• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Crónica Global

Los impuestos de Proudhon

carlosmarmol · 6 julio, 2020 · Deja un comentario

En España vivimos en una realidad paralela. En buena medida, por la omnipresencia de los políticos –que no son lo mismo que la política– en nuestras vidas, incluyendo la más íntima. La última señal (aciaga) es el anuncio de Sánchez I, el Insomne, de subirnos (a todos) los impuestos después de estos tres meses de muerte social y catástrofe económica provocada por su falta de pericia al manejar la crisis del coronavirus, cuyos muertos todavía son una incógnita por la que cada día llora menos gente.Hablamos de los impuestos, esa calamidad. G.K. Chesterton, prodigio del humor británico, escribió un artículo –On a New Tax– sobre ellos en el que proponía, completamente en serio, que los ciudadanos, próceres incluidos, que dijeran tonterías pagasen un impuesto, no una multa: “En estos días, cuando tantas escuelas dan lecciones para la ciudadanía, la mayoría de la gente parece ser incapaz de distinguir entre una cosa y la otra, salvo por el hecho de que una multa es normalmente más ligera”. Nos parece una idea soberbia. En nuestro caso, sin embargo, sucede lo opuesto: quienes dicen y hacen más tonterías son aquellos que cobran (a los demás) los impuestos, nunca al contrario. Los españoles estamos indefensos ante los gobernantes que, por pánico a cambiar las cosas, intentan solventar sus aprietos mediante la confiscación patriótica.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

El optimismo sentimental

carlosmarmol · 29 junio, 2020 · Deja un comentario

El optimismo, por lo general, está sobrevalorado. Aunque ya dejó escrito Karl Krauss, que construyendo aforismos no tenía rival, que si puede hacer peores a los hombres el diablo es el mayor optimista de la historia. Algo similar nos ha sucedido durante esta pandemia: a pesar de su enorme coste –en vidas y haciendas– ha generado, de forma paralela, una importante turra de mensajes piruleta, buenas intenciones, excelentes deseos y pensamientos positivos. Todos nos dicen que el Apocalipsis puede ser inspirador –así se adjetiva ahora– y que no debemos perder la esperanza, aunque el horizonte sea chato y ciego. Piensa obligatoriamente cosas buenas. No seas cenizo. O mejor dicho: no pienses, ¡siente por dentro la fuerza del positivismo (sentimental)! Cae por su peso: el problema es nuestro. Las cosas son como son, aunque no seamos capaces, al contrario que otras generaciones anteriores, de enfrentarnos a la devastación y la sustituyamos por una cómoda ensoñación.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Contar los muertos, esperar el rebrote

carlosmarmol · 22 junio, 2020 · Deja un comentario

El final del confinamiento abre –al menos en lo simbólico– una nueva etapa en estos tiempos asesinos marcados por el coronavirus, pero en lugar de tranquilizarnos alumbra nuevas inquietudes. Salimos del encierro practicamente como entramos: sin saber absolutamente nada de la pandemia, que lejos de haber cesado se multiplica con una eficacia antológica en América, África y otros países. Los contagios se replican en España –donde la sordina oficial viene silenciando la envergadura real de la enfermedad desde el primer día–, Alemania y otras zonas de una Europa muda ante el desafío. La OMS, tan cuestionada en esta crisis, advierte: “La epidemia se está acelerando. Tendremos que convivir con ella al menos dos años más”. La normalidad parece haber pasado a la historia, mientras Sánchez I, el Insomne, presume de todos los contagiados que han sobrevivido –no se han salvado; muchos sufren secuelas– y ordena una suerte de barra libre de movimientos, actividades y concentraciones de personas, a sabiendas de que el problema sanitario no tiene solución hasta que se descubra una posible vacuna. Si durante los primeros días de la crisis nos gritaban quédate en casa –en realidad querían decir muérete en tu domicilio–, aplicando un darwinismo atroz y negando incluso la asistencia hospitalaria a ancianos y enfermos que llevan toda la vida cotizando, el nuevo lema –por supuesto, no verbalizado– parece ser puedes moverte, pero si te contagias es cosa tuya.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Los talibanes de la bondad

carlosmarmol · 15 junio, 2020 · Deja un comentario

La censura, en cualquiera de sus múltiples formas, es el síntoma de una profunda incapacidad intelectual. Quienes la practican atentan contra la libertad (ajena), pero el mayor daño que perpetran es el que cometen contra sí mismos, al hurtar a su cerebro el regalo de que alguien te lleve la contraria. Pensar con sentido crítico consiste, básicamente, en saber rebatir con argumentos, antes que limitarse a enunciar algo. Supone además poseer la capacidad de construir analogías a partir de elementos contradictorios, condensándolos en nuevas ideas. La inteligencia natural usa un mecanismo muy similar a la metáfora: observa, antes que nadie, la doblez y el misterio de las cosas que se nos presentan como rotundas e indiscutibles. El gran interrogante que provoca la destrucción de estatuas de determinadas figuras históricas en Boston, Richmond, Londres, Miami o Bristol a raíz del caso Floyd es descubrir el sentido último de semejantes acciones. ¿Por qué piensan que Churchill fue un racista? ¿Cuál es la causa para que guillotinen a Cristóbal Colón?

Los Aguafuertes en Crónica Global.

El tiempo de las profecías

carlosmarmol · 8 junio, 2020 · Deja un comentario

o más bien dejando de vivir, es que los lemas positivos, las frases motivadoras, como se dice ahora, apenas duran un suspiro. Se evaporan nada más ser enunciadas. La realidad las destruye instantes después, convirtiéndolas en muestras de impotencia. Ha ocurrido con los dos eslóganes gubernamentales sobre esta pandemia: “Este virus lo paramos unidos” y “De esta crisis saldremos más fuertes”. Al principio parecían buenas ideas, pero tres meses después del encierro general, y pese a la competición entre las autonomías para adelantar las fases de la desescalada, se antojan no solo fallidas, sino falsas. Los buenos deseos no equivalen a la realidad. Unidos, desde luego, solo lo estamos en la desgracia, bien bajo el ancestral ritual del funeral colectivo –esta crisis ha matado a gente que no hubiera muerto si las cosas se hubieran hecho bien– o por la amenaza económica –esa lucha por la supervivencia– que afecta a todos los sectores, proyectos e iniciativas.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 33
  • Ir a la página 34
  • Ir a la página 35
  • Ir a la página 36
  • Ir a la página 37
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 71
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell