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Andalucía

‘Una grande truffa’

carlosmarmol · 18 julio, 2020 · Deja un comentario

Todos los políticos llevan agazapado en su interior a un gramático, a un director de periódico y a un inquisidor. Dependiendo de cuál de estos tres personajes predomine sobre el resto, obtendremos el retrato psicológico exacto de aquel que pretende gobernarnos. En el caso del Adelantado Marín, envidia de las academias y líder (relativo) de Cs en la Marisma, tal tríada se transforma en una cuádruple persona, una por cada uno de sus títulos gubernamentales. El vicepresidente lleva cierto tiempo con la locuacidad disparada y varias semanas concertando entrevistas –que son soliloquios– para hacerse notar y anunciar, sin que nadie se lo haya preguntado, que es muy urgente hacer una crisis en el gobierno del escabeche, pero que, bajo ningún concepto, deberíamos llamarle por su nombre, sino con un piadoso eufemismo, igual que –según él, que estudió todas las artes del Trivium– tampoco debemos decir “rebrotes”, sino “casos positivos” de coronavirus para que los hoteleros no pierdan reservas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El eje Santiago-Sevilla

carlosmarmol · 17 julio, 2020 · Deja un comentario

La soledad, en política, se considera un defecto. Quizás sea porque, como escribió Bécquer, es  el último territorio de la conciencia, donde las mentiras, sobre todo si son piadosas, no encuentran sustento. Para prosperar en la vida pública conviene atraer a las multitudes y no contrariar a los jefes de escuadra, siempre inquietos ante cualquier reunión –en tiempos del tardofranquismo se usaba el término contubernio– de más de dos personas. “Circulen, no me hagan grupos”, solía decirse entonces. En el PP de Casado, que es el del neoaznarismo, no termina de agradar que alguien vaya por libre. Si lo hacen dos, ya se considera un problema. Las elecciones en Galicia y Euskadi, las primeras celebradas en estos tiempos de pandemia, parecen alumbrar un poder emergente en el seno del principal partido de la oposición. Si bien se trata de una corriente escasamente rebelde, y que evita el enfrentamiento directo con la actual dirección, intenta articular una alternativa al casadismo y al cayetanismo reinantes. Procede de las instituciones, pero aspira a influir en el frente orgánico. Es el eje Santiago-Sevilla.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Por mi viróloga, mato

carlosmarmol · 17 julio, 2020 · Deja un comentario

Cuando ustedes, queridos indígenas, lean este artículo, en la Marisma ya se habrá implantado -por decreto de la autoridad competente, escabechista, por supuesto- el uso obligatorio de la mascarilla, ese objeto de deseo durante tantos meses que, si bien no puede a impedir por completo que el coronavirus les afecte, al menos sirve para tranquilizar las conciencias de determinados políticos, que primero relativizaron la pandemia, después nos mintieron -«estamos preparados»-, más tarde jugaron con las cifras de los santos difuntos y, por último, insisten una y otra vez en que la República Indígena es «segurísima» y que los veladores de los bares «son una industria», pero, por si acaso no fuera así, mejor que todo el mundo se cubra boca y nariz. Ya. De los ojos, por supuesto, no dicen nada. Son gente fiable. Mientras entramos en este ballo in maschera, resulta que el abate Bendodo y Cornejo, alto intelectual del susanato (en sus últimos días), se entretienen diciéndose cosas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El fin del equilibrismo

carlosmarmol · 11 julio, 2020 · Deja un comentario

Las desgracias se parecen mucho a las puñaladas. De entrada, no se sienten; después, te matan con retardo. La ruina que le espera a la Marisma con el coronavirus es como un iceberg: atisbamos la superficie; pero sabemos que lo peor está oculto bajo el agua. Fíjense ustedes, queridos indígenas, cómo será el tamaño del desastre que hasta el Reverendísimo, que es un tipo cauto y prudente, ha confesado esta semana: “A partir de septiembre  Andalucía vivirá la peor crisis social y económica de toda su historia”. Cabe preguntarse las razones por las cuales Il Presidentino sitúa dentro de dos meses el gran batacazo. ¿Acaso es que la desgracia coge vacaciones? Como esta hipótesis es improbable, sólo cabe pensar que quienes sí van a tomarse una libranza (relativa) antes del terremoto son nuestros próceres. Hasta entonces, según todos los indicios, no se va a tomar ninguna decisión drástica, salvo que los rebrotes –contamos con diecisiete resurrecciones del bicho, en Granada y Málaga especialmente, pero también en Cádiz, Huelva y Almería– obliguen al Quirinale a tragarse el optimismo (interesado) de estos últimos meses y acepte al fin la evidencia: volveremos al confinamiento preventivo, aunque se decrete por zonas y desde las instituciones se evite dar la sensación de que la situación no está controlada.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El misticismo andalucista

carlosmarmol · 10 julio, 2020 · Deja un comentario

El andalucismo, desde un punto de vista cultural, es una suerte de cristología, lo mismo que la metafísica, al decir de Borges, debe ser entendida como una rama de la literatura fantástica. Las analogías religiosas, en el campo de las ideas políticas, son herramientas muy elocuentes. En primer lugar, porque los nacionalismos –en cualquiera de sus variantes– suelen propugnar un programa redentorista: el largo camino desde unas supuestas tinieblas hacia una hipotética liberación jubilosa. Y, en segundo término, porque a menudo condensan su mensaje en la figura –o el paisanaje– de sucedáneos de profetas e improbables mesías, que interpretan los deseos del pueblo. Andalucía no es una excepción a este modelo, aunque los defensores de su causa nacional hayan insistido durante décadas en que su formulación no es intrínsecamente excluyente, sino integradora, incurriendo en el oxímoron del nacionalismo universalista. Basta leer a Blas Infante, considerado “el padre de la patria andaluza” –esta denominación está sacada del Estatuto de Autonomía, que remite a su vez a un reconocimiento parlamentario de inicios de los años ochenta– para reparar en que su Ideal Andaluz, el misal que anticiparía el autogobierno del Sur de España, y en otros muchos textos salidos de la pluma de este notario de Casares, de cuyo nacimiento se cumplen este julio los 135 años, fusilado por los falangistas en 1936 sin juicio, palpita una forma de misticismo esotérico que entronca con el sustrato cultural que en su tiempo –principios del siglo XX, desde el reinado de Alfonso XIII, incluida la dictadura de Miguel Primo de Rivera, hasta la Guerra Civil, pasando por la Segunda República– alumbró el regionalismo meridional.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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Ilustraciones: Daniel Rosell