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Crónicas Indígenas

De casa se sale llorado

carlosmarmol · 24 junio, 2020 · Deja un comentario

El consejero simpaticón, Jesús Aguirre, al que sus devotos consideran la quintaesencia de la gracia andaluza, está empeñado en desmentir su propia leyenda, que crece y crece, igual que la nariz de Pinocho, con cada pandemia. En este año y medio de legislatura lo hemos visto actuar ya en dos catástrofes: la listeria y el coronavirus. Casi siempre con el mismo patrón de conducta: decir una cosa, hacer la contraria y, al cabo, felicitarse por ambas al mismo tiempo. Aguirre es un señor (con bigote) que tiene una facilidad asombrosa para hacer la peonza y absolverse a sí mismo todo el rato. Con la listeriosis, sin ir más lejos, dijo alto y claro que los propietarios de Magrudis, la empresa responsable del envenenamiento masivo, eran industriales ejemplares y unos santos varones. Acabaron en prisión preventiva y con una fianza de cinco millones de euros. El consejero demostraba así (a todos) sus dotes de lince.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Cuestión de codos

carlosmarmol · 20 junio, 2020 · Deja un comentario

Los gestos nos definen. Más incluso que las palabras. Habrán notado ustedes, apreciados indígenas, que desde que el coronavirus irrumpió en nuestras vidas (trayendo su inmenso océano de muertes), entre la clase política se ha generalizado la costumbre de saludar con los coditos. Lo decimos en diminutivo por mantener la ternura y porque en las cuestiones anatómicas, como en otras, no rige la ley (artificial) de la igualdad. Cada uno tiene los codos que le ha asignado la naturaleza. Unos, cortos; otros, larguísimos. Hay quien usa los codos para estudiarse los asuntos sobre los que debe legislar -herencia de la educación tradicional- y los que únicamente los usan para rellenar las coderas de las chaquetas. Llámenlo pluralidad. Esta semana hemos visto al Reverendísimo Bonilla practicar el protocolo del codito con gran habilidad. ¡Admirable! Se ve que domina la materia tanto como el toreo de salón, que en los pasillos del Quirinale puede practicarse sin grandes problemas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Las Geórgicas con mascarilla

carlosmarmol · 18 junio, 2020 · Deja un comentario

No hay nada mejor que unas vacaciones de pueblo, a la manera de las Geórgicas de Virgilio. Como sabemos todos aquellos que ya vamos teniendo una (in)cierta edad, éstas no son en realidad unas vacaciones, sino un confinamiento bucólico. La Marisma se precipita hacia el estío inminente de las mascarillas. Por un lado, el Adelantado Marín nos dice que, aunque el retroceso turístico va a ser muy importante, al final será menos malo de lo que auguraban las previsiones. ¿Qué previsiones? Las que tenemos encima de la mesa, que son las suyas, hablan de 100.000 trabajadores menos y 10.000 millones en pérdidas. Poca broma. Los empleos en el turismo, ya lo sabemos, son como los unicornios: bellas mentiras. Lo correcto es hablar de contrataciones temporales por horas, días o semanas. Un empleo es otra cosa distinta.Claro que este término, como otros, en la República Indígena puede significar cualquier cosa. Según convenga. Nuestros próceres llaman riqueza a lo que es mero flujo dinerario decreciente (y en la misma dirección) y califican como industrial al dueño de un chiringuito de playa.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

‘Corpus pandemicum’

carlosmarmol · 13 junio, 2020 · Deja un comentario

El Corpus del Año I de la Pandemia –el virus, igual que la Revolución Francesa, viene con su propio calendario– nos ha dejado imágenes asombrosas. A punto de entrar en el Mesidor, primer mes de la estación estival según la terminología jacobina, cuando el Sol cruza la constelación de Cáncer, en un tiempo en el que las mieses deberían tener ya el color del oro, hemos visto al arzobispo de Sevilla –aplíquese a los correspondientes de las distintas diócesis de la Marisma– exhibir al Santísimo, dentro de su cofre de plata, ante una multitud (discreta) que se arrodillaba y contenía el aliento –emocionado– bajo las mascarillas quirúrgicas. Ante la forma sagrada, todos rogaban para conservar la vida frente la adversidad del coronavirus, que ha establecido, pese a lo ecuménico del creciente dolor social –los muertos han muerto, pero no desaparecen de la memoria indignada–, una suerte de extraña jerarquía textil. No todas las mascarillas, igual que los hombres, son iguales. No. Existen las convencionales, prosaicas, y las mascarillas-bozal. Después están los barbijos de alcurnia –su color es el negro, que representa el luto en Occidente– y las mascarillas-manifiesto, aquellas que usan los ultramontanos con la banderita de España.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Sol & sombra en ‘Il Quirinale’

carlosmarmol · 11 junio, 2020 · Deja un comentario

La nueva normalidad -que no es nueva ni normal- consiste, esencialmente, en que el personal retorne a sus asuntos, aunque desde el punto de vista sanitario la pandemia carezca de cura y los encuentros sociales -«señores, no me hagan grupos»- se hayan convertido en una ruleta rusa. ¿Cuáles son estos asuntos?, se preguntarán ustedes, queridos indígenas. Estos días el gobierno de las derechas reunidas nos ha hecho una demostración práctica, ejemplar, diáfana. La agenda oficial del arranque de esta tercera fase de la desescalada define cuáles son las prioridades de este momento, en el que muchos recuerdan a los muertos y otros deben ingeniárselas para sobrevivir en una economía donde empresarios, autónomos y profesionales se juegan la hacienda mientras los empleados públicos y los funcionarios disfrutan de la certeza de que ninguno de los gobiernos van a tocarles un euro de sus nóminas, que pagamos todos. No está la cosa para perder más votos. Antes se pierde la palabra y se sacrifican las prometidas reformas para evitar que la autonomía continúe siendo un abrevadero pensionado.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell