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Cultura

Un instante en el tiempo

carlosmarmol · 3 enero, 2024 ·

Hace exactamente setenta años, Philip Yordan, un escritor de películas de western, escribió, basándose en el argumento de una novela (menor) de Roy Chanslor, publicada unos cuantos meses antes, uno de los diálogos más antológicos y certeros de toda la historia del cine.

JOHNNY: ¿A cuántos hombres has olvidado?
VIENNA: A tantos como tú mujeres.
JOHNNY: ¡No te vayas!
VIENNA: No me he movido.
JOHNNY: Dime algo bonito.
VIENNA: Claro. ¿Qué quieres que te diga?
JOHNNY: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.
VIENNA: Te he esperado todos estos años.
JOHNNY: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
VIENNA: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
JOHNNY: Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.
VIENNA: Te quiero todavía, como tú me quieres.
JOHNNY: Gracias. Muchas gracias.

Este intercambio verbal entre Joan Crawford y Sterling Hayden, los dos protagonistas de Johnny Guitar (1954), no descubre nada nuevo. El amor, en efecto, no es más que un embuste. Un absoluto malentendido. Un espejismo roto que brota de una oscura y honda desesperación íntima.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Origen y mitología (sin leyenda) del ‘jazz’

carlosmarmol · 29 diciembre, 2023 ·

Nina Simone, una pianista prodigiosa a la que su condición de mujer negra impidió triunfar en el estrecho mundo de la música académica, y que tuvo que alcanzar la tormentosa cima del éxito por sus propios medios desde la sucia periferia de los clubes y los espectáculos populares, mal pagados y sin glamour, donde los músicos tenían que pelear por hacerse oír, siempre renegó de la etiqueta de jazz para definir su música: “Jazz es un término que usan los blancos para definir la música negra. Yo hago música clásica negra”. Comprometida con la lucha en favor de los derechos civiles, Simone, reivindicaba de esta forma la fecunda tradición cultural afroamericana, situándola en igualdad con la música de origen europeo.
Su caso no es único: en España los músicos de flamenco no gozaron del reconocimiento artístico que merecían hasta que Paco de Lucía desafió el destino de sus antecesores –Niño Ricardo, Sabicas– entrando un día por la puerta del Teatro Real de Madrid. Todas músicas heterodoxas, surgidas de la promiscuidad cultural, jamás han gozado del prestigio social que merecen como expresiones artísticas mestizas, hechas a partir de los desechos, creadas por músicos sine nobilitate, surgidas (por azar) en los sótanos mismos de la historia y la vida.
Sucedió con el flamenco. Ocurrió con el blues –la primitiva fusión entre los cantos religiosos negros y la música de los jornaleros de las plantaciones del Mississippi– y ha sido, en líneas generales, la historia del jazz que, desde la marginalidad más extrema, ha terminado convirtiéndose en la hermosa banda sonora de la modernidad.

Las Disidencias en Letra Global.

La discoteca ‘arty’ de Ramón de España

carlosmarmol · 8 diciembre, 2023 ·

La Fama, esa dama con alas de águila que los romanos representaban tocando una trompeta doble, anuncia la verdad y la mentira sin diferenciarlas. Igual que la vida. El rastro que deja a su paso es subjetivo y arbitrario: muchos son los convocados por la seductora música de sus metales; escasos son los nombres propios que han logrado alcanzar la cima donde la ubicase el poeta Virgilio, que la equiparó con un monstruo. En la historia de la música moderna, concepto suficientemente amplio para que –lo mismo que en las novelas– entren especies de toda clase y condición, sus dictados han provocado los triunfos más gloriosos así como los fracasos más incomprensibles. Músicos talentosos pasaron sin demasiada pena ni gloria por escenarios y estudios de grabación por carecer de sus favores; autores e intérpretes banales, en cambio, han gozado de una extrañísima aceptación debido a su azaroso concurso.  Para la generación del tardofranquismo, una época que se extiende desde finales de los años sesenta del pasado siglo hasta mediados de los setenta, los héroes mitológicos más a mano eran los personajes de los tebeos –el cine de los pobres– y los músicos que, si no lo impedía la Señora Censura, lograban llegar, a cuentagotas, a los platos de los antiguos tocadiscos. A esa insigne estirpe pertenece Ramón de España (1956), uno de los mejores escritores (preferentemente de periódicos) de este país.

Las Disidencias en Letra Global.

B.B. King: Érase una vez en el Delta

carlosmarmol · 8 septiembre, 2023 ·

No existen los mitos de una pieza. Todos los héroes son una construcción imaginaria donde la memoria, la fábula y la realidad terminan confundiéndose, sin que quede del todo claro qué parte es fiel a los hechos y describe la naturaleza de individuos inequívocamente ciertos, y cuánto hay de aspiración colectiva, camuflada bajo la forma un retrato fingido. Fabricamos mitologías para dar sentido a aquello que no lo tiene, creando así un significado sobre el vacío. Si muchas de ellas han perdurado durante siglos, a veces con lecturas contradictorias, no es sólo gracias a la literatura –Ulises siempre es inmortal en los versos de Homero– sino que se debe a que el cimiento que las sustenta encima de su pedestal no es exactamente la verdad, sino la esperanza que los hombres que las concibieron depositaron sobre su memoria. Todos estos rasgos confluyen en la persona de Riley Ben King (1925-2015), probablemente la última de las grandes leyendas del blues del Delta del Mississippi, más conocido por el falso nombre (artístico) de B.B. King, cuya trayectoria vital dibuja un arco equiparable a la llama que encendieron los profetas bíblicos para anunciar un porvenir que tenía que ser mejor, y que se parece a las máscaras de teatro que escondían la faz de los antiguos trágicos griegos. Verdades en las que uno decide creer y mentiras que, en cambio, prefieren ignorarse. 

Las Disidencias en Letra Global.

Las constelaciones del libro

carlosmarmol · 21 julio, 2023 ·

La civilización occidental lleva muchos siglos intentando definir de forma objetiva la naturaleza fugitiva de la literatura. Sin excesivo éxito, a pesar de algunas excelentes aproximaciones al asunto. El arte de la escritura, que a su vez es también el genio de la lectura, pues en el fondo se trata de la misma actividad, sólo que contemplada desde un punto de vista diferente, es una disciplina esencialmente cambiante. Igual que el tiempo para San Agustín: existe cuando no te preguntas por su esencia; y desaparece en el momento mismo en el que intentas delimitarla o aspiras a dirigirla. La literatura es una convención histórica que varía con el tiempo en función de cuál sea el contexto cultural en el que se desenvuelve.  Otro tanto podemos decir del noble arte de editar libros: comenzó siendo una artesanía monástica –ejercida por los copistas en los scriptorum medievales y, mucho antes, por los redactores de la arcilla y los maestros del papiro– y, tras la invención de la imprenta de tipos móviles, devino en una industria que, muchos siglos después, todavía domina el panorama cultural.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell