La memoria (sentimental) de Manuel Vilas

Lo escribió Félix Grande en unos versos (portentosos) de su libro Música amenazada: “Donde fuiste feliz alguna vez / no debieras volver jamás: el tiempo / habrá hecho sus destrozos, levantando / su muro fronterizo / contra el que la ilusión chocará estupefacta / El tiempo habrá labrado,/ paciente, tu fracaso / mientras faltabas, mientras ibas / ingenuamente por el mundo / conservando como recuerdo / lo que era destrucción subterránea, ruina”. Ok. De acuerdo. ¿Y qué ocurre con los lugares donde hemos sido profundamente desgraciados? ¿Merecen volver a ser visitados? La respuesta a esta pregunta depende del carácter personal de cada cual, que, como sabemos desde Heráclito, es la ecuación secreta de nuestro destino, esa incógnita sin solución. Hay […]

Primera carta apocalíptica a las bases

La batalla por el control del PSOE indígena va a ser igual que una guerra del Antiguo Testamento, donde unos ejercen de profetas, otros rezan (lo que saben) y una mayoría espera (con el pecho compungido) a ver de qué lado se decanta la suerte –léase en términos taurinos– antes de declarar sus preferencias, no vayan a quedarse fuera de juego. Por supuesto, todo esto ya está dicho, muchísimo antes de que suceda, en la Biblia. Mateo 24,6: “Y oiréis guerras, y rumores de guerras; no os turbéis; porque es necesario que todo esto acontezca; no es el fin”. La cita evangélica arroja luz sobre el asunto: no cabe duda de que los socialistas del Sur (o más bien lo […]

Las treinta monedas del PSOE andaluz

En su célebre Comedia, traducida al español por el gran José María Micó, Dante sitúa a los traidores junto a Satanás, en el noveno –y último– círculo de castigos del Infierno. Allí purgan sus pecados contra Dios, la patria y la familia –seleccionen el concepto que más les guste– los asesinos de Julio César, Bruto y Casio. También está Judas, el discípulo infiel que vendió al Mesías por treinta viles monedas de plata, que es torturado sin descanso por Belcebú. El poeta enuncia en el canto 32 de su poema una alegoría del mundo cuya topografía adopta el nombre de los grandes delatores de la historia: el Caín del Génesis, Antenor, de la Ilíada, y Ptolomeo, aquel gobernador de Jericó […]

¡Saquen las manos de la escuela!

Lo mejor que puede hacer un político por la educación pública es abstenerse de pisar una escuela. Los institutos y los colegios, en términos civiles, deberían ser espacios sagrados donde se enseñe a pensar con libertad y se practique el sentido crítico -el derecho a cuestionarlo todo mediante la argumentación racional- sin caer en la tentación, inherente a cualquier poder terrestre, de adoctrinar a los que espera que, antes o después, se conviertan en sus súbditos. La polémica por la implantación del pin parental, desatada como preámbulo de la legislatura polarizada y conflictiva que nos espera, en la que se van a librar batallas que ya parecían superadas pero que ahora se reavivan por intereses partidarios, ha provocado una grieta […]

La política contra las togas

Una de las prácticas políticas más antiguas que existen consiste en disfrazar la realidad, atenuándola o exacerbándola, mediante las artes del lenguaje. La oratoria, ciencia aplicada de la retórica, es el origen de esta tradición que busca seducir, persuadir o convencer a través de las palabras. Por desgracia, es una disciplina que ya no se practica ni en los colegios ni en la vida pública, donde escuchar un buen discurso –con argumentos– se ha convertido en una anomalía exótica. Lo que ahora se llevan son los argumentarios (comerciales) para las mentes simples y las neolenguas que practican las sectas de lo políticamente correcto. Los políticos, como es sabido, mienten en todas las variantes posibles: faltan a la verdad, la enuncian a medias […]