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Andalucía

Orto y ocaso del juez Serrano

carlosmarmol · 3 julio, 2020 · Deja un comentario

Se atribuye a José Luis López Aranguren, filósofo y uno de los intelectuales españoles que, como tantos otros, pasó del falangismo temprano a convertirse, milagros de la Transición mediante, en una de las figuras más reverenciadas por la izquierda ilustrada en los lejanos años ochenta, la afirmación de que la moral (en política) es un argumento recurrente de la oposición que, una vez alcanzado el poder, se sustituye por el ejercicio indiscriminado del mando. La frase también sirve para describir a Francisco Serrano, juez en excedencia y candidato de Vox en las últimas elecciones en Andalucía; con la salvedad de que el personaje no ha necesitado esta vez ocupar cargos institucionales para ir dejándose por el camino determinadas creencias morales. Le ha bastado ejercer primero el poder privilegiado de un magistrado y, más tarde, participar como actor destacado en la irrupción de Vox en el mapa político, que puso fin a 37 años de poder socialista en el Sur.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

 

Los brotes no son verdes

carlosmarmol · 1 julio, 2020 · Deja un comentario

Últimamente se han puesto de moda las fotos de los políticos indígenas posando en grupos y con mascarilla. Instantáneas donde la distancia de seguridad, entre dos y tres metros, se limita a uno. Por lo general, tienen un hermoso marco patrimonial -edificio o sitio histórico- de fondo. A sus protagonistas parece no importarles mucho los riesgos del intercambio social; en la Marisma, ya sabe, la distancia siempre han sido un concepto relativo. Lo importante, por supuesto, es el retrato coral. ¿Qué harían nuestros próceres sin gente y una cámara delante? Niente. A primera vista pueden dar la sensación de ser estampas entrañables en favor de la normalidad, pero a nosotros nos recuerdan aquella foto en sepia de El resplandor de Kubrick, dicho sea -por supuesto- sin ánimo de ofender. Somos descriptivos. La composición del cuadro es la misma: un extraño comité de bienvenida que asusta, más que reconforta.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La estrella sin luz

carlosmarmol · 27 junio, 2020 · Deja un comentario

En política se puede ser, básicamente, dos cosas: sol o espejo. No hay más. El poder absoluto, tan aficionado a las taxonomías, no las admite para sí mismo: se manda o no se manda. Y, en el segundo supuesto, rige la ley de la milicia: hay que obedecer. En la Marisma, que es una ciénaga soleada, los astros que a lo largo de su historia pública han sido tales brillaban más o menos tiempo y, llegada su hora, se extinguían, siendo sustituidos por luces alternativas que, como en el Vaticano, decidían ellos mismos. Nombrar a tu sucesor es una prerrogativa de los sátrapas que en la República Indígena se convirtió en norma. Los motivos saltan a la vista. Raro, casi imposible, era que un antiguo Rey Sol pasase a reflejar la luz ajena. Mejor era dedicarse a otra cosa distinta (pensionada, por supuesto, que aquí todos abrevan de la misma fuente) o anticipar el retiro antes de aceptar la humillación de verse obligado a sonreír ante los caprichos gratuitos de quien ocupa un puesto que antes era tuyo.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La cosmogonía de las izquierdas en Andalucía

carlosmarmol · 26 junio, 2020 · Deja un comentario

El particular relato de las izquierdas políticas sobre Andalucía se presta con facilidad a la analogía bíblica. Están todos los elementos: un pueblo históricamente pobre, la presencia cultural de la tradición católica, una indudable fascinación por la liturgia y los rituales –que aún pervive–, una estructura social marcada por el elemento familiar –las tribus son una forma social que incide en el concepto del parentesco– y la esperanza (para unos sagrada, para otros civil) de una improbable redención. La autonomía sintetizó en sus orígenes –cada vez más remotos– estos factores culturales en una condensación que primero fue política y, más tarde, cristalizó bajo una fórmula institucional. La equivalencia incluye a todo un ejército de patriarcas –los padres del autogobierno–, una grey acostumbrada a vagar por los desiertos, algunos tabernáculos y hasta las tablas de la ley, en este caso bajo la forma de un Estatuto.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

De casa se sale llorado

carlosmarmol · 24 junio, 2020 · Deja un comentario

El consejero simpaticón, Jesús Aguirre, al que sus devotos consideran la quintaesencia de la gracia andaluza, está empeñado en desmentir su propia leyenda, que crece y crece, igual que la nariz de Pinocho, con cada pandemia. En este año y medio de legislatura lo hemos visto actuar ya en dos catástrofes: la listeria y el coronavirus. Casi siempre con el mismo patrón de conducta: decir una cosa, hacer la contraria y, al cabo, felicitarse por ambas al mismo tiempo. Aguirre es un señor (con bigote) que tiene una facilidad asombrosa para hacer la peonza y absolverse a sí mismo todo el rato. Con la listeriosis, sin ir más lejos, dijo alto y claro que los propietarios de Magrudis, la empresa responsable del envenenamiento masivo, eran industriales ejemplares y unos santos varones. Acabaron en prisión preventiva y con una fianza de cinco millones de euros. El consejero demostraba así (a todos) sus dotes de lince.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Cuestión de codos

carlosmarmol · 20 junio, 2020 · Deja un comentario

Los gestos nos definen. Más incluso que las palabras. Habrán notado ustedes, apreciados indígenas, que desde que el coronavirus irrumpió en nuestras vidas (trayendo su inmenso océano de muertes), entre la clase política se ha generalizado la costumbre de saludar con los coditos. Lo decimos en diminutivo por mantener la ternura y porque en las cuestiones anatómicas, como en otras, no rige la ley (artificial) de la igualdad. Cada uno tiene los codos que le ha asignado la naturaleza. Unos, cortos; otros, larguísimos. Hay quien usa los codos para estudiarse los asuntos sobre los que debe legislar -herencia de la educación tradicional- y los que únicamente los usan para rellenar las coderas de las chaquetas. Llámenlo pluralidad. Esta semana hemos visto al Reverendísimo Bonilla practicar el protocolo del codito con gran habilidad. ¡Admirable! Se ve que domina la materia tanto como el toreo de salón, que en los pasillos del Quirinale puede practicarse sin grandes problemas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell