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Andalucía

La maldición de Granada

carlosmarmol · 16 diciembre, 2022 · Deja un comentario

En la política española no basta con tener ideas e iniciativa. Hace falta, además de estas dos condiciones, influencia y un padrinazgo poderoso. Dos requisitos que, a tenor de los hechos, parecen faltarle a Granada, aunque en la histórica capital de Andalucía oriental abunde el talento y sobre la dedicación. La decisión de la Moncloa de situar la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA) en la Coruña, en detrimento de la urbe andaluza, ha causado una ola de indignación entre las instituciones y los agentes sociales implicados en la candidatura. Se sienten perjudicados por una decisión política que, sin duda, influirá en las municipales de mayo, y por la falta de atención secular de todos los gobiernos. No es una cuestión de partidos. Se trata de un sentimiento de agravio ecuménico. De fondo. Con raíces profundas y justificadas, aunque su origen se preste a lecturas divergentes. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Los príncipes galenos

carlosmarmol · 13 diciembre, 2022 · Deja un comentario

En el maravilloso paraíso del Reverendísimo, que sigue siendo la misma Marisma de siempre, cuando vas a visitar a tu médico de cabecera –por cuyos servicios pagas a la Seguridad Social todos los meses–, si te toca un facultativo suplente (cosa frecuente), puedes encontrarte ante la sorpresa de que cuando entres en la consulta (enmascarado por decreto ley) el galeno te diga que no puede hacer nada por ti –ni escucharte– porque él “no es tu médico, sino un facultativo suplente”. Así, como lo oyen, está sucediendo. Hay ambulatorios en los que algunos médicos han decidido por decisión gremial no atender a los pacientes sólo porque proceden de una bolsa adscrita a un compañero ausente o de baja. La Junta no cubre la vacante y el suplente te deja sin asistencia y te dice: “Venga a su médico otro día”. Aunque tu médico –por ley– sea él.  La cosa no es nueva. Durante la cuarta oleada del Covid los administrativos de los ambulatorios –que son los que realmente están saturados, muchísimo más que los médicos– confesaban (en privado) que les prohibían dar citas presenciales porque el cuerpo soberano de príncipes galenos, es de suponer que votándolo en una asamblea, igual que en Fuente Ovejuna, había acordado cuántos pacientes estaban dispuestos a atender y cuáles debían quedarse sin asistencia, con independencia de sus patologías. Un triaje a capricho y arbitrario donde la comodidad del funcionario (o asimilado) pesa más que los problemas de la gente. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El astronauta Muñoz no despega ni en cohete

carlosmarmol · 9 diciembre, 2022 · Deja un comentario

La designación de Sevilla como sede de la Agencia Espacial Española, lograda en una carrera competitiva en la que la capital hispalense partía como principal favorita con argumentos objetivos –su histórica vinculación con el sector aeronáutico y la presencia de Aerópolis, un espacio industrial vinculado a esta actividad– ha desatado en Granada, que no ha conseguido hacerse con la Agencia de Inteligencia Artificial, que irá a la Coruña, una de esas oleadas anticentralistas que, en el fondo, son objeto de una frustración ante la que es más fácil buscar responsables ficticios –la Sevilla (Des)Leal e (In)Noble– que razones reales. Granada tiene razones de sobra para sentirse ofendida, al contrario que Málaga, esa vieja señora tan aficionada en agitar falsos agravios, pero no en relación a Sevilla, sino con respecto al Gobierno central, que es quien ha adoptado esta controvertida decisión sobre el presupuesto –oficioso– de que ubicar dos agencias estatales en la Marisma, que hace seis meses otorgó al Reverendísimo una asombrosa mayoría absoluta, iba a despertar críticas en otras muchas zonas de España y del PSOE. El Norte, por supuesto, también existe. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

¿De quién es Andalucía?

carlosmarmol · 9 diciembre, 2022 · Deja un comentario

Más que un espacio geográfico ancestral y un territorio cultural, Andalucía, sobre todo, es un relato sentimental. Para unos consiste en la narración (verdadera) de un hecho diferencial, aunque sea de forma algo difusa. Para otros se trata de una fábula con espíritu amable, en contraste con los independentismos periféricos, que vendría a encarnar la mejor sinécdoque posible de España, además de ser la cristalización de una aspiración, alumbrada en términos políticos hace más de cuatro décadas, que terminó adquiriendo arquitectura institucional. Con independencia de cuál de estos dos planteamientos prefiera cada cual –tan lícito es elegir entre la vehemencia y la distancia– lo cierto es que desde la constitución de su autogobierno, hace cuarenta años, la gran autonomía del Sur ha sido interpretada por sus notables como un predio. Un bien particular. Un patrimonio que debe administrarse en régimen de monopolio. Así fue durante los largos siglos de cultura agraria que explican su acontecer histórico –la tierra siempre ha tenido dueños– y, de igual manera, sucedió a finales de los años setenta, cuando los partidos políticos, antes que la gente, se lanzaron a la conquista del autogobierno por el miedo a quedar descolgados del movimiento regional centrífugo que, por emulación del caso catalán y la constante vasca, terminó condicionando el curso de la Santa Transición. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

‘Porta Triumphalis’

carlosmarmol · 6 diciembre, 2022 · Deja un comentario

“En las manos del soberano están todas las riendas del poder, que lo recibe directamente de Dios y lo administra sin consultar a nadie. Una diadema de perlas adorna su frente. Quienes se acercan a él están obligados a besarle las zapatillas. El palacio en el que vive recibe el insigne título de sagrado en todos los documentos oficiales”. Así describe Indro Montanelli, periodista prodigioso, la Roma de comienzos del siglo IV, un tiempo en el que el imperio caminaba ya hacia su decadencia mientras levantaba grandes arquitecturas celebratorias para replicar la simbólica Porta Triumphalis que, según los relatos de los anales, debían cruzar los héroes militares de las estirpes patricias tras sus victoriosas conquistas. Como la épica encierra su propio prosaísmo, no todos estos atrios se construían ex novo. Muchos aprovechaban materiales de los hitos en piedra de batallas olvidadas, que adaptaban a su finalidad propagandística. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell