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Política

Besamanos en Bruselas

carlosmarmol · 2 enero, 2017 · Deja un comentario

Coppola es el Sófocles de nuestro tiempo. Nadie ha adaptado el espíritu de la tragedia clásica mejor que el director de la trilogía The Godfather. En la segunda de sus tres películas, localizada en La Habana en tiempos de Batista, Michael Corleone acude al cumpleaños del líder de la cuerda de familias mafiosas que controlan los casinos en la mayor de las Islas Antillas. La escena es más o menos así:

Barrio de El Vedado. Terraza del Hotel Capri. Exterior tarde.

–«Hoy he visto una cosa curiosa» –cuenta Corleone–. «Un policía intentó detener a un revolucionario en la calle y en vez de dejar que se lo llevaran hizo estallar una bomba pegada a su cuerpo. Murió, claro. A los soldados les pagan por combatir. A los rebeldes, no».

–«¿Conclusión?», pregunta Roth, el mafioso homenajeado.

–«Que pueden vencer», responde Corleone.

Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.

‘Black Monday’

carlosmarmol · 31 diciembre, 2016 · Deja un comentario

Northrop Frye, un crítico literario canadiense, dejó escrito que toda la historia de la ficción puede resumirse siguiendo el camino que discurre desde la mitología al realismo. De la magia a la vulgaridad. Aplicando esta teoría del desplazamiento a nuestra clase política, que es una forma de degradación como otra cualquiera, tenemos la impresión, una semana después de oír los lamentos y contemplar las manipulaciones por la muerte de Rita Barberá, procesada en el Tribunal Supremo por el caso Taula, que nuestros dirigentes prefieren mantenerse encerrados en el territorio de la mitología mientras los gobernados debemos seguir lidiando todos los días con el espanto cotidiano. Para ellos todavía existen los héroes. Especialmente si pertenecen a su círculo de confianza. Para nosotros, en cambio, dejaron de existir cuando descubrimos que la política es igual que la famosa caverna de Platón: el fondo de una cueva donde sólo se proyectan sombras. La auténtica vida, por fortuna, es otra cosa distinta.

Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.

La ley de las mareas

carlosmarmol · 26 diciembre, 2016 · Deja un comentario

El soberanismo, al que todos los días del año, noches incluidas, consagran sus esfuerzos los nacionalistas –esos seres prístinos a los que guía un desinteresado amor en favor de las hordas patrióticas–, no implica libertad de decisión, sino la elección (relativa) de una variante distinta de dependencia. Se trata de una evidencia: la autonomía teórica deja existir desde el mismo instante en el que todos tenemos que vender nuestro trabajo (a los demás) para sobrevivir. Aquellos incapaces de hacerlo sólo tienen a mano un burdo remedo: venderse al mejor postor. Obviamente, está mal visto pero, si encuentras a un bobo solemne dispuesto a patrocinar tu rendición profesional, la cosa, al menos durante un tiempo, puede incluso llegar a ser rentable.

Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.

El ministro Moranco

carlosmarmol · 19 diciembre, 2016 · Deja un comentario

El diablo a veces se disfraza de hombre de paz. Lo escribió Dylandécadas antes del Nobel. La frase tiene un hermoso aire bíblico, casi profético. Es exacta. Sobre todo si vamos a hablar del populismo. Los dos grandes partidos que heredaron el espíritu de la Santa Transición –el bipartidismo ha mutado últimamente en un partido único bipolar, con dos cabezas– llevan meses arrojando el término, con toda su carga semántica, en su acepción más despectiva, contra los jacobinos de Podemos, en quienes aprecian los males de la demagogia posmoderna. No les falta razón, pero en nuestros particulares pagos patrióticos el populismo es una costumbre antigua. Como mínimo, la sufrimos desde el siglo XIX, cuya convulsa historia explica, con las lógicas variantes de tiempo y espacio, muchos acontecimientos actuales.

Los Aguafuertes de los lunes en Crónica Global.

Su Peronísima

carlosmarmol · 12 diciembre, 2016 · Deja un comentario

Tomen asiento. Les va a hacer falta. Susana Díaz, la inminente líder del PSOE postsanchista, que ahora es un reino sin corona, sin cabeza, sin democracia, sin congreso a la vista y donde la sangre derramada por la conspiración todavía mana espesa desde las ventanas del palacio de Elsinor, ha dicho esta semana, tras oír que Sánchez está dispuesto a entregarse en los brazos de Podemos (de momento es un amor platónico; el contacto carnal vendrá después), que los socialistas no están para «personalismos». En realidad, no están para nada porque han desaparecido igual que un vulgar azucarillo en el café, diluidos entre los jacobinos que prometen guillotinas y cielos de amor arcoiris y la derecha abúlica de Rajoy (Mariano).

Los Aguafuertes de los lunes en Crónica Global.

Patriarcas, herederos y viceversa

carlosmarmol · 4 diciembre, 2016 · Deja un comentario

La institución social que mejor encarna nuestra vida pública -y también privada- es la famiglia, convertida casi en una unidad de destino en lo meridional. Con diferentes máscaras, el familiar ha sido también el modelo de organización de nuestras élites políticas. Por lo general, por motivos prosaicos: administrar el presupuesto en favor de la camada o, en su defecto, aspirar a hacerlo mientras se disfrutan las prerrogativas de la democracia formal que se practica en Andalucía. Todos los partidos con algún protagonismo, aunque sea secundario, en el teatro de la autonomía sufren la misma patología: la endogamia orgánica, que en Andalucía siempre ha desplazado al factor institucional. Son los aparatos de los partidos quienes gobiernan, no las instituciones, que sólo funcionan como sus abrevaderos de ocasión. El interés partidario rige por completo el espacio de lo colectivo, reduciendo la idea de res publica de los clásicos a la marginalia. Salvo en asuntos epidérmicos, en Andalucía no se ha producido ninguna alteración de fondo de los valores políticos -los culturales aún reproducen prácticas ancestrales- ni podemos decir que la sustitución de ciertos rostros, que no es sino una hábil forma de simulacro, haya alterado las costumbres. Se manda igual que se ha hecho siempre. Incluso cuando las circunstancias han obligado a gestionar -a la fuerza- algún cambio de liderazgo, los viejos hábitos políticos se han mantenido estables, imperturbables, eternos.

Una crónica-río para el XX Aniversario de El Mundo (Andalucía).

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Ilustraciones: Daniel Rosell