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La industria de los redentores profesionales

carlosmarmol · 8 marzo, 2021 · Deja un comentario

de la sociedad española empezó a confundir el derecho constitucional de portar una bandera, la que fuere, con la certeza de tener siempre la razón. Evidentemente, se trata de dos cosas absolutamente distintas. Cualquiera puede salir a la calle a reclamar de forma pacífica y civilizada lo que considere conveniente –es uno de los derechos fundamentales protegidos por cualquier democracia– y, otra, radicalmente diferente, presumir sin dudar que lo que se demanda es justo y necesario (por decirlo en términos evangélicos) de forma automática, como si realmente existiera una relación causa-efecto entre pedir algo y obligatoriamente obtenerlo. La historia, que para Cicerón era maestra de vida y para Cervantes la madre de la verdad, nos enseña justo lo contrario: muchas de las causas sociales más nobles tuvieron que luchar contra la incomprensión o fueron perseguidas no solo por sus planteamientos, sino porque, al manifestarse, funcionaban como un espejo, mostrando verdades que la mayoría circunstancial de cada momento no quería ver.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Cercas, la independencia y la furia

carlosmarmol · 6 marzo, 2021 · Deja un comentario

La muerte de un solo hombre es una muerte estricta e individual y, al mismo tiempo, también puede ser un deceso colectivo. Un hecho íntimo con significado universal. Cada vez que se destruye un libro desaparece una biblioteca, dice un viejo proverbio africano. Todos los fuegos, el fuego, escribió Julio Cortázar en una de sus colecciones de cuentos. Los grandes relatos sociales, sean épicos o dramáticos, o ambas cosas al mismo tiempo, cristalizan antes y mejor en un devenir particular. Con este material trabajan los novelistas que, como Javier Cercas, concentran sus libros en las vivencias de personajes concretos más que en las novelas corales, donde una sucesión de voces –un coro de soliloquios– construye a partir de la fragmentación el tejido espiritual de una época o un tiempo. El novelista extremeño, afincado desde su juventud en Cataluña, dio hace dos años, cuando ganó el Premio Planeta con Terra Alta, un giro radical a su carrera literaria, concentrada en explicar cómo el pasado condiciona nuestro presente, que le hizo refugiarse en los géneros de la literatura popular, que no es exactamente lo mismo que la comercial. En su caso eligió la novela noir. La fábula de Melchor Marín, un policía de pasado turbulento convertido en un héroe involuntario por haber abatido a los terroristas de Cambrils, es esencialmente esto: un cuento policíaco que reproduce con destreza los engranajes esenciales de las narraciones demisterio y enigma –lo que en términos cinematográficos se denomina thriller– y que, desde el punto de vista retórico, no es sino la dosificación creativa del mecanismo de la sustentatio.

Las Disidencias en #LetraGlobal.

Olona, la ‘rider’ de Vox

carlosmarmol · 6 marzo, 2021 · Deja un comentario

Uno de los rasgos que definen a Vox, el partido nacionalista cuyo ideario se circunscribe a agitar la bandera de España, igual que otros identitarismos indígenas mueven la enseña de sus patrias, sean ciertas o inventadas, es la fidelidad a su caricatura. Esto es: son exactamente como parecen. Hay quien considera esto autenticidad -Dios les conserve la vista- y otros lo enjuician como la señal irrefutable del automatismo político. Por automatismo queremos decir lo siguiente: preguntas por el paro y agitan la banderita; interrogas sobre la forma de gobierno y dan vivas al rey -sin especificar si se refieren al emérito, al heredero, o a ambos-; les pides su opinión de la pandemia y te sueltan que el virus (coronado) es chino. Y todo en este plan.Los voxistas no improvisan: a todo aplican la misma receta. Son absolutamente previsibles.

El Bestiarium en El Mundo.

Las guerras agrarias

carlosmarmol · 5 marzo, 2021 · Deja un comentario

Las estampas románticas presentan a la Andalucía del siglo XIX como un espacio exótico por su atraso ancestral, su distancia con los vientos de progreso que soplaban en la Europa del Norte y desenfocada con respecto al resto de España. Puro idealismo regresivo. Según este retrato, el Sur peninsular fue un territorio sin vocación industrial –a mediados de esa centuria Andalucía era la segunda región con más fábricas del país– y atada a las antiguas leyes agrarias, cimientos del templo absolutista de la cultura del latifundio.  Una media verdad, ya se sabe, es la peor de las mentiras. Porque si bien es cierto que los inicios industriales del Sur no sobrevivieron a su siglo, casi siempre por falta de financiación suficiente y la afición de sus élites de vivir de las rentas, el campo andaluz, el elemento simbólico que en los años ochenta del pasado siglo caracterizó el nacimiento de la autonomía –banderas blancas y verdes al frente de marchas jornaleras en una suerte de revolución (sin revolución) que situaba a los braceros como dramáticos héroes mitológicos–, era un negocio relativamente tranquilo y rentable, al menos hasta la última década del XIX

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La melodía del desamparo

carlosmarmol · 3 marzo, 2021 · Deja un comentario

Alejo Carpentier, el padre del realismo mágico, tiene un relato (alucinante) en el que un hombre recorre el curso del tiempo desde el crepúsculo de su vida hasta el vientre de su madre, en un viaje en dirección a la semilla de su origen que discurre en sentido opuesto a la agujas del reloj del tiempo, señor de todas las cosas. Su existencia, que es también la nuestra, aparece, igual que las notas de un concierto desafinado, como una sucesión de escenas en movimiento inverso que muestran lo pasajero que es el hecho de habitar el mundo. En el cuento, los retratos de sus antepasados cobran vida, se oyen las voces de los muertos por los pasillos vacíos de su casa, los relojes dan las cinco, luego las cuatro, más tarde señalan las tres. Su fin es narrado como un comienzo. El universo se contrae en cámara lenta, hacia atrás.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell