En los predios municipales, donde andan faltos de cariño porque la hora de todos, que diría el gran Quevedo, se aproxima sin que haya saldo decente, están muy contentos porque Lonely Planet, la empresa de guías de viajes, una de las más reconocidas del mundo del turismo, ha tenido el detalle, por supuesto sin que medie acuerdo económico alguno, de eso podemos estar seguros, de elegir a Sevilla como destino urbano preferente de todo orbe para los viajeros en 2018. Ha sido oír nuestra nominación y escucharse un grito de alegría infinito en el Consorcio de Turismo -o como se llame ahora-, el hotel Inglaterra y alrededores.
Sevilla
Chaves Nogales, levántate y anda
Un siglo después todo es igual y, al mismo tiempo, distinto. Manuel Chaves Nogales continúa fijando sus ojos en el infinito de la misma manera -mirada penetrante, ojos claros- que hace una centuria, cuando un 17 de octubre de 1917 dejaba atrás a la Sevilla pagada de sí misma, ese paraíso infernal, para buscar el aire fresco de la inteligencia lejos de los círculos endogámicos del Guadalquivir. Por delante tenía un brillante futuro y el aciago destino que incluiría una efímera república liberal, una cruenta guerra civil, dos exilios sucesivos en tierras extrañas y el infinito olvido de los cementerios, que en su caso duró cincuenta largos años. Más o menos hasta que llegó Maribel Cintas, filóloga, profesora de literatura de instituto y editora de su opera omnia, que esta mañana evocaba su vida secreta, una mezcla entre la biografía pública y la memoria íntima, en la primera conferencia del ciclo Letras en Sevilla de la Fundación Cajasol. Entre el auditorio estaban su hija, Pilar Chaves, y su nieto, Anthony.
Una crónica para elmundo.es.
Marea blanca, silencio municipal
El paternalismo es una forma de dominación que se camufla bajo la protección asistencial. Consiste en extender el marco cultural de la familia, esa institución tan meridional, al ámbito de las relaciones sociales. En Sevilla es una vieja costumbre que goza de muy buena prensa -católica, por supuesto- a pesar de que implica renunciar a la autonomía individual en favor de gobernantes cuyas intenciones (verbales) rara vez se corresponden con sus hechos (ciertos). Lo pensábamos hace unos días al contemplar la marea blanca de ciudadanos que luchan por la sanidad pública, herida tanto por la silenciada política autonómica de recortes como por las toneladas de propaganda (pagada) del susanato. Tres mil personas salieron a la calle en Sevilla para librar una batalla honrada y concreta que cualquiera que haya pasado una noche en Urgencias puede entender perfectamente. Como era de esperar, hasta ahora no ha habido respuesta institucional a sus demandas. Todo es silencio. Incluido el del Ayuntamiento. Tiene una explicación sencilla: la Junta niega la mayor y desprecia estas reivindicaciones que ponen en crisis su argumentario. «Les curamos, ¿de qué se quejan?», se preguntan en el SAS.
La Noria del miércoles en elmundo.es.
‘All La Glory’
La intuición se ha convertido en certeza. Sevilla ya tiene las mejores bandas de música ‘indie’ de España, aunque esta etiqueta, usada en exceso durante años, no signifique demasiado. Tuvimos la suerte de verlo justo antes de que ocurriera, en 2009, cuando un grupo de artistas locales presentaron la plataforma Sevilla Sound. Era un hermoso augurio. Gloria in excelsis Deo. La semilla solitaria de los pioneros había dado su fruto -agrio, por supuesto- en una nueva generación de excelentes músicos de rock que podían ser tan sevillanos, signifique esto lo que diablos signifique, como cosmopolitas. El mestizaje siempre nos hacen mejores.
La Noria del miércoles en elmundo.es.
¿Dónde está mi cámara?
Sólo existe algo más intenso que un converso: un aspirante a alcalde. Por lo que se intuye, porque oficial en política no hay nada hasta que sucede, y aún así es relativo, Beltrán Pérez, el nuevo comandado del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, está haciendo méritos (menores) para su nominación -lo decimos en el buen sentido, no sean malpensados, so indígenas- a alcaldable de la Muy Leal, Muy Noble and all this stuff. Las señales son elocuentes. Los signos, evidentes. Basta leer los indicios del cielo. Pérez no deja de mandar a los periódicos fotos en las que aparece reunido con piadosos ministros e intenta ejercer ante la administración estatal (de su partido) el papel de embajador que -de momento- no le han encomendado las urnas, sino la autoridad competente. Lo saben ustedes de sobra: entre los conservadores hispalenses sólo hay un líder natural. ¿Acaso hace falta decir su nombre?
La Noria del miércoles en elmundo.es.
