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Letra Global

La civilización del séptimo mandamiento o el suicidio (triunfal) del capitalismo

carlosmarmol · 8 septiembre, 2024 ·

“Al contemplar la paz, veo las mercancías que circulan, los bailes, las casas que se levantan, los viñedos y las tierras que se cultivan, las siembras, los baños, las cabalgatas, las doncellas que celebran nupcias, los rebaños de ovejas…Y veo a hombres ahorcados para mantener la Santa Justicia”. Bernardino de Siena, fraile franciscano y maestro del sermón medieval, describía así la imagen (ideal) de la Europa de 1425, donde la religión cristiana convivía con los inicios de la era comercial. La historia de la humanidad, igual que la vida de cualquiera de nosotros, se desarrolla en ciclos. Lo que sucedió entonces todavía persiste; lo que pasa ahora ya ocurrió (de otra forma) mucho antes. El devenir no es un hecho lineal, sino una recurrencia circular, igual que las esferas de los planetas en el universo. Si no somos capaces de reconocer por completo el cuadro –igual que los navegantes antiguos ignoraban qué había más allá del horizonte, dado que a sus ojos la Tierra era plana– se debe a que la progresión del tiempo histórico sobrepasa los estrictos límites de cualquier vida. Vemos el acto, pero desconocemos los significados y los quiebros de la obra. De ahí que no vayamos a entender nunca el presente sin mirar –a fondo– al pretérito, lo mismo que somos incapaces de descifrar una frase si no vislumbramos su extensión: la suma del sujeto, el verbo y los predicados.

Las Disidencias en Letra Global.

Ernst Jünger: radiaciones, meditaciones y la mística sagrada de la guerra

carlosmarmol · 30 agosto, 2024 ·

En la figura pública de Ernst Jünger (1895-1998), igual que sucede en los cauces de los ríos, confluyen muchas aguas de distintas procedencias y orígenes contradictorios, provocando al mezclarse remolinos de incomprensión. Fue, sin duda, uno de los mejores pensadores de la Alemania de su tiempo. También un escritor que escribió en contra de la democracia, el liberalismo y en favor del nacionalismo. Participó en las dos guerras mundiales como soldado y mató a hombres. Paradójicamente, cuando Hitler –“ese diablo mezquino, enclenque y meláncolico”– ascendió al poder, tras la caída de la República de Weimar, poseyendo todos los atributos necesarios para convertirse en un referente intelectual del régimen, prefirió rechazar sus ofertas políticas, mantenerse libre y censurar moralmente al nazismo. ¿Por qué? Es difícil de explicar. Jünger intentó hacerlo a través de sus diarios, que son una de las obras maestras de la literatura memorialística europea.

Las Disidencias en Letra Global.

Cyril Connolly y las maravillas del ‘british style’

carlosmarmol · 23 agosto, 2024 ·

La vida terrestre de Cyril Connolly (1903-1974) responde, con una coherencia prodigiosa, al célebre mito de los expatriados británicos: gente de mundo, leída, estudiada, con dominio de idiomas y un cierto rango académico que tienen la prodigiosa habilidad y un irrepetible talento para encontrar, en una época de la Historia –principios del pasado siglo– en la que el mundo todavía conservaba algunos misterios geográficos (al menos, para los occidentales), los enclaves más encantadores del planeta para ensayar –sin prisas, gracias al generoso respaldo de la familia o a la ayuda proverbial de algún mecenas temporal– esa forma de vida, encantadoramente disoluta, que consiste en ser y ejercer de artista. Muchos de ellos carecían de riquezas y patrimonio, pero poseían capital social: contaban con amigos bien situados en la sociedad inglesa. En esos tiempos vivir en el extranjero era un lujo relativamente barato. Connolly, educado en el elitista colegio de Eton, graduado en Clásicas en Oxford, no cesó de viajar durante toda su vida.

Las Disidencias en Letra Global.

‘Fractal’: Trapiello abre la puerta de su ‘Salón de pasos perdidos’

carlosmarmol · 9 agosto, 2024 ·

En los diarios de Andrés Trapiello (1953) se oye crecer la hierba. La frase no nos parece del todo mala, sin que sea necesariamente buena, pero, igual que cantaba Machín en Corazón loco, el bolero que una vez bailaron nuestros padres en una remota aldea de la España provinciana, menesterosa y sentimental que ha desaparecido a medida que nosotros hemos ido cumpliendo años, merece una explicación. Y es ésta: quiere decirse que en el ciclo de libros enhebrados en esa sólida cadena que es el Salón de pasos perdidos, la vida sucede sin darse demasiada importancia, de forma directa y humilde y, por eso, es capaz de esculpir a su alrededor, con estos modestos materiales disponibles, una arquitectura hecha como de aire, con luces y sombras, transparente, dueña y señora de una naturalidad superlativa.

Las Disidencias en Letra Global.

‘Guerra en España’: la edición definitiva

carlosmarmol · 2 agosto, 2024 ·

Parece una absoluta paradoja y, sin embargo, esconde una coherencia mayúscula: los autores de los mejores poemas épicos son, a su vez, ilustres derrotados. Gente fracasada, vencida por las calamidades de la vida, que conjura sus fantasmas mediante la sublimación (artística) de la epopeya. Sucede con Homero, que no llegó a librar –que se sepa– guerra alguna pero compuso en hexámetros memorables los dos grandes poemas fundacionales de la literatura occidental –un episodio (colérico) de la guerra de Troya y la venganza de un navegante inmoral que regresa a su casa y extermina a los enemigos que ambicionaban su palacio y a su esposa–. Y también pasa, aunque de forma distinta, con Cervantes, que siempre estuvo orgulloso de Lepanto, aunque el trance lo dejase de por vida manco, y cantó (en prosa) el ocaso de la antigua epopeya, cuya última muestra y sucesora es la primera novela moderna. Dados estos antecedentes, cabe leer Guerra en España, acaso el más importante e interesante de los libros reconstruidos de Juan Ramón Jiménez (1881-1956), como una descomunal hazaña concebida por un hombre –cosmopolita onubense– que pasó más de dos décadas en el exilio –desde su salida de la España del 36 hasta su muerte (viuda) en Puerto Rico, que siempre le recordó a Cádiz, – y al que la concesión del Premio Nobel, dos años antes de su deceso, no pudo consolar del apagamiento y el desgarro.

Las Disidencias en Letra Global.

Los años españoles de Alfonso Reyes

carlosmarmol · 26 julio, 2024 ·

La primera imagen –una escala marítima en el puerto de La Coruña, desde la barandilla del crucero Espagne, camino de Francia, donde le esperaban para encomendarle las tareas de ayudante segundo en la embajada mexicana– apenas fue un vislumbre. Las reverberación de una tierra desconocida de donde venía el idioma en el que hablaba y pensaba, y al que dedicaría todos sus esfuerzos como escritor. La segunda visión, también pasajera, se repetiría desde otra costa diferente –en esta ocasión los muelles de Santander, con el Cantábrico a sus pies–, para difuminarse hasta que un años después, en 1914, ya sin sustento diplomático ni sueldo a cargo de la república, un Alfonso Reyes de veinticinco años, que todavía conservaba la melena y lucía bigotes poblados, se lanzara a cuerpo a la conquista del mundo literario. Así fue la irrupción del gran prosista mexicano en el efervescente (y miserable) Madrid de la primerísima modernidad, cour des miracles, que contemplaba –atónito– el comienzo de la Gran Guerra y cuya élite, esa academia del café y el Ateneo, creía ser capaz de sacar al país, perdidas ya sin remedio las últimas colonias americanas y asiáticas, de su colosal depresión para sanar el colapso de ultramar con un idealista acercamiento a Europa.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell