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Cuadernos del Sur

La vía andaluza no lleva a la Moncloa

carlosmarmol · 19 mayo, 2026 ·

Sonreír (en exceso) está sobrevalorado. Parafraseando la sentencia (apócrifa) que la tradición adjudicó a Abraham Lincoln, pero que otros atribuyen a Jacques Abbadie –“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”– la simpatía, sobre todo en el caso de un político, funciona hasta un grado determinado. Después se transforma en impostura o en frivolidad. Sobre todo en el Sur, donde Machado (Antonio), en su Juan de Mairena, recoge esta vieja copla popular: “Cuando los gitanos tratan / se mienten y no se engañan”. Algo similar le ha sucedido al Gran Laurel tras perder la mayoría absoluta en Andalucía. Su campaña, a excepción de un breve paréntesis después del primer debate, cuando tuvo que recurrir al comodín catalán, ha sido una inmensa pompa de azúcar: buenas palabras, mejores formas, karaokes y piruletas para todos. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Moreno naufraga en la orilla

carlosmarmol · 17 mayo, 2026 ·

Cantar la canción de su propia campaña le ha costado a Moreno la mayoría absoluta. Si Zeus concedía la victoria a los moderados, como advertía Esquilo, el Gran Laurel –una mayoría absoluta y dos relativas– no ha conseguido que los andaluces le concedan de nuevo los beneficios de la certeza, al elegir un Parlamento que no le permitirá coronarse a sí mismo. Napoleón no es andaluz. El PP tendrá, por tanto, que pagar el sacrificado diezmo medieval a Vox. Los electores, que en esta ocasión han votado y en abundancia, eligen el lío. Y establecen un contrapeso frente a la absolutísima del PP. En lugar de dar algo de oxígeno al PSOE, recompensan la oposición creativa de Adelante Andalucía, la candidatura de los troskistas verde carruaje, que logra dar el sorpasso a IU (y lo que queda de Podemos) y precipita un llamativo cambio generacional –del obrerismo Ancien Régime al soberanismo folclórico meridional– entre las dos minorías de izquierdas. Si ambas organizaciones hubieran concurrido juntas ahora sumarían cerca de la mitad de los escaños de los socialistas. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La rosa de Silesius

carlosmarmol · 17 mayo, 2026 ·

Quince días después, el dinosaurio (de la mayoría absoluta en Andalucía) todavía sigue aquí. El célebre arranque del cuento de Augusto Monterroso –un relato de una sola línea cuya fuerza narrativa reside en su extraordinaria elipsis– resume la sensación que un sevillano (al que fuera llaman andaluz) tiene al leer y escuchar a determinados tertulianos y a ciertos politólogos de Madrid y Barcelona intentar desentrañar, o incluso pedir directamente el voto en favor del Gran Laurel, que esta jornada se juega a susto o muerte –el 17M tiene algo de Halloween– una parte notable de su futuro, que no coincide exactamente con el de Andalucía. Al Norte de Despeñaperros todo son cábalas acerca de si la incógnita meridional precipitará (o no, como diría Rajoy) la ansiedad de la corte de Madrid. Cosa natural: con Andalucía sucede igual que cuando una familia, o un periódico venerable, entra en una crisis, que a quien más le afecta el trance – a quienes únicamente le importa– es a los que están dentro.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Las vísperas del gozo y el preludio de la catástrofe

carlosmarmol · 15 mayo, 2026 ·

La esperanza es un sentimiento engañoso con muy buena prensa –porque quien no anhela algo en esta vida, desespera– que en Andalucía sirve tanto para hablar de abstracciones como para referirse a las cosas mundanas. Por eso es el nombre que los devotos dan a algunas vírgenes milagrosas, empezando por la Macarena, a la que se le reza bajo su advocación de señora de la esperanza. La Rochefoucauld, el moralista francés, no compartía la idea de que el futuro debía ser mejor que el presente, aunque reconocía que considerar semejante ficción convertía la existencia en un paseo, en lugar de verla como una carrera famélica. La campaña electoral en la España meridional llega este viernes a su estación término –mañana sábado se reflexiona y el domingo se vota– y cabe concluir que Andalucía, que cierra el ciclo electoral al tiempo que inaugura la carrera para las municipales (mayo de 2027) y las generales (agosto del próximo año) no ha tenido una campaña especialmente enconada, ruidosa y desagradable. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La flauta de Hamelín

carlosmarmol · 14 mayo, 2026 ·

La situación se resume en pocas palabras: a tres días para que abran los colegios electorales, los socialistas ya no saben qué hacer para conjurar el naufragio que auguran las encuestas (publicadas) y disimulan aquellas que no se cuentan ni en susurros a los camaradas de agrupación. Son peores de lo que los spin-doctors de Montero reconocen. Descontando la escenografía habitual, que se asemeja a los famosos moros de Queipo, los mismos siempre en todas partes, el PSOE andaluz, desde el 2018 una mera filial de Ferraz, está desaparecido en combate. Montero nunca fue una de los suyos: no tiene familia dentro del partido y ha hecho su carrera al margen de las sucesivas mayorías y minorías orgánicas, amparada en el ascendente institucional. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Las cuatro Casandras y Moreno (con lanza y escudo)

carlosmarmol · 11 mayo, 2026 ·

El Gran Laurel jugaba en casa, aunque al principio no lo pareciera porque los trabajadores y sindicatos de Canal Sur –una empresa pública que estaría en quiebra sin las transferencias millonarias de dinero público que el PSOE institucionalizó y Moreno ha prolongado durante estos últimos ocho años– le montaron una protesta de bienvenida (con fundido en negro antes del debate) y sus adversarios, que actuaron como un coro de tragedia griega, decidieron incidir en la misma línea (de flotación) del primer torneo: leña al aspirante a la reelección del PP y demagogia para sus respectivas parroquias. Lo previsible. Moreno, al que le tocó la misma ubicación de semicírculo que en el primer debate, lo que algunos interpretan como una señal del cielo, llegó sin papeles y con la voluntad (en el fondo era obligación) de defenderse de un aquelarre que empezó tímido (a los contendientes les costó arrancar la función, cuya obertura fue un prolongado silencio colectivo) y fue creciendo en tensión a medida que transcurría el retablo, sobre todo cuando se abordó el caso cribados o Moreno reprochó a sus cuatro adversarios, cuatro, que lo llamaran “asesino”. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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Ilustraciones: Daniel Rosell