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Leonard Cohen, fragmentos del pretérito

carlosmarmol · 22 septiembre, 2023 ·

Todos tenemos un pasado, pero ese tiempo secreto, que se diluye con el curso de los años, estrechándose, no siempre explica lo que somos en el presente. La vida consiste en esto: dejar de ser aquellos que fuimos para convertirnos en otros, distintos: los que somos ahora mismo y dejaremos de ser mañana. En el caso de Leonard Cohen, poeta y músico canadiense, estos antecedentes personales hablan de una firme, decidida y temprana vocación por la literatura que, en el caso concreto de la poesía, su manifestación más pura, se convirtió en un oficio diletante, aunque con suerte relativa. Los grandes artistas lo son porque fracasan.
Tuvo que contarlo muchas veces, como si rememorase un viejo desengaño: rebasados los treinta años, más o menos con la misma edad de Cristo, Cohen descubrió que no podía pagar sus facturas con las escasas regalías que le dejaban sus libros de poemas y las dos novelas que había escrito entre Montreal y Grecia. Salió desde Hydra, su paraíso diminuto, para pasar una temporada en Nueva York, donde logró atraer la atención que siempre causan los desconocidos, escribiendo algunas canciones folk para otros. Casi siempre, damas.

Las Disidencias en Letra Global.

‘El Sagrado Estatuto.doc’

carlosmarmol · 22 septiembre, 2023 ·

Es natural, aunque en ocasiones también sea ridículo, ver a nuestros próceres cantar en sede parlamentaria (sin soberanía, a Dios gracias) la importancia de sus objetivos, la bondad de sus apuestas –¡la autonomía no es el Monopoly, figuras!–, la eficacia (impajaritable) de sus leyes y la trascendencia –colosal, inaudita, mayúscula– del Sagrado Estatuto de autonomía, que se nos presenta como las tablas de la ley del autogobierno sin serlo, al menos, desde 1985. La autonomía, hablando en serio, duró un breve suspiro porque desde entonces la Junta no es más que una descomunal agencia de colocación, sección clientelar. De ahí que presumir de la gesta del 4D, el movimiento de masas (estilo norcoreano) y todos los demás elementos de nuestra gesta indígena, incluidas las armaduras de oro bruñido, se antoje entre cómico y grotesco.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

‘Andaluz, esta no es tu amnistía’

carlosmarmol · 22 septiembre, 2023 ·

La esperanza, que es ese anhelo de supervivencia que tienen todos los hombres, sobre todo cuando se aproximan al umbral de la muerte, está indisolublemente ligada al pánico. No es sin embargo nada fácil averiguar si el terror es el origen de la primera o sucede lo contrario: si aspiramos a no sufrir dolor porque sabemos que nos estamos hundiendo. En esta disyuntiva se encuentra el PSOE en Andalucía, al que la batalla polítiva por la investidura (todavía incierta y abierta) está desgarrando en el peor momento de su historia. Un lustro después de haber perdido el Quirinale de San Telmo, con una presencia provincial y local decreciente, concentrada en los falansterios de las diputaciones de Sevilla y Jaén, y un predicamento social en franco retroceso, el regreso de los patriarcas de la generación de Suresnes –González y Guerra– ha sido percibida por buena parte de sus bases y militantes como una herida abierta que no tiene cicatrización posible. El trance contiene elementos de divergencia generacional –unos patriarcas que, sin ser santos, no quieren que sus herederos subasten su legado político en el rastro– pero su profundidad es, sobre todo, moral. Un asunto sentimental. Un dolor íntimo. Y, en caso de una repetición electoral, supuesto nada descartable, puede resultar catastrófico.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Díganoslo en catalán, mosén

carlosmarmol · 19 septiembre, 2023 ·

Desde sus tiempos en la Alcaldía de la capital de la Marisma, por donde pasó diciendo que era un gestor colosal, antes de cortar todos los árboles que encontró a su paso, y ponerle a los truenos (vestidos de nazarenos) calles, glorietas y plazas, tragándose (entera) esa forma de sevillanía chusca que sigue viviendo en el imaginario de los años cincuenta, que viste a sus hijos de carráncanos, como si todavía habitáramos en la posguerra, y que cree que los zapatitos de seise son alta costura, el Quietista Espadas se ha caracterizado por decir cosas con mucha intensidad, incluso con vehemencia, para terminar dejándolas casi todas sin hacer. Su actitud es la natural de los conversos súbitos, capaces de amar sin tasa ni freno eso mismo que un instante antes reprobaban, y viceversa; gente que teme, más que a nada en este mundo, comprometerse con algo o alguien a fondo, de verdad, no vaya a ser que queden señalados. La única libertad que profesan es la que ordena la Autoridad Competente (Ferraz). Militar, por supuesto. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Los clásicos, nuestros (asombrosos) semejantes

carlosmarmol · 15 septiembre, 2023 ·

Los muertos están indefensos ante la caprichosa, cuando no interesada, memoria de los vivos. La eternidad es como una cárcel; la posteridad, un malentendido. Los grandes escritores del pretérito que lucieron los laureles del Parnaso tuvieron que pagar un precio por esta fama póstuma: convertirse en estatuas mudas. Se les recuerda como personajes; pero sus obras o no se leen (lo suficiente) o se simplifican. Mientras en la educación obligatoria se reducen los contenidos de literatura y se sustituye a los autores históricos por libros que conecten con la “identidad lectora de los alumnos”, que paradójicamente todavía no han construido su sentido del gusto, prende la peregrina idea de que a los clásicos hay que adaptarlos, cuando no censurarlos por incorrectos, para popularizarlos. José María Micó, uno de los mejores filólogos españoles, ha reunido en De Dante a Borges (Acantilado) una colección de páginas ejemplares sobre sus indiscutibles que enmienda, por la vía de los hechos, este inquietante devenir. Académico, poeta y traductor privilegiado –su versión de la Comedia permite oír en español la música de los quince mil endecasí­labos de Dante–, Micó entrevera en este libro delicioso, suma de ensayos y estudios, la devoción (del lector profesional) con la sabiduría filológica. 

Las Disidencias en La Lectura.

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Ilustraciones: Daniel Rosell