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Política

La estrella sin luz

carlosmarmol · 27 junio, 2020 · Deja un comentario

En política se puede ser, básicamente, dos cosas: sol o espejo. No hay más. El poder absoluto, tan aficionado a las taxonomías, no las admite para sí mismo: se manda o no se manda. Y, en el segundo supuesto, rige la ley de la milicia: hay que obedecer. En la Marisma, que es una ciénaga soleada, los astros que a lo largo de su historia pública han sido tales brillaban más o menos tiempo y, llegada su hora, se extinguían, siendo sustituidos por luces alternativas que, como en el Vaticano, decidían ellos mismos. Nombrar a tu sucesor es una prerrogativa de los sátrapas que en la República Indígena se convirtió en norma. Los motivos saltan a la vista. Raro, casi imposible, era que un antiguo Rey Sol pasase a reflejar la luz ajena. Mejor era dedicarse a otra cosa distinta (pensionada, por supuesto, que aquí todos abrevan de la misma fuente) o anticipar el retiro antes de aceptar la humillación de verse obligado a sonreír ante los caprichos gratuitos de quien ocupa un puesto que antes era tuyo.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La cosmogonía de las izquierdas en Andalucía

carlosmarmol · 26 junio, 2020 · Deja un comentario

El particular relato de las izquierdas políticas sobre Andalucía se presta con facilidad a la analogía bíblica. Están todos los elementos: un pueblo históricamente pobre, la presencia cultural de la tradición católica, una indudable fascinación por la liturgia y los rituales –que aún pervive–, una estructura social marcada por el elemento familiar –las tribus son una forma social que incide en el concepto del parentesco– y la esperanza (para unos sagrada, para otros civil) de una improbable redención. La autonomía sintetizó en sus orígenes –cada vez más remotos– estos factores culturales en una condensación que primero fue política y, más tarde, cristalizó bajo una fórmula institucional. La equivalencia incluye a todo un ejército de patriarcas –los padres del autogobierno–, una grey acostumbrada a vagar por los desiertos, algunos tabernáculos y hasta las tablas de la ley, en este caso bajo la forma de un Estatuto.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

De casa se sale llorado

carlosmarmol · 24 junio, 2020 · Deja un comentario

El consejero simpaticón, Jesús Aguirre, al que sus devotos consideran la quintaesencia de la gracia andaluza, está empeñado en desmentir su propia leyenda, que crece y crece, igual que la nariz de Pinocho, con cada pandemia. En este año y medio de legislatura lo hemos visto actuar ya en dos catástrofes: la listeria y el coronavirus. Casi siempre con el mismo patrón de conducta: decir una cosa, hacer la contraria y, al cabo, felicitarse por ambas al mismo tiempo. Aguirre es un señor (con bigote) que tiene una facilidad asombrosa para hacer la peonza y absolverse a sí mismo todo el rato. Con la listeriosis, sin ir más lejos, dijo alto y claro que los propietarios de Magrudis, la empresa responsable del envenenamiento masivo, eran industriales ejemplares y unos santos varones. Acabaron en prisión preventiva y con una fianza de cinco millones de euros. El consejero demostraba así (a todos) sus dotes de lince.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Contar los muertos, esperar el rebrote

carlosmarmol · 22 junio, 2020 · Deja un comentario

El final del confinamiento abre –al menos en lo simbólico– una nueva etapa en estos tiempos asesinos marcados por el coronavirus, pero en lugar de tranquilizarnos alumbra nuevas inquietudes. Salimos del encierro practicamente como entramos: sin saber absolutamente nada de la pandemia, que lejos de haber cesado se multiplica con una eficacia antológica en América, África y otros países. Los contagios se replican en España –donde la sordina oficial viene silenciando la envergadura real de la enfermedad desde el primer día–, Alemania y otras zonas de una Europa muda ante el desafío. La OMS, tan cuestionada en esta crisis, advierte: “La epidemia se está acelerando. Tendremos que convivir con ella al menos dos años más”. La normalidad parece haber pasado a la historia, mientras Sánchez I, el Insomne, presume de todos los contagiados que han sobrevivido –no se han salvado; muchos sufren secuelas– y ordena una suerte de barra libre de movimientos, actividades y concentraciones de personas, a sabiendas de que el problema sanitario no tiene solución hasta que se descubra una posible vacuna. Si durante los primeros días de la crisis nos gritaban quédate en casa –en realidad querían decir muérete en tu domicilio–, aplicando un darwinismo atroz y negando incluso la asistencia hospitalaria a ancianos y enfermos que llevan toda la vida cotizando, el nuevo lema –por supuesto, no verbalizado– parece ser puedes moverte, pero si te contagias es cosa tuya.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Cuestión de codos

carlosmarmol · 20 junio, 2020 · Deja un comentario

Los gestos nos definen. Más incluso que las palabras. Habrán notado ustedes, apreciados indígenas, que desde que el coronavirus irrumpió en nuestras vidas (trayendo su inmenso océano de muertes), entre la clase política se ha generalizado la costumbre de saludar con los coditos. Lo decimos en diminutivo por mantener la ternura y porque en las cuestiones anatómicas, como en otras, no rige la ley (artificial) de la igualdad. Cada uno tiene los codos que le ha asignado la naturaleza. Unos, cortos; otros, larguísimos. Hay quien usa los codos para estudiarse los asuntos sobre los que debe legislar -herencia de la educación tradicional- y los que únicamente los usan para rellenar las coderas de las chaquetas. Llámenlo pluralidad. Esta semana hemos visto al Reverendísimo Bonilla practicar el protocolo del codito con gran habilidad. ¡Admirable! Se ve que domina la materia tanto como el toreo de salón, que en los pasillos del Quirinale puede practicarse sin grandes problemas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell