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Andalucía

Melodrama & lacrimosa

carlosmarmol · 23 septiembre, 2020 · Deja un comentario

El día que los historiadores tengan que explicar en qué ha consistido el cambio en la Marisma -esto es, la genealogía del escabeche maximus– no tendrán mucho donde agarrarse para confirmar el discurso oficial (de las derechas reunidas) a excepción de la cuestión escénica, que es la principal forma de simulación de un cambio que no ha existido (ni existirá). ¿En qué consiste? se preguntarán ustedes, queridos indígenas. Es fácil: en el tránsito desde el melodrama a la lacrimosa, que es lo mismo que decir entre el fatídico susanato y la egregia impostura de los escabechistas. Tal metamorfosis (aparente) queda simbolizada en los dos principales actores de la tragicomedia autonómica, que daría risa si su consecuencia no fueran los infinitos contagios, las muertes, el silencioso holocausto de los viejos y la desatención que sufren los ciudadanos en todos los órdenes vitales, desde el sanitario al laboral.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La Andalucía neorrealista

carlosmarmol · 20 septiembre, 2020 · Deja un comentario

Un hombre no es más que una criatura de barro. Arcilla mojada. Un material frágil hecho a partes desiguales de esperanzas y desengaños. El destino le permite cambiar de aspecto y mudar el sitio donde padece (o disfruta) el carrusel ingrato de la existencia, pero la esencia humana es sustancialmente idéntica en todas partes. Norte y Sur. Este y Oeste. Nada de lo que creemos distinto o nos parece diferencial perdura pasado un tiempo: a todos nos iguala el calendario. Con independencia de los espejismos de prosperidad, efímeros, condensados en ilustres sagas familiares y estirpes sociales, el sustrato del desamparo íntimo perdura en el alma de todos los seres humanos porque nos antecede. Las historias presentan escasas variaciones. En todas hubo una vez una época, olvidada, en la que el horizonte vital era chato: el presente se vivía como cosa incierta; el pasado apenas era un surco irregular trazado con un palo en la tierra; y el futuro, esa utopía, se presentaba como una ensoñación sórdida.

Las Disidencias en #LetraGlobal.

El precio del silencio

carlosmarmol · 19 septiembre, 2020 · Deja un comentario

Queridos indígenas, estamos de enhorabuena: el Defensor del Escabeche, Maeztu (Iesu), el paladín del Pueblo Andaluz, ha vuelto de vacaciones. Decimos que ha retornado no porque conozcamos su agenda –uno de los secretos mejor guardados de la autonomía–, sino porque, como es su costumbre, pidió la venia en Canal Sur para hacernos saber que está otra vez operativo (agosto es el mes sagrado del descanso por preceptiva divina) y, de paso, aparentar una actividad que no hemos echado de menos porque no podemos echar de más. No existe. ¿Han visto ustedes a nuestro Defensor en alguna residencia de ancianos, donde el virus sigue matando gente porque nadie controla a los empleados de los asilos? No, padre. ¿Por casualidad ha visitado ese centro sevillano de discapacitados donde la muerte ronda a los más débiles? Tampoco, que sepamos. ¿Ha dedicado sus horas a presionar a la Junta, como es su obligación, para que la atención primaria atienda a los enfermos? (Dolce Far) Niente.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El paisaje de las tres derechas

carlosmarmol · 18 septiembre, 2020 · Deja un comentario

Un viejo adagio de G.K. Chesterton, finísimo escritor británico, afirma que las coaliciones políticas son como los matrimonios: “Muchos son felices, pero ni uno solo es compatible”. Al igual que en una pareja, o en un trío, las relaciones entre sus miembros no se mantienen fijas ni estables a lo largo del tiempo. Cambian por caprichos, acuerdos, discrepancias o el simple estado de ánimo, igual que sucede con las predicciones de un parte meteorológico, que por la mañana puede anunciar lluvia y, al llegar la tarde, prescribir sol. Lo que más une, por descontado, es el interés; preferentemente, económico o político. El segundo ya contiene al primero. El ejercicio del poder –objetivo compartido entre quienes se casan para gobernar– no contempla la fábula del amor verdadero. La institución matrimonial –lo dice la Historia– no se construye desde el afecto, que puede (o no) acompañar al teatro. Surge de una necesidad más prosaica: incrementar el patrimonio de las familias interesadas en el enlace. Una alianza política, en el fondo, no es más que un sistema de autolimitaciones, a ser posible acordado de antemano y mantenido en secreto para dar una impresión de cohesión.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Sueño y pesadilla de los ERES

carlosmarmol · 16 septiembre, 2020 · Deja un comentario

«Todo el hombre es mentira por cualquier parte que lo examinéis, si no es que, ignorante como tú, crea en las apariencias». Lo escribe Quevedo, satírico ejemplar del Siglo de Oro, en El mundo de por dentro, donde afirma: «la hipocresía es la calle con la que empieza y acabará el mundo». Es sabido que el señor de la Torre de Juan Abad, preso en San Marcos por escribir un libelo contra un Grande de España, no tenía en alta estima a las instituciones de su tiempo, especialmente a la Justicia. No parece sin embargo recordarse la causa real de tal opinión: la experiencia personal. En este país, históricamente, los jueces no gozan del aprecio popular, sobre todo por parte de aquellos que tuvieron pleitos y no los contestaron o saben de antemano que los van a perder sin remedio. Parece natural, pero no lo es: que los tribunales, el último recurso de los débiles ante los fuertes, se vean contaminados por los tratos de la política nos retrata como una sociedad donde lo importante no es tener la razón, sino que parezca que no la tiene nadie para que, al cabo, las cosas terminen sin responsables ciertos.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El ‘aggiornamento’ de Vox

carlosmarmol · 12 septiembre, 2020 · Deja un comentario

Es una ley inmutable de la política, incluida la indígena: los apocalípticos aspiran, más que cualquier otra cosa en el mundo, a convertirse en integrados. A ser posible, pronto, aunque sigan anclados un cierto tiempo a la retórica previa, en general tremendista. En una época en la que las verdaderas revoluciones ya no son factibles porque nadie quiere pagar el sacrificio que implican, y todos los actores políticos desean nadar y guardar la ropa, cada vez que oímos a un Júpiter tronante clamar por la urgente justicia social nos llevamos la mano al bolsillo y nos tentamos la cartera. Just in case. Los revolucionarios de salón tienen la incómoda costumbre de que seamos los demás quienes financiemos sus gestas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell