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Disidencias

Arte, historias, prodigios y maravillas del ‘Mare Oleum’

carlosmarmol · 14 agosto, 2026 ·

Del aceite de oliva cabe decir lo mismo que el poeta León Felipe escribió en un poema sobre la estrecha relación que los hombres mantenemos con las mentiras de la ficción: “(…) la cuna del hombre la mecen con aceite, / los gritos de angustia del hombre los ahogan con aceite, / el llanto del hombre lo taponan con aceite, / los huesos del hombre los entierran con aceite”. El legado cultural del oleum, como lo llamaban los romanos –ἔλαιον (élaion), para los griegos– es persistente, asombroso y duradero. La cultura occidental, síntesis de la filosofía y el pensamiento de la antigua Hélade y el cristianismo surgido del judaísmo, molturado por el derecho y la mentalidad utilitaria de Roma, sigue el rastro de las rutas marítimas del aceite a lo largo de las dos orillas del Mediterráneo, separadas por la religión y distantes por la geografía, pero unidas, igual que hermanos siameses, por hábitos, costumbres y convenciones que perduran pese a todos los milenios que suma el tiempo, ese dios terrible.

Las Disidencias en Letra Global.

‘El nadador’ de John Cheever o el arte secreto de la elipsis

carlosmarmol · 13 agosto, 2026 ·

El éxito superlativo es la mayor maldición que pueden padecer los artistas clásicos. Encontrar un lugar en la eternidad, tener asiento en una academia o habitar en el Parnaso, ya sea nominalmente o mediante la transformación de la carne en la piedra o en el bronce de una estatua, es lo peor que puede sucederle a un buen escritor. La fama simplifica el arte, convirtiéndolo en rutina y, a veces, en vulgaridad. Hasta los mejores retratos son incapaces de recoger los surcos infinitos que componen el verdadero rostro de un hombre. La reiteración vuelve sordos a los lectores ante la música de la literatura. A los clásicos se les enaltece y se les elogia, pero no se les lee. A John Cheever (1912-1982), sin lugar a dudas uno de los más dotados cuentistas de la literatura norteamericana –siempre que dejemos a Edgar Allan Poe fuera de la competición–, le sucede, igual que a Hemingway: su tormentosa biografía ha condicionado parte de su indiscutible talento.

Las Disidencias en The Objective.

Antonio Lobo Antunes: vida breve, novelas grandes

carlosmarmol · 10 agosto, 2026 ·

El halago, en general, debilita y proyecta, sobre la persona que lo recibe, sobre todo si se trata de un acto frecuente, una extraña sensación de inseguridad: ¿los cumplidos que se me dedican son reales o, por el contrario, responden a un ejercicio de exageración irónica? Únicamente los vanidosos quedan a salvo de esta duda ontológica: su elevado concepto de sí mismos, a veces inverso a su altura intelectual, les vacuna contra la inteligencia de pensar que, quizás, no todo lo que se dice en público de uno es cierto –en general, suele ser inexacto–, o no en el grado que se expresa. En esto, como en tantas otras facetas de la vida, como el odio y la confrontación, conviene medir cuál es el animus. Esto es: la intención con la que se afirman –y también se hacen– ciertas cosas. Basta testarla para descubrir el engaño que se disfraza de elogio y la crítica que nace del cariño.

Las Disidencias en Letra Global.

Carl Schmitt: palabras, excusas y confesiones

carlosmarmol · 7 agosto, 2026 ·

Los seres humanos heredamos de otros –a los que no hemos llegado a conocer porque se fueron antes de que nosotros llegáramos a este mundo– las palabras con las que pensamos y somos. Y, al desaparecer, en esa hora fatal, como escribió Rubén Darío, en la que la oscuridad llena el cuadro y nos expulsa para siempre del lienzo de la vida –un día estamos, al siguiente no–, el mejor rastro que dejaremos detrás nuestra son también las palabras con las que los otros nos recordarán, si es que lo hacen. En 1971, hace algo más de medio siglo, Carl Schmitt (1888-1985), pensador político y arquitecto jurídico del nazismo, quien probablemente mejor definiera la cruda paleta monocorde de los grandes totalitarismos de la pasada centuria –la política consiste en saber quién es amigo y quién antes o después va a convertirse en un enemigo–, se sentó con Klaus Figge y Dieter Groh para sostener una larga entrevista en la que el filósofo alemán se prestó a hablar (a tumba abierta) de su vida y de sus ideas políticas para la Radio del Suroeste Alemán (SWF).

Las Disidencias en Letra Global.

La obstinación ‘yiddish’ de Isaac Bashevis Singer

carlosmarmol · 31 julio, 2026 ·

La trayectoria literaria de Isaac Bashevis Singer (1903-1991) fue una verdadera carrera de obstáculos. En sentido literal y figurado. Un absoluto milagro. El escritor, nacido en una Polonia de ficción, pues entonces era un país sin soberanía, colonizado y bajo el control del imperio ruso, criado en el seno de una familia de rabinos, fue educado dentro de la más estricta tradición ortodoxa hebrea. Su lengua materna siempre fue el yiddish: ese idioma de aluvión, hablado desde hace siglos por los judíos en la Europa central y oriental. El lenguaje de un mundo remotísimo, con palabras procedentes del arameo y del hebreo, la endiablada estructura del alemán antiguo y préstamos eslavos. Antes de Holocausto llegó a tener once millones de hablantes; ahora lo usan menos de un millón de personas.
Singer escribió siempre en esta lengua en extinción, una decisión que le obligó a traducirse a sí mismo al inglés –el idioma que le permitiría vivir de la literatura; el periodismo lo ejerció siempre en diarios judíos– e hizo de sus libros un tormento editorial.

Las Disidencias en Letra Global.

Benjamín Labatut y el frío místico de la Antártica

carlosmarmol · 30 julio, 2026 ·

Todos los relatos de Benjamín Labatut (Rotterdam, 1980), reunidos por Anagrama en La Antártica empieza aquí, un sobrio volumen que es, al mismo tiempo, un rescate editorial y un descubrimiento, plantean de entrada un misterio, una suerte de vacío, y nos arrastran, con mayor o menor fortuna, hacia su desenlace. Pero rara vez terminan exactamente con un cierre, sino enunciando otra incógnita. Labatut publicó la primera versión de estos cuentos, que fueron su debut literario, hace 16 años en Alfaguara (México). Nadie lo conocía y, por supuesto, no fue nada leído. Lo natural en el caso de un escritor periférico –nacido en Holanda, criado entre Buenos Aires y Chile, hablante de español– es que, salvo la familia y algunos amigos, y a veces ni siquiera eso, es que casi nadie le haga caso. El anonimato, sin embargo, fue su mejor fuego. La Antártica fue concebido como puro material pirotécnico.

Las Disidencias en The Objective.

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Ilustraciones: Daniel Rosell