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Cultura

Bob Dylan: Dios en el Liceu

carlosmarmol · 16 junio, 2023 ·

“Gott ist tot”. Nietzsche gritó en alemán que Dios había muerto, pero quien dejó de existir en 1900, con cincuenta y cinco años de edad, fue el filósofo alemán, consumido por la demencia y mudo en un caserón situado al fondo de una colina, en las afueras de Weimar, a escasos pasos del túmulo húmedo que todavía cobija los divinos huesos de Goethe. El Altísimo, al menos como concepto abstracto, todavía existe en las Escrituras, está en la fe de los devotos y, varias veces cada día, se encarna en el ritual de la eucaristía. Bob Dylan, que dentro de una semana pondrá el colofón a su gira por España en Barcelona –doce conciertos en diecisiete días–, no saca en escena en las casi dos soberbias horas que dura su última misa solemnis el deceso de Cristo. Preludia, en cambio, de una manera entre grave e irónica, su propia extinción: “Can’t remember when I was born / And I forgot when I died”, canta en False Prophet, un profecía que calca, quizás demasiado, el riff de guitarra de If Lovin’ is Believing, el blues que Billy Kid Emerson grabó en 1954 para Sun Records, el sello de Memphis. Esto es lo que con mucha seguridad –con Mr. Zimmerman nada es seguro– van a encontrarse los espectadores que acudan a los dos recitales del Gran Teatro Liceo.

Las Disidencias en Letra Global.

Schopenhauer, el arte (mundano) del florete

carlosmarmol · 9 junio, 2023 ·

Los ogros y los cascarrabias son los últimos héroes de nuestro tiempo. Sumidos en el océano actual de optimismo ingenuo y corrección infantil que nos rodea, escuchar la voz tenebrosa y cavernaria de los pensadores que, sin miedo a provocar el rechazo ajeno, dicen lo que creen y piensan lo que dicen, dos costumbres ya en evidente retroceso, es como un bálsamo en mitad de este crudísimo erial de sonrisas, piruletas y deseos asertivos. Seamos positivos. El pesimismo, si se mira con un poco de detenimiento, es el acto de honradez intelectual más sincero y puro que pueda concebirse. En lugar de engañar con vanas esperanzas y mirar la vida, ese cuento que es a la vez maravilloso y terrible, a través de un cristal de azúcar, escrito con la caligrafía de los antiguos cuadernos escolares, los hombres libres capaces de afrontar el vacío de frente, sin excusas, nos parecen los últimos caballeros mitológicos de este universo donde la muerte y el dolor son hechos cotidianos, en absoluto extraordinarios. 

Las Disidencias en Letra Global.

Arte sagrado, liturgia profana

carlosmarmol · 8 junio, 2023 ·

El ser humano nació rindiendo culto religioso a la naturaleza –la magnificencia del sol, la inmensidad del mar, la altura de una montaña– y ha terminado, de momento, haciéndose selfies hasta en el cuarto de baño. Visto desde un punto de vista histórico, da la impresión de que el progreso, en vez de ser una línea recta, como creían los ilustrados, es un sendero con dos caminos antagónicos que se bifurcan. Mientras más avanzada y asombrosa es la tecnología, más ignorantes se están volviendo importantes capas de la población occidental. Justo cuando la cultura es más democrática, accesible y está al alcance de todos que nunca. Suecia anunció hace unos días que va a frenar la inmersión digital en los colegios porque el nivel de lectura de sus escolares se ha desplomado en los últimos siete años. Su receta para combatir este hundimiento súbito de la comprensión lectora –la única puerta que da acceso al verdadero conocimiento– es regresar de nuevo a los libros de textos tradicionales. En papel. Impresos. Ya saben: aquellos volúmenes llenos de letras y párrafos que, a lo sumo, incluían algunas ilustraciones e imágenes. Pura e infalible arqueología editorial.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Vislumbres de la Barcelona de posguerra

carlosmarmol · 10 mayo, 2023 ·

En un poema (colosal) que trata sobre la memoria de los días extinguidos –‘Everness’– Jorge Luis Borges escribe que, aunque los hombres podamos perder el recuerdo de lo que hemos vivido, el olvido deviene en un hecho imposible porque Dios lo recuerda todo –y a todos– y “cifra en su profética memoria / las lunas que serán y las que han sido”. La Inteligencia Artificial –en su versión teológica– existía mucho antes de su actual remedo tecnológico. El pretérito es hoy y el pasado, como siempre sostiene Cercas, es una dimensión del presente.El escritor argentino dice aún más: describe el universo como un espejo donde se reflejan un sinfín de rostros porque el Altísimo –usen aquí el sinónimo o sustituto que prefieran– “salva el metal y salva la escoria”. Eso mismo han sido para algunas escuelas revisionistas de nuestra historia reciente muchos personajes que durante los cuarenta largos y oscuros años de la Victoria –el franquismo escribía así su propia era: con una mayúscula perpetua– fueron considerados los intelectuales del régimen, un grupo humano heterogéneo al que Umbral en su Leyenda del César Visionario llama burlescamente los laínes –por Pedro Laín Entralgo, autor del célebre Descargo de conciencia– y cuyos componentes han corrido distintas suertes.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Bob Dylan y el arca de las maravillas

carlosmarmol · 28 abril, 2023 ·

La palabra que mejor resume lo que sucedió ese día –el 16 de junio de 1965 en el Estudio A de Columbia Records en Nueva York– es epifanía, aunque también cabría calificar ese mismo instante, que duró exactamente seis minutos y treinta y cuatro segundos– como un milagro súbito. Algo así como la presencia repentina de un espíritu incorpóreo venido desde otra dimensión. La magia de lo inesperado o, por decirlo en los términos gamberros de Bob Johnston, productor de discos míticos de Johnny Cash y Leonard Cohen, el momento en el que ves a Dios dándole una patada en el culo a Bob Dylan, ese judío de Hibbing (Minnesota) que hasta unos años antes vestía como un vagabundo y que ahora parecía tener la misma edad del tiempo, a pesar de recordar a Arthur Rimbaud con una guitarra y una armónica.  Alguien suficientemente huraño y obstinadamente hermético como para no hablar con sus músicos y que daba la impresión de no venir de ningún sitio y no querer ir a parte alguna. No le hacía falta moverse mucho: estaba en el sitio adecuado. Pisaba firme sobre la lápida de una tradición venerable y anónima –la confluencia de la música folk, el blues y el country– pero miraba, cual Jesucristo en la cruz del Gólgota, al cielo. Usaba su propia brújula y navegaba en busca del horizonte. 

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell