• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

carlosmarmol

La España de las ‘fatwas’

carlosmarmol · 10 abril, 2024 ·

Una de las mayores incógnitas de la política española reciente, que hace mucho tiempo que se ha instalado en las agrias trincheras (sectarias) de la polarización, es cómo debemos datar el momento exacto en el que Pedro Sánchez, El Insomne, perdió el sentido de la realidad y devolvió a este país al sendero que conduce a un precipicio (histórico) que parecía haber dejado atrás para siempre. Uno de los rasgos que caracterizan a los países civilizados –en especial dentro del contexto europeo– es que, por bronca y dura que sea la discusión política, nadie le niega al adversario, y menos desde el ejercicio del poder, su legitimidad dentro del sistema democrático, del mismo modo que todos los partidos aspiran a reformar su sistema político de acuerdo con su ideología, en lugar de dinamitarlo desde dentro. Ambas cuestiones, para asombro de todos, han dejado de tener importancia en la España oficial, donde muchos celebran la imposición de sambenitos y resucitan el espíritu (puritano) de la vieja inquisición ideológica. Todas nuestras catástrofes han sido normalizadas.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Moreno Bonilla: ¿El fin del encantamiento?

carlosmarmol · 5 abril, 2024 ·

“No existe el idealismo. El mar es el mar. El viejo es un viejo. El chico es un chico y el pez es un pez. Todo ese maldito simbolismo del que habla la gente no es más que una tontería”. Ernest Hemingway, maestro absoluto de la elipsis narrativa, describía de esta forma el ánimo con el que un escritor debería enfrentarse a la escritura. Lo hacía en una carta dirigida en 1952 a Bernard Berenson, un astuto lituano, experto en arte, que se hizo rico vendiéndole cuadros supuestamente renacentistas a los patricios de la alta sociedad norteamericana. Lo que según el autor de Adiós a las armas valía para la literatura –los mejores libros son aquellos que logran convertir la ficción en la única realidad– rige también para la política española, anclada en la guerra (sin cuartel) de una legislatura donde la polarización entre las derechas y las izquierdas viaja sin cesar desde Madrid hacia la periferia y viceversa. El azúcar, según los médicos, es un dulce veneno que, en determinadas dosis, perjudica a la salud. Cabe decir exactamente mismo de la política meridional, que desde hace un lustro viene girando alrededor de un astro –Juan Manuel Moreno Bonilla– cuyo resplandor empieza gastar el espejo en el que se refleja.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Ósip Mandelstam, la memoria sensorial de Rusia

carlosmarmol · 4 abril, 2024 ·

La vida, sobre todo para quien la está viviendo en primera persona, parece una narración. Sin embargo, la existencia no sigue trama alguna, dista de tener un rumbo cierto –por mucho que la voluntad quiera gobernar el barco siempre es la tempestad la que se impone– y tampoco dispone de lógica. La novela de nuestra vida (amarga) la escribimos –literal o figuradamente– nosotros. Por eso, al hacer balance de los años perdidos, es mucho más honesto componer un álbum de recuerdos con las escenas que nuestra memoria ha podido salvar de la devastación del tiempo que inventar una peripecia lineal con principio, desarrollo y crepúsculo. Roland Barthes descolocó a sus lectores, y a buena parte del sanedrín académico de su tiempo –años sesenta–, cuando decidió condensar su autobiografía en una selección de imágenes y objetos, como si sus huellas sobre la Tierra que encerrasen en el catálogo de una exposición. Optó además por contar su vida en tercera persona, simulando que el protagonista del relato era otro hombre –en parte, era verdad– y obligando a que su caracterización dependiera de la resolución de un enigma. Toda una misión imposible: no es posible desentrañar un yo que ya no existe porque se ha ido diluyendo con el curso natural de la vida.

Las Disidencias en The Objective.

Manual (descriptivo) de autócratas y dictadores

carlosmarmol · 29 marzo, 2024 ·

“La única diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en una democracia puedes votar antes de tener que obedecer las órdenes”, escribió, en un alarde de ingenio, Charles Bukowski. La frase, cargada de ironía, expresa muy bien la jerarquía –sea natural o artificial– que rige dentro de cualquier sociedad. Dos son compañía (a veces) y también el principio de esa forma de dominio salvaje que denominamos política. Uno(s) manda(n) y otros obedecen, ya sea mediante la persuasión o gracias a la fuerza. La civilización consiste en lo primero, pero el ser humano tiende ancestralmente a lo segundo. La revista británica The Economist calculó el pasado año que los regímenes autoritarios (59) triplican a las democracias plenas (24) en el mundo actual. Entre ambos extremos existen una mayoría de Estados soberanos (84) que se encuentran a mitad de jornada entre ambas situaciones: unos habitan en democracias imperfectas y los gobernantes de otros, fieles a la costumbre de los dictadores, recurren a algún tipo de sistema asambleario para intentar dotar de apariencia popular el poder sin límite que tienen sobre su población.

Las Disidencias en Letra Global.

La guerra tributaria: café o champagne

carlosmarmol · 29 marzo, 2024 ·

El día que Pere Aragonès, presidente de la Generalitat y candidato por ERC a la reelección en las inminentes elecciones catalanas del 12 de mayo, dejó caer (en Madrid) que el próximo anhelo de los independentistas catalanes es disponer de un cupo similar al que existe en el País Vasco y en Navarra que no tenga ningún límite –ambos reconocidos en la Constitución por supuestos derechos históricos–, Juan Manuel Moreno Bonilla, el presidente de Andalucía, estaba en Roma, en la antesala del Vaticano, esperando ser recibido por el Papa. El líder del PP andaluz había viajado a Italia a pedirle al Pontífice que rezase e intermediase ante Dios contra la sequía –la embajada tuvo éxito: esta Semana Santa no ha dejado de llover en Sevilla– y se encontró con un órdago en toda regla: “Yo no voy a decirle a los ciudadanos de Andalucía qué financiación necesitan. Que defiendan sus intereses siempre, pero no voy a aceptar que ellos limiten a su vez el sistema de financiación que Cataluña necesita”. Aragonès no se refería esta vez a Madrid, con quien las instituciones de Catalunya mantienen un pulso secular, sino a la gran autonomía del Sur. ¿Por qué?

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 71
  • Ir a la página 72
  • Ir a la página 73
  • Ir a la página 74
  • Ir a la página 75
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 514
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell