• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Política

España y las tribus morales

carlosmarmol · 25 mayo, 2020 · Deja un comentario

El concepto procede del mundo de la programación informática, se conoce como la ley de Brandolini y reza así: “La cantidad de energía necesaria para refutar una estupidez es muy superior a la que se necesita para producirla”. Parece ideal para describir la espiral de la política española, que ha saltado del delirio catalán –casi un enfrentamiento civil– a la diatriba salvaje provocada por la crisis del coronavirus. En pocas palabras: el Gobierno entre socialistas y podemitas, forzado tras la debacle de Sánchez I, el Insomne en la segunda repetición electoral, niega ser responsable de las muertes y la debacle económica provocada por la pandemia, pero se ha acostumbrado, con la coartada del estado de alarma, a gobernar por decreto, criminalizar las críticas y relativizar la tragedia para sobrevivir a la tempestad. La oposición que forman PP y Vox –Cs vuelve a situarse en tierra de nadie–, en cambio, ha declarado la guerra absoluta a la Moncloa y, en lugar de presentar una moción de censura –que perderían–, agitan las calles en una suerte de insumisión contra las resoluciones gubernativas, que presentan como un ataque frontal contra las libertades.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Las izquierdas sin brújula

carlosmarmol · 23 mayo, 2020 · Deja un comentario

Las inmisericordes leyes de la sequía establecen que a medida que va quedando menos agua en el último oasis más cocodrilos aparecen en la charca. Parece una frase rotunda, pero es la que más se aproxima a la situación de las (supuestas) izquierdas en la Marisma más de un año después de que, por aquella milagrosa carambola, el Reverendísimo Bonilla y el Adelantado Marín, apoyados desde fuera por los ultramontanos de Vox, se coronaran a sí mismos como nuevos monarcas de Il Quirinale. Desde entonces, en la Marisma vivimos la sagrada hora del escabeche: un cambio (sin cambio) que, salvo en materia de urbanismo, donde los negocios son los negocios y todos los gatos son negros, ofrece justo lo contrario de lo que prometió.Los arrepentimientos de las derechas reunidas a lo largo de este tiempo han sido numerosos y más que suficientes para que la oposición parlamentaria -esa ligazón entre los restos del peronismo rociero (en sus últimos días) y el koljós de la Violeta Rodríguez- hubiera puesto en aprietos la estabilidad del bipartito. La laguna, sin embargo, está en calma.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Andalucía resucita el Monopoly

carlosmarmol · 22 mayo, 2020 · Deja un comentario

Los arquitectos contemporáneos, que son un gremio que suele tener un excelente concepto de sí mismo, apelan con frecuencia a la emoción como uno de los factores trascendentes a la hora de hacer su trabajo, similar al de un dios terrestre: alterar el mundo; a veces, aspirando a crear un paraíso artificial. Buscan así equiparar la creación de edificios con la poesía, la primera de las artes antiguas, donde el ritmo y la precisión verbal logran el milagro de reproducir una experiencia íntima gracias a la magia de las palabras. En comparación con la arquitectura, el urbanismo es un oficio vulgar. Rara vez ha disfrutado del afecto de los grandes líricos. Más bien se considera un monopolio de contables y técnicos. Alejandro de la Sota escribió en 1954 un hermosísimo texto –Arquitectura posmoderna– donde explica que los arquitectos hacen arquitectura “con la misma actitud de Sócrates al tomar la cicuta: para conocerla, para saber ‘qué es’, igual que se aprende a ir en bicicleta o se resuelve un rompecabezas”. La ordenación territorial en España, en cambio, se practica para averiguar ‘cuánto’. Nuestras ciudades y paisajes no son fruto de nuestros deseos. Más bien son la consecuencia de decisiones económicas –que sólo después se tornan políticas– cuya característica es dar justo lo contrario de lo que prometen.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

El sueño ha terminado

carlosmarmol · 20 mayo, 2020 · Deja un comentario

Una de las leyes inmutables del cinismo político establece que la mejor manera de hacer algo inconfesable, sin que se note en exceso, es sancionar previamente una norma que simule impedirlo. Ese momento ha llegado. Las derechas reunidas de la Marisma han dado luz verde, algo más de un año después de alcanzar por carambola Il Quirinale, a un anteproyecto legislativo sobre urbanismo y ordenación territorial -que no son la misma cosa- que proclama buscar la «sostenibilidad» por la singular fórmula de convertir el urbanismo en una cuestión exclusivamente económica, regresando a 1998, cuando Aznar, con la coartada de abaratar la vivienda, determinó que España entera, salvo excepciones, podía ser urbanizada. El resultado de aquella lógica -a más suelo, pisos más baratos- fue la burbuja inmobiliaria que, con la inestimable ayuda de las cajas de ahorros andaluzas, en buena medida dirigidas por políticos socialistas, devino en financiera, provocando el mayor crackeconómico desde 1929.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Ficciones y ‘cogobiernos’

carlosmarmol · 18 mayo, 2020 · Deja un comentario

En el océano de espejismos políticos alimentados por la crisis del coronavirus, que forman una legión de sombras contradictorias, hemos visto a las autonomías, un día sí y otro también, librar una carrera absurda por abandonar antes que nadie el desconfinamiento por fases. Decimos absurda porque, si examinamos los datos sanitarios, que son los trascendentes –de ellos depende la desescalada y el impacto económico de la pandemia–, lo cierto es que ahora, paradójicamente, existen exactamente las mismas razones para encerrarnos que hace dos meses, cuando se inició esta inmensa pesadilla. O todas o ninguna. El confinamiento no ha solucionado ni uno de los problemas de salud asociados al virus, que no tiene cura –sólo permite cuidados paliativos– y continúa con la misma potencia de contagio que a principios de año. Dos meses después de que el cielo cayera sobre nuestras cabezas –como temían Astérix y Obélix, los personajes de Urdezo– han muerto 27.563 personas y la estafa de los geriátricos, desvelada en Crónica Global por el compañero Ignasi Jorro, ha emergido con todo su espanto. Los estudios de seroprevalencia, proyecciones de los efectos del coronavirus en la población, han confirmado ya que no habrá inmunidad de rebaño y que la hipótesis de un rebrote no sólo es posible, sino probable.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 182
  • Ir a la página 183
  • Ir a la página 184
  • Ir a la página 185
  • Ir a la página 186
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 338
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell