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Literatura

Mussolini y la eucaristía de los últimos días del ‘fascio’

carlosmarmol · 21 febrero, 2025 ·

El histrionismo, que puede manifestarse de forma teatral o directamente como patología, es uno de los rasgos definitivos de los fanfarrones, esos individuos que alardean de las virtudes que no practican, especialmente si se discute sobre la valentía. El cuarto y último tomo del ciclo novelístico que Antonio Scurati (1969) ha dedicado a analizar el sustrato cultural y las peripecias que hicieron posible que Mussolini, un matón de esquina, un agitador profesional, se convirtiera en jefe de la Italia totalitaria, creando una ideología política –el fascismo– sin la que no puede explicarse ni el siglo pasado ni el presente, parece haber sido escrito para advertirnos de todas las calamidades que acarrean las personalidades providenciales. En esta entrega, que relata el desastroso papel de Italia en la Segunda Guerra Mundial, y especialmente en aquellos territorios donde el delirio fascista ambicionaba crear un nuevo imperio romano, desde Europa (los Alpes, Grecia, Albania, Yugoslavia, Rusia) al Norte de África, casi hasta las puertas mismas de Oriente Próximo, el tirano se torna, después de haber alcanzado la cumbre del poder, nuevamente humano y las masas que lo adoraban se convierten en mártires sin dejar de ser, a su vez, asesinas. 

Las Disidencias en Letra Global.

El ‘Franco’ de Julián Casanova: retrato (oficial) de un viejo dictador

carlosmarmol · 19 febrero, 2025 ·

La discordia entre los seres humanos es el motor secreto de la Historia. También suele ser el combustible, en muchos casos altamente inflamable, que alimenta su posterior interpretación. Sobre todo desde la entronización académica de las filosofías posmodernas, que sostienen que no existe una verdad objetiva y factual, sino una miríada de perspectivas que nos conducen sin remedio, aunque no por casualidad, al sinsentido permanente o a eso que algunos llaman las verdades alternativas, mediante las cuales es tarea sencilla hacer una deconstrucción del pretérito que resulte conveniente –aunque este término no equivalga ni a la exactitud ni a la bondad– a los intereses (políticos) del presente. Dentro de esta lógica, hechos idénticos pueden tener una jerarquía diferente con independencia de cuál sea su importancia, convirtiendo así en rasa una geografía humana que, por su propia naturaleza, es un paisaje con cordilleras, valles, interiores y espacios, en general irregulares, de costa. Todos ellos distintos. Un mapa –en este caso del franquismo– debe ser una representación fiel y aproximada, más que un molde concebido para reproducir imágenes en cadena y de forma mecánica.

Las Disidencias en The Objective.

Martín Caparrós, mortal sin rosa

carlosmarmol · 14 febrero, 2025 ·

“Había descubierto que la muerte es algo cierto, que yo también me iba a morir alguna vez. Eso es, en realidad, morirse: cuando, tras unos cuantos años de saber teórico, llega ese momento fatal en que uno entiende que es inevitable. Una revelación idiota: descubrir de pronto lo evidente, hundirse en el descubrimiento. Ahí empieza de verdad la vida. Los Reyes Magos son los padres, los hombres son mortales”. El desengaño del final de la infancia se asemeja bastante a la decepción que causa, en el caso de poder contemplarla de forma consciente, cosa que no siempre sucede, la hondísima certeza de la muerte. En ambos casos nos encontramos con un hecho equivalente: la aceptación (amarga) de que nuestros anhelos, sean grandes o diminutos, heroicos o prosaicos, están condenados de antemano –igual que nosotros mismos– a extinguirse sin haber llegado a ondear por completo, como si fueran banderas estériles.

Las Disidencias en Letra Global.

Chaves Nogales: el iceberg de una vida

carlosmarmol · 8 febrero, 2025 ·

Vivir es ir dejando rastros, aunque sean modestos, en la estrecha línea del tiempo que nos ha sido concedida. Al desaparecer, estas huellas acaban convirtiéndose en acontecimientos para quienes un día nos conocieron y todavía nos recuerdan o, quizás, en descubrimientos en el caso, en general infrecuente, de que nuestros hechos, gestas y miserias aún merezcan la curiosidad ajena. La vida de Manuel Chaves Nogales (1897-1944) fue tan corta como intensa. Al periodista sevillano, el mejor de su tiempo y uno de los grandes del oficio del siglo pasado, le tocó nacer en una Andalucía provinciana que, aunque contaba con prodigiosos heterodoxos, subsistía presa del subdesarrollo y de la herencia cultural propia de una sociedad agraria. Igual que tantos otros escritores del Sur, Chaves tuvo que irse a Madrid, previo paso por Córdoba, para hacer carrera en su oficio. Participó en dos importantes cabeceras de tu tiempo –Heraldo de Madrid y el diario Ahora, que concibió y del que fue subdirector–, deslumbró en el género del gran reportaje con sus viajes en avión o sus incursiones en la política europea de su tiempo; vio nacer y morir la República, sufrió el exilio (en Francia, primero; en Inglaterra, más tarde) y acabó falleciendo cuando, además de trabajar a favor del bando aliado, soñaba con crear una red de artículos con la prensa americana para retomar su independencia. 

Las Disidencias en The Objective.

Simon Gray: Autorretratos, cigarrillos y el arte sublime de no darse importancia

carlosmarmol · 7 febrero, 2025 ·

Las edades de cualquier hombre, incluso el más ordinario, pueden resumirse en la posición que a lo largo del tiempo vamos ocupando en las distintas estancias de un teatro. Cuando nacemos –por supuesto, sin que nadie nos pregunte nada al respecto– aparecemos en el gallinero, entre el público, asombrados de estar viendo aquello que sucede entre las butacas o sobre el escenario. A medida que vamos cumpliendo años intentamos, de forma civilizada, mejorar de posición –tratamos así de mudarnos a una platea o acomodarnos en las filas cercanas, si quedan libres– y, en algunos casos, soñamos con subir a las tablas para contarle a los demás nuestra vida con la esperanza (ingenua) de que acabe interesándole a alguien. Imaginamos que una vida feliz, el éxito, termina ese día en el que cae el telón y nos despiden con un cálido aplauso, agradeciéndonos haber hecho pasar un buen rato a nuestros semejantes. No suele suceder.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell