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Andalucía

‘The Marisma Crush’

carlosmarmol · 3 noviembre, 2023 ·

Existe una diferencia –categórica– entre la cultura y el negocio del espectáculo, del mismo modo que una cosa es la política, divina comedia, y otra distinta la propaganda, pero ya se sabe que vivimos en una sociedad donde lo accesorio pesa más que lo sustancial. El Quirinale está que revienta de gozo –sin vísperas– por los elogios que está recibiendo la campaña de promoción turística realizada por la Agencia Ogilvy para atraer turistas internacionales a la Marisma. Cabe preguntarse si es que los turistas no vienen ya por aquí o si, acaso, a alguien le parecen insuficientes para el Quattrocento del escabeche, que ya supera en intensidad al califato cordobés y hasta a la Sevilla puerto y puerta de esas Yndias que perdimos. El spot, nadie que sea aficionado a la serotonina podría discutirlo, es una pieza efectista al tiempo que tramposa, como sucede con cualquier otro anuncio, porque –lo mismo que los boleros– miente sin culpa ni arrepentimiento, sacrificando la realidad de las cosas –listas de espera, pobreza, desempleo, precariedad, tribalismo rociero– a los diabéticos deseos de San Telmo. El espíritu que lo alienta podría resumirse así: “Ya que no podemos cambiar Andalucía y no vamos a intentarlo nunca, porque eso es un lío, vendámosla abroad”. En eso andan. A razón de 38 millones de euros –poca broma–, que es el coste oficial, intermediarios aparte, de esta gran machada digital que fomenta el ridículo orgullo de sentirse indígena, como si uno eligiera el sitio donde nace o si el talento de Picasso, Lorca o Paco de Lucía fuera un bien comunal, en lugar de un atributo estrictamente individual. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La brecha meridional

carlosmarmol · 3 noviembre, 2023 ·

Cuatro décadas después de su génesis, gracias al título VIII de la Constitución, de las autonomías puede afirmarse lo mismo que Mark Twain decía de los seres humanos: “Son un experimento; el tiempo dirá si valen la pena”. La discusión territorial, invariante de la política española durante más de siglos, ignora este principio de la relatividad. Discutir o reformar el modelo autonómico, algo lícito en cualquier democracia, se considera en el mejor de los casos una heterodoxia y, en el peor, un pecado nefando y recentralizador. La organización territorial española se justifica casi siempre a partir de conceptos tan discutibles como la identidad en lugar de encauzarse en función de una evaluación objetiva de sus resultados. De esta circunstancia se infiere que se trata de una cuestión sentimental –aunque camufle intereses económicos muy concretos– más que racional, y que los autogobiernos de la España plural no son tanto herramientas institucionales cuanto la traducción de ideales políticos. Ninguna región admite que su autonomía pueda haberse fundado gracias a una concesión o sea fruto de una negociación. Todas se conciben a sí mismas como una conquista social. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

¿Pagamos más por una sanidad peor?

carlosmarmol · 31 octubre, 2023 ·

El azar, maestro consumado de la ironía, quiso que ayer coincidieran la presentación de los presupuestos (ficticios) de la República Indígena, que desde el Quirinale se venden como los más generosos de la historia en el ámbito sanitario –14.246 millones (30%)–, con un informe del gremio de los médicos de Atención Primaria donde se sostiene que “no faltan médicos”, sino que “sobran pacientes”. No sabemos si tal afirmación implica que a los galenos, que desean ganar más trabajando menos, y que pretenden declararse independentistas de la salud (ajena), limitar su agenda –al margen de las necesidades sociales– y facturar aparte su obligación legal de atender los cupos de enfermos derivados de las vacantes (sean por bajas justificadas o ausencias fenicias) les molestan mucho los ciudadanos o, acaso, se sienten tan por encima del bien y del mal que confunden su propia comodidad con la salud pública. Es un misterio irresoluble, dado que nadie –como todos sabemos– dice la verdad. Parece evidente que si las listas de espera quirúrgicas crecen en Andalucía tres veces más rápido que en España, superando los seis meses de espera, y la cola para lograr el diagnóstico de un especialista suma más de 881.000 pacientes, el dinero que San Telmo promociona con tanto entusiasmo no está sirviendo para mejorar el sistema público de salud, que ha dejado de servir a las personas para convertirse, igual que el resto de la Junta, en un mundo paralelo donde la eficacia no se mide en términos sociales, sino gremiales. Las mareas blancas han vuelto a la calle. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La derecha ensaya su 4D

carlosmarmol · 30 octubre, 2023 ·

La gente de orden no va a manifestaciones. Salvo que crea que está en peligro su patrimonio o se cuestiona su status. Ambas cosas, junto a la necesidad de Génova de que la oposición a la amnistía tome cuerpo social en otras zonas de España distintas a Madrid, explican que la derecha meridional haya organizado en Málaga, con Feijóo y Moreno Bonilla, una protesta en contra de los demonios de la investidura. El lugar elegido (la calle Larios de la capital de la Costa del Sol, dedicada a una de las grandes estirpes industriales del siglo XIX) es garantía de éxito. Málaga es la Atlanta del PP andaluz, que dirige su ayuntamiento hace 28 años y domina la diputación desde 2011. Es el feudo de Bendodo. La ciudad donde el presidente de la Junta empezó a hacer política. El origen del clan que hace un lustro gobierna Andalucía. Para la derecha del Sur no existe diferencia entre la amnistía, el referéndum y la financiación autonómica. Las tres cosas –lo escenifican cada semana en el Parlamento– son lo mismo: una amenaza para el autogobierno. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Hacer más con menos

carlosmarmol · 27 octubre, 2023 ·

A la vista de que el Quirinale, ese reino de la paz social (para unos), no tiene entre sus planes inmediatos corregir el gran problema de la Junta –la mayor parte de sus recursos se destinan a pagar el régimen de privilegios de muchos funcionarios públicos–, y que el Gran Laurel ha decidido que es mejor esperar a que se vaya jubilando el personal y todos los paralelos heredados de los sucesivos gobiernos (clientelares) del PSOE, que el Reverendísimo anuncie solemnemente en el Parlamento que el presupuesto de la Marisma del próximo año subirá un 5,5% (hasta los 46.753 millones) nos deja fríos. La cifra, al margen de la propaganda, no dice nada salvo a los convencidos, muchos de los cuales ya cobran (y bastante) de esa misma saca. Al juzgar unas cuentas públicas lo trascendente no es nunca su masa monetaria –que en un presupuesto además es materia ficticia– cuanto su destino y los resultados logrados.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo. 

Andalucía y la agenda progresista

carlosmarmol · 27 octubre, 2023 ·

El tiempo termina por dar la razón a los clásicos. En este caso, a Calderón de la Barca: “Quien destina beneficios a un ingrato, lo que siembra en finezas recoge en agravios”. El acuerdo del (presunto) gobierno progresista rubricado esta semana entre el PSOE y Sumar, horas antes de que el Consell de la República se mostrase partidario de bloquear la investidura de Pedro Sánchez, da la impresión de haber sido concebido como un ceremonial de autoayuda. Cuando las cosas son inciertas, es necesario organizar profesiones públicas de fe, una vez agotados los sacrificios, ante el riesgo (cierto) de que la parroquia se desanime y los dioses estén sordos. Supeditados al caprichoso dedo del expresident de la Generalitat, el prófugo más visitado que vieron los siglos pasados y sin duda verán los venideros, los líderes de las dos organizaciones políticas que comparten el gobierno (en funciones) necesitaban teñir con cándidos mensajes sociales unas negociaciones (sin desenlace seguro) que están versando básicamente sobre la cuestión territorial en función de la interpretación que de ella hace el independentismo catalán, que es quien tiene los votos que necesitan el aspirante socialista y la vicepresidenta. De los términos exactos de un posible acuerdo poco o casi nada se sabe todavía, más allá de la cambiante fase orbital de la amnistía, el referéndum (llámenlo consulta) y la deuda histórica que Junts cifra en 450.000 millones. 

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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