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Urtasun y la nueva escolástica cultural

carlosmarmol · 15 febrero, 2024 ·

Una de las interpretaciones más retrógradas que existen del concepto de nación es aquella que, a imitación de cualquier umma de creyentes, entiende una comunidad nacional como la reunión de los (presuntos) patriotas que fueron, son y serán. Esto es: los muertos, los vivos y los que (todavía) no han llegado ni siquiera a nacer. Digamos que ésta es la idea de España que profesa el nacionalismo más montaraz, que presume un vínculo sagrado (e indisoluble) entre las sucesivas generaciones que habitan en un territorio o se identifican como parte de una cultura. Asombrosamente, esta misma noción de lo nacional subyace en la mente de los representantes de la izquierda idiota, mayormente agrupada ahora en ese comunismo zen que representa Sumar, el partido de Sor Yolanda del Ferrol y sus pandillas plurinacionales.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Arthur Koestler, desertor de utopías

carlosmarmol · 14 febrero, 2024 ·

Existe un vínculo, que casi siempre se nos presenta bajo la forma del malentendido, entre la inteligencia y el suicidio. Tiende a creerse que un genio nunca se daría muerte a sí mismo y, sin embargo, no son pocos los escritores, los artistas y los pensadores que, llegado el instante decisivo, prefieren renunciar voluntariamente a la vida para ir en busca de una buena muerte. Le ocurrió a José María Arguedas, el escritor peruano de Los ríos profundos, apóstol del indigenismo. Fue el caso de Empédocles, del que se cuenta que se lanzó al cráter del Etna buscando regresar a la naturaleza. De un disparo se quitaron la vida –en siglos distintos– Larra y Hemingway. Virginia Woolf se ahogó en la turbia corriente de un río. Ángel Ganivet, tras ver cómo la sífilis paralizaba su cuerpo, se lanzó desde un barco al mar helado de Riga. La lista es interminable: Pavese, Sylvia Plath, Walter Benjamin, Horacio Quiroga o Violeta Parra –la hermana de don Nicanor, el gran antipoeta– abandonaron este mundo con este gesto que desafiaba a su destino y, a la vez, enmendaba la tradición (cristiana) que censura la muerte inducida, el único problema filosófico –al decir de Camus– que es realmente serio. De esta nutrida galería de brillantísimos suicidas, gente que no quiso esperar a morirse, como hubiera dicho Unamuno, sobresalen dos personajes: Stefan Zweig y Arthur Koestler.

Las Disidencias en The Objective.

Nick Cave: letras cantadas, música hablada y el insondable pozo de la emoción más oscura

carlosmarmol · 9 febrero, 2024 ·

“La escritura fue el salvoconducto para acceder a mi imaginación, alcanzar la inspiración y, en última instancia, llegar a Dios”. El autor de estas palabras no es un místico ni un profeta. Es un músico que comenzó militando en el punk más silvestre y periférico –No future– y que, desde hace ya un cuarto de siglo, se ha convertido en el último artista sagrado del rock, un género que todavía guarda la venerable vocación de no renunciar a su condición de arte mayor. Nicholas Edward Cave (1957), australiano afincado hace años al Sur de la Gran Bretaña –en la mítica ciudad de Brighton–, describía así en 1999, en el marco de una conferencia en el South Bank Center –La vida secreta de la canción de amor–, la importancia que el lenguaje tiene en su concepción del arte, atravesada por la omnipresencia de la violencia, el dolor y la voluntad de redención. Cave enunciaba una sensación atávica: ante la muerte, que es una de las escasas certezas de esta vida, probablemente la única, el hombre no tiene más refugio que el consuelo de las palabras.

Las Disidencias en Letra Global.

Andalucía en modo escaparate

carlosmarmol · 9 febrero, 2024 ·

El Estado, como dejó dicho Paul Valery, no puede funcionar con la pura coerción o a través de la represión. Es necesario contar con fuerzas ficticias y mantener una insistente estrategia de seducción. La verdad –en política– no importa mucho si, mediante la administración de los espejismos, puede hacerse creer (a los votantes) en la prosperidad. Tal parece ser la hoja de ruta de la derecha en Andalucía, que un lustro después de su acceso al Palacio de San Telmo confía su presente y su futuro a la insistente propaganda (amable) que encarna el presidente de la Junta. No hay semana sin que desde el laboratorio del Quirinale se escriba un capítulo más del supuesto Quattrocento meridional, aunque las estadísticas (oficiales) lo desmientan.El fenómeno no deja de ser singular: con una mayoría absolutísima en el Parlamento de las Cinco Llagas, años de legislatura por delante y vacunado ante las interferencias de Vox, el gobierno del PP en el Gran Sur puede hacer casi todo lo que quiera. El problema es que, salvo aparentar un cambio que no existe, no ha sido capaz en estos cinco años de hacer demasiado.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Noticia de Sefarad, la (otra) España sin patria

carlosmarmol · 8 febrero, 2024 ·

Existen dos maneras (esenciales) de contar una historia: la narración lineal o cronológica, y el relato fragmentado, que sitúa el arranque de su cuento a partir de un suceso para buscar en dirección al pretérito sus anales o perseguir hasta el presente su desenlace. En el caso de la historia de la cultura hebrea en España, elegir entre cualquiera de estas dos opciones resulta una tarea imposible: tanto si se opta por la primera como si se elige la segunda, confiados en el sortilegio del misterio, ambas estarán contaminadas por el decreto de los Reyes Católicos que en el Año (del Señor) de 1492, cumplido el mes de marzo, puso fin a una España en la que cohabitaban, no siempre de forma pacífica ni candorosa, distintos credos y religiones. Al mismo tiempo que los judíos abandonaban sus haberes en Castilla y Aragón nacía el mito de Sefarad, el anhelado hogar perdido de esa (otra) España que quedaba huérfana y sin patria.

Las Disidencias en The Objective.

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Ilustraciones: Daniel Rosell