativa de posguerra.

Las Disidencias en Letra Global.

La civilización del séptimo mandamiento o el suicidio (triunfal) del capitalismo

carlosmarmol · 8 septiembre, 2024 ·

“Al contemplar la paz, veo las mercancías que circulan, los bailes, las casas que se levantan, los viñedos y las tierras que se cultivan, las siembras, los baños, las cabalgatas, las doncellas que celebran nupcias, los rebaños de ovejas…Y veo a hombres ahorcados para mantener la Santa Justicia”. Bernardino de Siena, fraile franciscano y maestro del sermón medieval, describía así la imagen (ideal) de la Europa de 1425, donde la religión cristiana convivía con los inicios de la era comercial. La historia de la humanidad, igual que la vida de cualquiera de nosotros, se desarrolla en ciclos. Lo que sucedió entonces todavía persiste; lo que pasa ahora ya ocurrió (de otra forma) mucho antes. El devenir no es un hecho lineal, sino una recurrencia circular, igual que las esferas de los planetas en el universo. Si no somos capaces de reconocer por completo el cuadro –igual que los navegantes antiguos ignoraban qué había más allá del horizonte, dado que a sus ojos la Tierra era plana– se debe a que la progresión del tiempo histórico sobrepasa los estrictos límites de cualquier vida. Vemos el acto, pero desconocemos los significados y los quiebros de la obra. De ahí que no vayamos a entender nunca el presente sin mirar –a fondo– al pretérito, lo mismo que somos incapaces de descifrar una frase si no vislumbramos su extensión: la suma del sujeto, el verbo y los predicados.

Las Disidencias en Letra Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 10
  • Ir a la página 11
  • Ir a la página 12
  • Ir a la página 13
  • Ir a la página 14
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 82
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell