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Literatura

Trapiello y sus precursores

carlosmarmol · 5 enero, 2024 ·

Lo cuenta Iñaki Uriarte en un pasaje de sus excelentes Diarios (Pepitas de Calabaza): “Hacia 1910, Karl Kraus escribe en uno de sus aforismos sobre literatura: ‘Hay imitadores que son anteriores a los originales. Cuando dos tienen una idea, ésta no pertenece al primero que la tuvo sino al que la tiene mejor’. Imaginemos ahora una escena que pudo ocurrir en 1951 en Buenos Aires. Jorge Luis Borges ha pensado dedicar la tarde a preparar su conferencia del día siguiente en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa. Pero, en lugar de eso, está leyendo a Leon Bloy. De pronto, en uno de los cuentos cree reconocer la voz de Kafka. Otro imitador. Esa tarde escribe ‘Kafka y sus precursores’. Un par de páginas en las que explica cómo cada escritor crea a sus precursores, cómo él ha tenido la impresión de reconocer la voz de Kafka en Zenón de Elea, en el prosista chino Yan Hu, en Kierkegaard, en Lord Dunsanny, en Bloy, escritores heterogéneos y anteriores a Kafka, pero unidos entre sí por la futura voz de Kafka”. La escena que refiere Uriarte enuncia una de las milagrosas paradojas de la literatura: el futuro que no viviremos puede devolvernos, aunque sólo sea por un instante, a un presente en el que jamás hemos estado.

Las Disidencias en Letra Global.

Origen y mitología (sin leyenda) del ‘jazz’

carlosmarmol · 29 diciembre, 2023 ·

Nina Simone, una pianista prodigiosa a la que su condición de mujer negra impidió triunfar en el estrecho mundo de la música académica, y que tuvo que alcanzar la tormentosa cima del éxito por sus propios medios desde la sucia periferia de los clubes y los espectáculos populares, mal pagados y sin glamour, donde los músicos tenían que pelear por hacerse oír, siempre renegó de la etiqueta de jazz para definir su música: “Jazz es un término que usan los blancos para definir la música negra. Yo hago música clásica negra”. Comprometida con la lucha en favor de los derechos civiles, Simone, reivindicaba de esta forma la fecunda tradición cultural afroamericana, situándola en igualdad con la música de origen europeo.
Su caso no es único: en España los músicos de flamenco no gozaron del reconocimiento artístico que merecían hasta que Paco de Lucía desafió el destino de sus antecesores –Niño Ricardo, Sabicas– entrando un día por la puerta del Teatro Real de Madrid. Todas músicas heterodoxas, surgidas de la promiscuidad cultural, jamás han gozado del prestigio social que merecen como expresiones artísticas mestizas, hechas a partir de los desechos, creadas por músicos sine nobilitate, surgidas (por azar) en los sótanos mismos de la historia y la vida.
Sucedió con el flamenco. Ocurrió con el blues –la primitiva fusión entre los cantos religiosos negros y la música de los jornaleros de las plantaciones del Mississippi– y ha sido, en líneas generales, la historia del jazz que, desde la marginalidad más extrema, ha terminado convirtiéndose en la hermosa banda sonora de la modernidad.

Las Disidencias en Letra Global.

Will Durant y el arte (humilde) de la enciclopedia

carlosmarmol · 22 diciembre, 2023 ·

Las ingratitudes, igual que en la vida ordinaria, son un ingrediente recurrente en la historia de la cultura. Al margen de los grandes héroes de la epopeya del conocimiento –muchos con capas y púrpuras académicas– existen un sinfín de iniciativas particulares (la cultura es un asunto de los individuos) que han enriquecido ese acervo compartido que (todavía) llamamos civilización contra el viento, las mareas y las tempestades de su propio tiempo, incluso frente al soberano desprecio de los mandarines de la academia, la universidad y los medios de comunicación. Uno de esos ejemplos (milagrosos) es la asombrosa obra de María Moliner, una mujer que levantó en solitario, desde su propia casa, con talento, constancia y dedicación, ese monumento lexicográfico que es el Diccionario de Uso del Español. La suya fue una gesta huérfana de birrete, construida contra la suficiencia idiota de la cultura oficial, que la despreció por ser mujer, trabajar como archivera y bibliotecaria y haberse atrevido a enmendar a la Academia de la Lengua que, obviamente –el rencor que causa el talento ajeno es ecuménico– decidió no elegirla nunca entre sus insignes miembros a pesar de haber creado –son palabras del Gabriel García Márquez– “la obra más completa, útil y divertida de la lengua castellana”.

Las Disidencias en Letra Global.

Berlín, geografía de una obstinación histórica

carlosmarmol · 15 diciembre, 2023 ·

Lo explicó en una ocasión Fernando Savater: los griegos nunca mencionaban a Atenas, salvo como enclave geográfico, para referirse a su comunidad política. Hablaban de los atenienses. La distinción es sustancial, por cuanto induce un sentido distinto al meramente referencial a la idea que tenemos de una ciudad. Además de un espacio físico, una urbe representa unos valores. Es el resultado de una civilización y la antítesis de otras. También es una suerte de obra (imperfecta) de arte. Un cofre donde se guarda eso que todavía llamamos cultura, cuyo rastro histórico puede catalogarse a partir de un rosario de lugares –París, Nueva York, Viena, Londres, La Habana, Buenos Aires, Los Ángeles, Jerusalén– dispuestos sobre un mapa. Berlín entra dentro de esta categoría de ciudades-palimpsestos que son como manuscritos donde la mano de los hombres ha escrito una y otra vez sobre los versículos trazados por sus antecesores sus fugaces ambiciones.

Las Disidencias en Letra Global.

Roald Dahl: autobiografía fingida, epistolario secreto

carlosmarmol · 15 diciembre, 2023 ·

Existen dos elementos que forjan el estilo de un escritor. El primero es el carácter, porque todos escribimos como somos. Y el segundo es el dominio de la elipsis o, en casos extremos, la capacidad para trabajar artísticamente con la mentira. No se trata de factores antagónicos: la escritura, igual que cualquier partitura musical, requiere notas y silencios. Escribir bien exige administrarlos y trabajar con medias verdades. Sugerir sensaciones más que describir hechos. Lo primero que asombra de las cartas secretas que el escritor Roald Dahl (1916-1990) envió a lo largo de cuatro décadas a su madre, la misteriosa Sofie Magdalene Hesselberg –publicadas ahora en español por Gatopardo Ediciones en una edición modélica a cargo de Donald Sturrock, con traducción de Mariana Sández y Edgardo Scott, un prólogo (certero) y un álbum con fotos familiares e ilustraciones–, es su ingeniosa capacidad para mentir sin el más mínimo arrepentimiento. Diríase que con obstinación. Desde adolescente, cuando no podía imaginar que su destino sería la literatura, Dahl muestra un talento natural para dosificar y manejar la verdad.

Las Disidencias en La Lectura.

La discoteca ‘arty’ de Ramón de España

carlosmarmol · 8 diciembre, 2023 ·

La Fama, esa dama con alas de águila que los romanos representaban tocando una trompeta doble, anuncia la verdad y la mentira sin diferenciarlas. Igual que la vida. El rastro que deja a su paso es subjetivo y arbitrario: muchos son los convocados por la seductora música de sus metales; escasos son los nombres propios que han logrado alcanzar la cima donde la ubicase el poeta Virgilio, que la equiparó con un monstruo. En la historia de la música moderna, concepto suficientemente amplio para que –lo mismo que en las novelas– entren especies de toda clase y condición, sus dictados han provocado los triunfos más gloriosos así como los fracasos más incomprensibles. Músicos talentosos pasaron sin demasiada pena ni gloria por escenarios y estudios de grabación por carecer de sus favores; autores e intérpretes banales, en cambio, han gozado de una extrañísima aceptación debido a su azaroso concurso.  Para la generación del tardofranquismo, una época que se extiende desde finales de los años sesenta del pasado siglo hasta mediados de los setenta, los héroes mitológicos más a mano eran los personajes de los tebeos –el cine de los pobres– y los músicos que, si no lo impedía la Señora Censura, lograban llegar, a cuentagotas, a los platos de los antiguos tocadiscos. A esa insigne estirpe pertenece Ramón de España (1956), uno de los mejores escritores (preferentemente de periódicos) de este país.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell