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El Mundo

Elogio y refutación de Blas Infante

carlosmarmol · 8 julio, 2020 · Deja un comentario

Uno de los efectos más nocivos del nacionalismo, no importa de qué variante se trate, es la confiscación política de los sentimientos, que (por naturaleza) son expresiones libres e individuales. Los afectos no tienen más dueño que aquel que los elige, lo que implica poder discutir -a ser posible con respeto- las imposiciones sentimentales. Esto, que debería ser una sanísima costumbre, resulta imposible en la República Indígena, donde desde hace casi cuatro décadas las instituciones públicas, que son teóricamente de todos, han instaurado un ideario particular que confunde la identidad cultural con la patria y tiene en la figura de Blas Infante, de cuyo nacimiento en Casares se cumplen ahora 135 años, su símbolo mayor. Al calor de esta efeméride, a la que seguirá en unos días el tradicional acto de homenaje en recuerdo de su fusilamiento en la Carretera de Carmona, hemos visto a todos los políticos del arco regional, salvo a los ultramontanos, elogiar el «legado espiritual» de Infante, convertido en padre de una nación que nosotros, que hemos nacido aquí, pero podríamos haberlo hecho en cualquier otro sitio, porque nadie elige el lugar donde ve por primera vez la dudosa luz del día, no encontramos por ningún sitio.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Duelo de escabeches

carlosmarmol · 4 julio, 2020 · Deja un comentario

Los ultramontanos, que están encantados de conocerse, como todos los fundamentalistas católicos, monaguillos de la candelaria incluidos, han empezado a cogerle el gusto a votar con el PSOE y Podemos-IU en las Cinque Piaghe. Parece raro, pero es normal: Vox forma parte de la oposición aunque, hasta ahora, se haya opuesto a muy poco y durante el último año y medio sostenga a un gobierno melifluo que no ha hecho niente, excepto nombrarse a sí mismo y sustituir a una ínfima parte de los mochileros y colocados del susanato por los amiguillos de la pandilla y el coro rociero, en su mayoría cercanos a ese cabo de Hornos que es la cincuentena, cuando –dicen– comienza el ocaso.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Los brotes no son verdes

carlosmarmol · 1 julio, 2020 · Deja un comentario

Últimamente se han puesto de moda las fotos de los políticos indígenas posando en grupos y con mascarilla. Instantáneas donde la distancia de seguridad, entre dos y tres metros, se limita a uno. Por lo general, tienen un hermoso marco patrimonial -edificio o sitio histórico- de fondo. A sus protagonistas parece no importarles mucho los riesgos del intercambio social; en la Marisma, ya sabe, la distancia siempre han sido un concepto relativo. Lo importante, por supuesto, es el retrato coral. ¿Qué harían nuestros próceres sin gente y una cámara delante? Niente. A primera vista pueden dar la sensación de ser estampas entrañables en favor de la normalidad, pero a nosotros nos recuerdan aquella foto en sepia de El resplandor de Kubrick, dicho sea -por supuesto- sin ánimo de ofender. Somos descriptivos. La composición del cuadro es la misma: un extraño comité de bienvenida que asusta, más que reconforta.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La estrella sin luz

carlosmarmol · 27 junio, 2020 · Deja un comentario

En política se puede ser, básicamente, dos cosas: sol o espejo. No hay más. El poder absoluto, tan aficionado a las taxonomías, no las admite para sí mismo: se manda o no se manda. Y, en el segundo supuesto, rige la ley de la milicia: hay que obedecer. En la Marisma, que es una ciénaga soleada, los astros que a lo largo de su historia pública han sido tales brillaban más o menos tiempo y, llegada su hora, se extinguían, siendo sustituidos por luces alternativas que, como en el Vaticano, decidían ellos mismos. Nombrar a tu sucesor es una prerrogativa de los sátrapas que en la República Indígena se convirtió en norma. Los motivos saltan a la vista. Raro, casi imposible, era que un antiguo Rey Sol pasase a reflejar la luz ajena. Mejor era dedicarse a otra cosa distinta (pensionada, por supuesto, que aquí todos abrevan de la misma fuente) o anticipar el retiro antes de aceptar la humillación de verse obligado a sonreír ante los caprichos gratuitos de quien ocupa un puesto que antes era tuyo.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

De casa se sale llorado

carlosmarmol · 24 junio, 2020 · Deja un comentario

El consejero simpaticón, Jesús Aguirre, al que sus devotos consideran la quintaesencia de la gracia andaluza, está empeñado en desmentir su propia leyenda, que crece y crece, igual que la nariz de Pinocho, con cada pandemia. En este año y medio de legislatura lo hemos visto actuar ya en dos catástrofes: la listeria y el coronavirus. Casi siempre con el mismo patrón de conducta: decir una cosa, hacer la contraria y, al cabo, felicitarse por ambas al mismo tiempo. Aguirre es un señor (con bigote) que tiene una facilidad asombrosa para hacer la peonza y absolverse a sí mismo todo el rato. Con la listeriosis, sin ir más lejos, dijo alto y claro que los propietarios de Magrudis, la empresa responsable del envenenamiento masivo, eran industriales ejemplares y unos santos varones. Acabaron en prisión preventiva y con una fianza de cinco millones de euros. El consejero demostraba así (a todos) sus dotes de lince.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Cuestión de codos

carlosmarmol · 20 junio, 2020 · Deja un comentario

Los gestos nos definen. Más incluso que las palabras. Habrán notado ustedes, apreciados indígenas, que desde que el coronavirus irrumpió en nuestras vidas (trayendo su inmenso océano de muertes), entre la clase política se ha generalizado la costumbre de saludar con los coditos. Lo decimos en diminutivo por mantener la ternura y porque en las cuestiones anatómicas, como en otras, no rige la ley (artificial) de la igualdad. Cada uno tiene los codos que le ha asignado la naturaleza. Unos, cortos; otros, larguísimos. Hay quien usa los codos para estudiarse los asuntos sobre los que debe legislar -herencia de la educación tradicional- y los que únicamente los usan para rellenar las coderas de las chaquetas. Llámenlo pluralidad. Esta semana hemos visto al Reverendísimo Bonilla practicar el protocolo del codito con gran habilidad. ¡Admirable! Se ve que domina la materia tanto como el toreo de salón, que en los pasillos del Quirinale puede practicarse sin grandes problemas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell