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Política

La izquierda hiperbólica y el eclipse zurdo

carlosmarmol · 11 julio, 2026 ·

“El amor y el escándalo”, decía Henry Fielding, insigne novelista británico del siglo XVIII, “son los mejores edulcorantes que existen para el té”. En España, por lo general, el café se prefiere cargado, el azúcar todavía no se percibe socialmente como lo que realmente es –un veneno amargo para el cuerpo y dulce para el alma– pero en materia de escándalos (políticos) somos una potencia total y absoluta, como demuestra el hecho, indiscutible salvo para la nutrida tribu indígena de los marianos y las charos, de que el sanchismo tenga a más de un centenar largo de altos cargos, asesores de confianza, comisarios políticos y fontaneros imputados por la justicia, además de la educativa condena del Dúo Dinámico (Ábalos y Koldo). Nuestro indudable talento para deteriorar la ética en la vida pública es, sin embargo, objeto de un fenómeno de índole paranormal: la mitad del arco parlamentario, teórico representante de la mayoría social que ha dejado de apoyar al Gran Insomne, pero que también ha decidido no dejarlo caer o, como sucede en el caso del PP, esperar que opere la infalible ley de la gravedad, que es gratis y no exige esfuerzo, no acaba de ver las consecuencias de su conducta.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

Los Gallardos: el Vesuvio (sin volcán) de la Andalucía vacía

carlosmarmol · 10 julio, 2026 ·

El destino suele escribir las peores tragedias con renglones torcidos.  Sin piedad y sin contemplaciones. Un día estás tan tranquilo en mitad del campo, en el Levante de Almería, dentro de un paisaje en el que, según el imaginario español, se tiende a creer que nunca pasa nada (el pueblo situado en la zona cero de la catástrofe tiene poco más de tres mil habitantes), igual que en Fargo, la película de los hermanos Coen, pero sin nieve, y de repente un fuego súbito y abrasador aparece a las puertas de tu casa para llevarte al infierno. Más de una decena de muertos –y subiendo– y una veintena larga de desaparecidos, todavía no se sabe si para siempre o no, es el saldo de urgencia del pavoroso incendio que ha arrasado Los Gallardos y parte de su comarca, el más destructivo del que se tiene memoria en Andalucía. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La alianza entre las derechas: notas para una tragicomedia

carlosmarmol · 10 julio, 2026 ·

El maravilloso Wilde (Oscar) puso en la boca de uno de sus más logrados personajes masculinos –Lord Illingworth, el aristócrata cínico de A Woman of No Importance (1893)– una afirmación extraordinaria: “Hoy en día uno puede sobrevivir a todo, excepto a la muerte; y superar todo, excepto los serios inconvenientes de una buena reputación”. Parece haber sido escrita pensando en Moreno Bonilla, que el pasado domingo, sin gallardetes y en los jardines secretos del Quirinale que la infanta María Luisa de Borbón, también duquesa de Montpensier, regalase graciosamente a los sevillanos para su uso y disfrute –cosa imposible, porque la Junta los usa en exclusiva como si fueran suyos– tomó posesión por tercera vez como máxima autoridad del Estado en el Sur de España.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Iván Espinosa de los Monteros y la deriva autocrática de Vox 

carlosmarmol · 5 julio, 2026 ·

Igual que sucedía en las primitivas monarquías de raíz agraria, o dentro de las religiones monoteístas del Mediterráneo color vino, en los partidos políticos se necesitan y se demandan siervos, fieles, militantes, subalternos pacíficos o –como se decía antes– gente que pegue carteles y limpie la plata de la cofradía, pero en ningún caso, y menos aún cuando se cree que el tren está encarrilado y avanza sin obstáculos hacia el éxito– compañeros de aventura, camaradas, librepensadores e individuos libres e iguales. Hace trece años Iván Espinosa de los Monteros y de Simón (Madrid, 1971), barba abundante y cerrada, con un cierto aire carlista, que esconde un mentón pronunciado bajo un rostro extrañado, consultor de empresas y afortunado empresario inmobiliario, entroncado (gracias al tercio familiar) con la aristocracia navarra –es hijo de Carlos Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós, IV marqués de Valtierra y expresidente de Iberia (1982-1985), y de María Eugenia de Simón y Vallarino– participaba (en compañía de otros) en la secreta fundación de Vox, un partido de ideología nacionalista formado a partir de una escisión, encabezada por Alejo Vidal-Quadras y Santiago Abascal, del PP de Rajoy.

El Bestiarium en The Objective.

La España colonial y los virreyes del sanchismo

carlosmarmol · 4 julio, 2026 ·

Hacer la Santa Transición imitando a la España (fallida) de la Restauración no puede decirse que haya sido un buen negocio. El cambio político que nos condujo –por la vía de la reforma, huyendo de la ruptura– desde la dictadura franquista a la partitocracia, y a continuación nos encaminó hacia el cesarismo, consolidado gracias a las concesiones políticas en favor de los nacionalismos periféricos, inspiradas en una lectura ingenua del legado de la Segunda República, ha desembocado en un extraño viaje a la semilla.  Nuestro inquietante presente político se asemeja demasiado a un pretérito que, en buena medida, parecía que habíamos superado. No es así. La vida pública española parece condenada a la eterna política del encasillado, el ingenioso (y fraudulento) sistema electoral mediante el cual los partidos dinásticos de finales del siglo XIX y comienzos del XX se repartían el poder en Madrid por turnos sucesivos y, con él, ocupaban las instituciones estatales, que dejaban de ser neutrales y servir a todos

Las Crónicas Indígenas en The Objetive.

Capitulaciones y réquiem por la difunta ‘vía andaluza’

carlosmarmol · 2 julio, 2026 ·

En España, como dejó dicho el difunto Alfredo Pérez Rubalcaba, el Fouché del PSOE del Antiguo Régimen, enterramos espléndidamente a aquellos que pasan –no siempre de forma voluntaria– a esa mejor vida que no es vida en absoluto. La política indígena es todo un prodigio en el arte, nunca suficientemente valorado, de las pompas fúnebres y los rituales del adiós.Ni siquiera hace falta contratar a las célebres plañideras, esa lacrimosa institución social de la Roma primitiva, para que exageren el dolor (fenicio) causado por una pérdida. París –símbolo del poder– bien puede valer una misa, como decían los hugonotes, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que exige un buen funeral. Con coronas, desfiles y catafalcos. Esto mismo –dejar atrás el pasado y asumir el inevitable porvenir– es lo que ha hecho Moreno Bonilla al aceptar ser investido como presidente de la Junta de Andalucía por tercera vez –en un agónico segundo acto– gracias a los quince diputados meridionales de Vox.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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Ilustraciones: Daniel Rosell